Generemos condiciones seguras para las mujeres migrantes - Diva Hadamira Gastélum | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 20 de Diciembre, 2017
Generemos condiciones seguras para las mujeres migrantes | La Crónica de Hoy

Generemos condiciones seguras para las mujeres migrantes

Diva Hadamira Gastélum

La Migración es uno de los principales fenómenos que se ha consolidado en un mundo cada vez más globalizado. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los flujos migratorios en los países miembros ascienden a casi cinco millones de personas en 2016; siendo la migración humanitaria el principal impulsor de dicho aumento.

En nuestro país, este fenómeno ha sido uno de los más preocupantes a lo largo de nuestra historia, agudizándose cada día más gracias a las reformas y políticas implementadas por los recientes gobiernos estadounidenses del presidente Barak Obama como el de Donald Trump.

México se ha convertido en un referente de tránsito para la migración hacia los Estados Unidos, simplemente, a diciembre de 2016 más de medio millón de personas migrantes transitaron por nuestro país, principalmente provenientes de los países El Salvador, Honduras y Guatemala; esto de acuerdo con el estudio “Los desafíos de la migración y los albergues como oasis”.  

Al hablar de migración, sus causas y consecuencias es fundamental pensar en los diversos panoramas sociales y económicos de una sociedad como la nuestra; y es que salir de tu país en busca de una mejor condición de vida, no es nada fácil para mujeres y hombres; mucho menos cuando se trata de salir de la pobreza. 

Vemos como a diario niñas, niños, adolescentes y mujeres intentan o cruzan la frontera para llegar hacia Estados Unidos en busca de un sueño que difícilmente lograrán; principalmente por los diversos obstáculos a su paso hacia el país del norte. Y a pesar de todo, lo siguen intentando.

Son las mujeres quienes mayormente  afrontan un mayor riesgo de ser víctimas de abusos sexuales, físicos, violaciones, prostitución y matrimonio infantil, precoz y forzado; además de la estigmatización social y la negación de sus derechos fundamentales, políticos y sociales por pertenecer a una minoría étnica, vivir en condiciones de marginación o contar con alguna discapacidad; lo que aumenta la vulnerabilidad y la adversidad que a diario sufren.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO), en 2015 un 47.5 por ciento de los migrantes internacionales son mujeres, con un importante aumento de menores de edad. El 2.8 por ciento de las mujeres que ha sido su destino Estados Unidos, son jefas de hogar y un 4.2% son esposas o compañeras del jefe de hogar. Además 30% de ellas, se encontraban en situación de pobreza.

Si la migración no ha sido fácil para los varones, mucho menos lo es para las mujeres; sin embargo, la migración femenina mexicana hacia Estados Unidos ha crecido considerablemente en los últimos años; los factores o causas son diversas, desde la reunificación familiar hasta la inserción y desempeño en el mercado laboral estadounidense, buscando muchas veces salir de la pobreza  y / o la violencia para darles mayores y mejores oportunidades de empleo y estudio a sus hijas e hijos. 

Su participación como agentes cada vez más activos, ha dado buenos frutos; y es que nuestro país es la cuarta economía receptora de remesas en el mundo, luego de la India, China y Filipinas. Las remesas han permitido que familias mexicanas alcancen un nivel de vida más elevado, al contribuir al financiamiento de su gasto en bienes de consumo, educación, salud, vivienda y en algunos casos inversiones familiares. 

En la encuesta publicada en 2015 por el Programa de aplicación de los principios generales para los mercados de remesas de américa latina y el caribe, señala que hay millones de mujeres que han emigrado a otros países, que trabajan y que cada año envían millones de dólares a sus familiares en México.

Actualmente se han generado una serie de actos discriminatorios contra las mujeres migrantes en los Estados Unidos, repatriándolas a su país de origen muchas veces sólo con la vestimenta que portan del día.

Y es que a pesar de los esfuerzos que ha realizado el Estado mexicano para frenar esta problemática, no hemos logrado aplicar normas y recomendaciones que parten de instrumentos internacionales en la defensa de los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia.

La igualdad de género no es solo un derecho humano fundamental, sino que es la base para un mundo pacífico, próspero y sostenible; quienes integramos congresos y gobiernos estamos obligados a atender y dar respuesta a la situación de quienes además de padecer estas violaciones a los derechos humanos y ser objeto de discriminación, parecen ser invisibles a la justicia, a las autoridades y muchas veces a su propio entorno comunitario y familiar.

Debemos realizar un mayor esfuerzo para generar condiciones de seguridad, salvaguardando en todo momento los derechos humanos de las y los migrantes, tanto quienes ingresan a nuestro país, como quienes salen de él.

Es nuestro deber proteger y garantizar sus derechos.

 

@DivaGastelum

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