La educación en los arranques de campaña

Ulises Lara López

Como lo adelantamos en este mismo espacio, el nuevo secretario de Educación Pública es Otto Granados Roldán quien ahora es el encargado de la toma de decisiones en ese despacho que conoce bien desde que fue secretario particular del veracruzano Jesús Reyes Heroles. Quizá la conoce tan bien que sabe de la leyenda de la escultura de Minerva -diosa griega de la sabiduría y la justicia- que adorna el escritorio de quien ocupa la titularidad de la Secretaría y, dicen fue colocada ahí por José Vasconcelos; se cuenta que todo secretario que la toca, deja de serlo, y que muchos de los que quisieron ser secretarios y la tocaron, nunca lo fueron, será…

Pero más allá de la leyenda, la realidad nos dice que existe un difícil panorama educativo para los precandidatos de los diversos partidos políticos y hasta ahora el tema apenas lo han tratado:

Para José Antonio Meade Kuribreña, en el marco de su registro a la Precandidatura Presidencial, se refirió al tema “Hoy tenemos un nuevo sistema de justicia más cercano y transparente que tenemos que consolidar; un sistema educativo donde los mexicanos aprenden y desarrollan su talento…La educación tiene que estar presente en cada rincón del país. Educación para aprender, para emprender, para fortalecer. Es el momento de los jóvenes, de su desarrollo. Su rostro será el del conocimiento, de la innovación, del triunfo, de la certeza de que un mexicano es tan bueno como el mejor del mundo. Por eso, una de tres candidaturas para las y los jóvenes”.

Como se puede apreciar es un discurso de continuidad en lo general y una oferta en lo particular: candidaturas. Habrá que ver a quiénes y cuántos surgirán de la educación pública. Por cierto, en la biografía de Meade destaca simpre su formación en instituciones privadas y en el extranjero es sinónimo de éxito.

La coalición Ciudadanos al Frente encabezada por Ricardo Anaya se refiere a “un sistema educativo que eduque durante y para toda la vida, comprenda la dimensión integral de la persona, en inteligencia, afectividad, libertad y sociabilidad, y nos prepare para la convivencia, la participación y la competencia mundial” e insisten en “la educación de calidad en todos los niveles”.

También propone fortalecer la participación de padres, madres de familia, tutores y personal docente en el sistema educativo, garantizando la libertad educativa que impulse la innovación pedagógica y la vigencia del principio constitucional del interés superior de la niñez. Una propuesta que tiene la arista conservadora de las sociedades de padres de familia que regulan las ideas de libertad e innovación educativa para evitar “desviaciones” o enseñanzas que pongan en riesgo las tradiciones y los “valores de la familia”.

Proponen también garantizar que hombres y mujeres tengan acceso por igual a la educación en todos sus niveles, mejorar la educación para la apropiación tecnológica, reformular los planes de estudio de la educación media y media superior, vinculándolos con las actividades productivas mediante esquemas de educación dual, haciendo énfasis en la adquisición de competencias, la valoración del trabajo técnico y la alfabetización digital, como herramientas de estímulo a la inteligencia y la creación. Cuando lo leí, recorde todos los discursos de Tuirán, actual subsecretario de educación media superior en los que destaca que ha dedicado todo el presente sexenio a esa tarea que describimos anteriormente, aunque con pocos resultados.

Proponen reformar la educación superior, creando un nuevo marco normativo que estimule y permita la flexibilidad, adaptabilidad, vinculación entre instituciones, internacionalización, investigación y creación del conocimiento, la seguridad jurídica y la seguridad financiera de las instituciones a cargo del Estado. Una propuesta también asociada a la actual admnistración, incluida la seguridad finaciera ya que al actual subsercretario de educación superior seguramente entregará cuentas sanas, pues ya dijo que no apoyará la SEP a ninguna institución vinculada con la “estafa maestra”. Ya veremos…

La coalición insiste también en promover programas de dignificación magisterial, que aseguren el pleno cumplimiento de los derechos de los trabajadores y trabajadoras de la educación y aseguren la capacitación, profesionalización y actualización continua, así como el conjunto de condiciones indispensables que deben cumplirse en cada escuela para el buen desempeño de la tarea docente. Un guiño interesante para los lideres magisteriales del SNTE y la CNTE, habrá que ver como se refleja en la participación de los profesores en las campañas.

Finalmente llaman a promover la cultura cívica y la formación ciudadana, una propuesta que en su momento enarboló Vázquez Mota durante su campaña presidencial; sin embargo, desde que se formuló el Partido Acción Nacional no la ha promovido en las reformas legislativas ni en sus gobiernos estatales.

Por su parte, el precandidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, propone descentralizar a la SEP a la Ciudad de Puebla y adelantó que “desde el primer día del próximo gobierno democrático: los jóvenes tendrán garantizado el derecho al estudio y al trabajo. Todos los jóvenes que estén cursando el nivel medio superior tendrán una beca mensual y 300 mil universitarios de familias de escasos recursos económicos recibirán un apoyo de 2 mil 400 pesos mensuales”.

Continuó “también se contratará a 2 millones 300 mil jóvenes, a los que despectivamente algunos llaman ninis, y se les otorgará un sueldo de 3 mil 600 pesos mensuales como aprendices. Estos jóvenes recibirán capacitación para el trabajo en talleres, empresas, comercios y en otras actividades productivas del campo y de la ciudad. El Estado no se olvidará de los jóvenes nunca más. Becarios sí, sicarios no”.

Sin duda, la propuesta ya ha tenido pruebas de realidad e incluso el gobierno federal puso en marcha su programa de becas de nivel medio superior. La evidencia indica que es un apoyo importante para los jóvenes y sus familias.

En la capital del país el programa Prepa Sí, impulsado por Ebrard pero asociado a las políticas promovidas desde la gestión de  López Obrador, ha beneficiado a más de 2 millones de alumnos en 10 años. ​Sería de interés ciudadano saber cuánto se abate la deserción para festejar en grande una década de gasto. Pero en especial, una evaluación a fondo para dedicar esfuerzos a impulsar nuevas acciones, en especial el debate sobre la construcción de un futuro laboral estable y la posibilidades de que todos puedan continuar con su formación académica y desarrollo profesional.

Finalmente, AMLO inisitió en su propuesta: “Garantizaremos la educación gratuita en todos los niveles escolares. Se dejarán sin efecto las medidas establecidas en la mal llamada reforma educativa y, en acuerdo con maestros y padres de familia, emprenderemos acciones para una mejoría verdadera de la calidad de la enseñanza. La promoción de la ciencia y la cultura serán consustanciales a todas las acciones del gobierno”.

No hay mucho aún en los discursos de precampañas y pocas novedades. Sería bueno que en el marco de las elecciones hubiese planteamientos en educar para la democracia a través de programas que formen en el pensamiento crítico y promuevan los derechos humanos, sociales, culturales, económicos y ambientales teniendo como eje la construcción de ciudadanía y la gestión de conflcitos de manera no violenta.

 

 

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