No se trata de suponer, en la NFL ganas o pierdes - Fernando Argueta | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 20 de Diciembre, 2017
No se trata de suponer,  en la NFL ganas o pierdes | La Crónica de Hoy

No se trata de suponer, en la NFL ganas o pierdes

Fernando Argueta

La polémica jugada que supuestamente arrebató el triunfo a los Acereros ante Patriotas el domingo, cuando se decretó que el ala cerrado, Jesee James, no terminó el proceso de recepción, levantó una verdadera oleada de quejas sobre la regla y el clásico pretexto de “si se hubiera decretado pase completo, Pittsburgh habría ganado” y los innumerables “y si esto y si el otro”.

Lo cierto es que a lo largo de la historia de la NFL ha habido una gran número de acciones de esa clase que habrían inclinado la balanza para uno u otro lado, pero al final la regla o la destreza o el azar, definen a un ganador y un perdedor.

Y como el ocio y el gusto por la NFL es harto y placentero, nos dimos a la tarea de recordar y compartir muchas jugadas apretadas de esa clase que definieron no un juego de temporada regular, sino un campeonato de Conferencias o un Super Bowl.

EL ETERNO FANTASMA

Super Bowl III. Joe Namath y los Jets de NY no habrían pasado a la inmortalidad tras derrotar a los supuestamente imbatibles Potros de Baltimore si Johnny Unitas, quarterback de los Potros, hubiera visto a Jimmy Orr campo abajo completamente solo, en vez de lanzar al lado equivocado y ser interceptado, lo que significó asegurar el juego para los neoyorkinos.

NO ME PUEDES EXPULSAR

Super Bowl X. Después de que la defensiva de los Vaqueros se burló abiertamente del pateador de los Acereros, Roy Gerela, tras fallar un gol de campo, el linebacker Jack Lambert de Pittsburgh, entró al campo para defender a golpes a su compañero. El oficial principal lo expulsó y Lambert comenzó a gritarle. “Es el Super Bowl, no me puedes expulsar”. Se levanto el pañuelo, Lamber siguió en el juego, dio uno de los mejores partidos de su vida e inspiró a su equipo para ganar. Si lo hubieran echado, quizá habría triunfado Dallas.

ERA UNA FÁCIL RECEPCIÓN

Super Bowl XIII. Nuevamente Pittsburgh contra Dallas. Con el marcador 21-14 para los Acereros, los Vaqueros estaban en zona de gol, Roger Staubach lanzó un pase a ala cerrado Jackie Smith en la zona de anotación que debió atrapar y empatar la pizarra. Smith lo soltó, Staubach y el mismo coach Tom Landry (quien pecaba de serio) hicieron el berrinche de su vida. Dallas sólo anotó tres puntos. Para muchos, de lograr ese empate habría motivado a los Vaqueros y por consiguiente tener mayores oportunidades de ganar.

ERA LA INTERCEPCIÓN DEL TÍTULO

Super Bowl XXIII. Sorpresivamente abajo en el marcador (13-6), los 49ers estaban en la yarda 14 de los Bengalies. Montana lanzó al centro y el balón fue a dar al pecho del mejor esquinero de Cincinnati, Lewis Billups, quien no pudo retener el ovoide. En la siguiente jugada, Montana conectó con Jerry Rice para empatar el juego a 13 puntos y posteriormente ganar el juego. Todo esto sucedió  en el cuarto periodo, y seguramente Billups habría asegurado el triunfo para Cincinnati.

ERROR DE LECTURA

Super Bowl XXX. Con el momento claramente del lado de Pittsburgh tras recuperar una patada corta y a sólo tres puntos de Dallas en el cuarto periodo (20-17), la ofensiva de los Acereros marchaba claramente hacia la victoria ante la cara de incredulidad y nerviosismo de todos los Vaqueros. De pronto, el quarterback Neil 0’Donnell se equivocó en la ruta de pase y lanzó a las manos del Larry Brown, quien llevó el balón dentro de la yarda 5 de Pittsburgh, desde donde Emmitt Smith cerró el juego al anotar.

POR MILÍMETROS

Super Bowl XLII. No se veía por dónde los Gigantes pudieran vencer a los Patriotas. Ya en el último cuarto, Eli Manning se escabulle como escapista ante la feroz presión de los linieros de Nueva Inglaterra quienes no logran la captura y lanza un pase largo como plegaria para lograr un primero y diez. Ante una doble cobertura se levanta el receptor David Tyree, quien sujeta el balón casi con las uñas y se ayuda además con el casco para no dejar que el ovoide toque el piso. La jugada fue revisada, se quedó milímetros de tocar la superficie, pero al final lo dieron por bueno. Esa fue la jugada clave para la ofensiva del triunfo.

RETARON AL DESTINO

Super Bowl XLIX. Con el marcador 28-24 a favor de Nueva Inglaterra, la ofensiva de Seattle estaba en la yarda 1 de los Patriotas en segunda y gol y 26 segundos  por terminar el juego. En vez de mandar por tierra al poderoso corredor Marshawn Lynch, como indicaba la lógica, pues era casi imparable, el coach Pete Carroll decidió mandar una juagad de pase. El resultado, una intercepción a manos de Malcolm Butler que dio el triunfo a los Patriotas. Carroll reto al destino.

Como las anteriores, existen muchas jugadas que fueron clave en el resultado, pero al final, no se trata de suponer, sino de ejecutar, y como reza el dicho, la historia sólo recuerda al que ganó, nunca al que perdió.

 

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