Un error catastrófico

Fran Ruiz

No sé qué pone más los pelos de punta, si el hecho de que Trump haya puesto fin de un plumazo a décadas de consenso mundial sobre Jerusalén (el que dice que nadie trasladará allí ninguna embajada, mientras israelíes y palestinos no alcancen un acuerdo de paz); o la justificación que dio de su comportamiento incendiario: “Otros presidentes [de EU] prometieron hacerlo en su campaña electoral, pero nunca lo cumplieron. Quizá por falta de valentía”. En otras palabras, Trump es más chingón que nadie. Si todo el mundo se une contra el cambio climático, él se pone en contra, si todo el mundo apuesta por eliminar barreraso, él apuesta por levantar muros; si el mundo decide por fin señalar a los que abusan sexualmente, él apoya a un candidato denunciado por varias mujeres.

En esta lógica de macho alfa ignorante, si el mundo trata de acercar a israelíes y palestinos, él se pone del lado de los primeros, y lo hace, además, tras sacar adelante su veto para prohibir la entrada en Estados Unidos de ciudadanos de seis países musulmanes, alegando que exportan terroristas. Interesadamente, por ignorancia o por puro cinismo, Trump no veta la entrada de saudíes (sus amigos a los que vende armas a cambio de petróleo), pese a que la mayoría de los terroristas que derribaron las torres gemelas eran saudíes, al igual que Bin Laden.

No sabemos aún cómo habrá reaccionado su amigo el rey saudí a la bofetada que acaba de propinarle el presidente de EU con su decisión de declarar a Jerusalén la capital “eterna e indivisible” de Israel. Lo que sí sabemos es que sin duda se trata de una humillación contra los musulmanes en general, por ser el tercer lugar sagrado del islam, y de los palestinos en particular, por ser la tierra de donde fueron expulsados o condenados a vivir sometidos por sus enemigos. Lo que no debemos olvidar es que de esa humillación nació el terrorismo yihadista que sufrimos ahora todos y que sin duda se alimentará ahora y en las futuras generaciones por decisiones catastróficas cometidas por Trump.

Cada día que pasa está más claro que este tipo es un peligro para la humanidad.

fransink@outlook.com

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