Sobre aviso no hay engaño - Guillermo Puente Ordorica | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 18 de Diciembre, 2017
Sobre aviso no hay engaño | La Crónica de Hoy

Sobre aviso no hay engaño

Guillermo Puente Ordorica

Da la impresión de que la posición estadunidense respecto de la situación en la península coreana, en donde la obsesión norcoreana por contar con una capacidad militar nuclear plena para asegurar su sobrevivencia, es incierta y abre el abanico a que los riesgos implicados en ello puedan derivar en un enfrentamiento militar, ya sea por una escalada de las tensiones deliberada o no, o como resultado de un error de cálculo respecto de las intenciones que guardan los principales actores en juego. En cualquiera de esos escenarios, las consecuencias serían sumamente graves, por lo que existen razones fundadas para preocuparse, sin que ello implique perder el juicio.

Si algo ha quedado claro a lo largo del año es que las amenazas del gobierno estadounidense no han hecho si no alimentar la retórica agresiva de la contraparte norcoreana y le han dado mayores excusas para persistir en sus pasos. La inclusión de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) en la lista de Estados promotores del terrorismo no ha contribuido en nada al inicio de un diálogo entre las partes. La mesura no ha prevalecido.

La RPDC ha emprendido numerosos lanzamientos de prueba de misiles, así como varios ensayos nucleares en 2017. De acuerdo con el secretario general de la ONU (SG), el ensayo nuclear del pasado 3 de septiembre causó un evento sísmico en la zona de 6.1 grados de magnitud. Tal frenesí norcoreano ha obligado a la comunidad internacional a prestar más atención a la situación. En su respuesta al desafío norcoreano, el Consejo de Seguridad de la ONU (CS) en lo que va del año, ha adoptado 3 resoluciones mediante las cuales expandió el régimen de sanciones a ese país, sin que ello haya mermado la voluntad del régimen de la RPDC. Algunos expertos suponen que ese país podría finalmente lograr su objetivo de contar con misiles nucleares transcontinentales para inicios de 2019.  Ya fuese en esa fecha o en una anterior, es evidente que el tiempo apremia para buscar una solución integral de la situación que asegure la paz y la estabilidad en la región, al tiempo de sentar las bases para lograr objetivos de mayor calado como la reconciliación entre las dos Coreas y promover la desnuclearización de la península.

Las dificultades para el inicio de un diálogo son varias y profundas toda vez que más allá del consenso que se ha observado entre los principales actores, con Estados Unidos y China a la cabeza, para condenar las pruebas norcoreanas, existen diferencias respecto de la forma de abordar el tema nuclear y militar con el de la situación política, económica y de derechos humanos que prevalece en la RPDC. A juzgar por las negociaciones que han tenido lugar en el CS durante este año, las principales diferencias se observan entre los que quieren combinar mayores acciones punitivas con diálogo, con los que privilegian la imposición de más sanciones al régimen norcoreano. Por ejemplo, el gobierno chino ha insistido en su enfoque de “congelamiento por congelamiento” (freeze-for-freeze), por el que la RPDC se comprometería a detener sus ensayos nucleares y balísticos a cambio de que Estados Unidos y la República de Corea cesen los ejercicios militares conjuntos. No está por demás apuntar que junto con Rusia se opone a que el CS pudiera examinar la situación de los derechos humanos en ese país.

Al término de la semana pasada, el CS sostuvo una nueva reunión para examinar la situación imperante. En su participación, el SG externó que estamos frente a la situación más tensa y peligrosa actualmente para la paz y la seguridad mundiales. Por ello, propuso restablecer y fortalecer los canales de comunicación entre ambos países, incluyendo los militares, a fin de disminuir los riesgos vinculados a la mala calculación o el desentendimiento y contribuir a la distensión regional. Pidió disociar el tema de la paz y la seguridad de los imperativos humanitarios y llamó a que el CS actúe con unidad de propósito.  También se ofreció a acompañar los esfuerzos internacionales a través de la imparcialidad que supone la Secretaría General de la ONU, así como prestar su voz y servir como canal de comunicación a todas las partes, al tiempo de aportar los valores y principios necesarios para una solución pacífica y diplomática, de conformidad con el derecho internacional.

Cabe insistir en que la solución debe encontrar la dosis justa entre sanciones e incentivos para doblegar a ese régimen en su afán militar, al mismo tiempo de permitirle una salida adecuada, que permita allanar el camino para la apertura de su régimen político, permitiéndole abandonar su aislamiento y cerrazón.

 

gpuenteo@hotmail.com

 

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