Cultura

“Los artesanos nos mantenemos de habilidades e imaginación”: hermanos Núñez

 

Lo primero que se viene a la mente de Pilar y Concha Núñez es la imagen de sus padres transformando figuras. Cómo una pequeña bolita de barro se convertía en un gran busto o en un nacimiento. Tenían unos 5 o 6 años en ese entonces. Las hijas de Margarito experimentaron la necesidad de “arrimarse” y preguntar a sus padres sobre su trabajo.

“Ellos no nos podían dejar moldes por el riesgo de quebrarlos, pero nos decían: haznos bolitas, naranjitas para la figura típica. Me impresionaba cómo transformaba una bola de barro y cómo le daba forma a una persona desde el hornear, el pintar, todo eso”, recuerda Pilar, una de los cuatro hermanos que defienden el apellido Núñez Panduro y que inició con Pantaleón Panduro, uno de los escultores de Tlaquepaque más reconocidos en el país y en el extranjero.

Pilar, Concha, Eva y Julio César Núñez son es una familia que mantiene la tradición de cinco generaciones. Resguardados en su taller, ubicado a unos metros del Centro de Tlaquepaque, los hermanos conservan esa pasión y ese amor que su padre, Margarito Núñez y Premio Jalisco 2010, les heredó en vida.

Aprendieron empíricamente, cuenta Pilar. Aunque los cuatro tienen su profesión, decidieron dedicarle su tiempo al barro y a desarrollar esa habilidad de la que se mantienen los artesanos.

“Si nos ves trabajar dices ‘¿por qué tan caro?’, porque es el trabajo, nuestra mano de obra, es la que va dándole forma a un pedacito de barro que costó 30 pesos, pero nosotros, nuestra técnica y tradición es la que le da vida”, señala Pilar.

El iniciador de la dinastía fue Pantaleón Panduro, la siguió el abuelo de los hermanos Núñez, Margarito Núñez Panduro y la continuó su padre Margarito Núñez, fallecido en 2015 a los 85 años.

LEGADO. Una de las obras características de la familia es la Colección de Presidentes de México, conformada por 68 piezas de 12 centímetros que inició don Margarito Núñez Panduro, padre de Margarito, y que hoy continúan los hermanos Núñez.

Está inspirada en los mandatarios y personajes emblemáticos de la Revolución y la Independencia de México. Una de estas colecciones hoy forma parte de la colección de Casa Sauza en Tequila.

“En esta obra hay algo muy característico, aquí se repite Benito Juárez de grande y de joven2, destaca Pilar, quien ha modelado a Agustín de Iturbide o Sebastián Lerdo de Tejada. “Mi padre fallece hace dos años y en la actualidad somos mis hermanas y yo la que hacemos la colección; esta obra es reconocida a nivel nacional e internacional, pues nuestra artesanía es muy extensa, hacemos desde caballos, personajes de la Independencia y de la Revolución”.

Incluso, hay una historia que antecede a esta obra. Una de las ocasiones que el expresidente Porfirio Díaz visitó Tlaquepaque, mientras caminaba por la garita (Plaza de la Bandera) al Centro, Pantaleón Paduro lo empezó a modelar; Porfirio Díaz le pide al artesano que cuando termine la pieza se la lleve a México; “queda tan maravillado de su busto que le dice que le quiere pagar para que se vaya al extranjero”. Pero Pantaleón no acepta. A cambio el expresidente lo deja dos horas sentado en la silla presidencial.

La familia tiene la capacidad de realizar 80 modelos diferentes, desde piezas pequeñas hasta de gran formato. De ahí que su apellido suene no sólo en el país, sino en el extranjero. Incluso, confiesa Pilar, su artesanía es más reconocida fuera de México. “Lo que es el sur de Estados Unidos, McAllen, Chicago; el Museo de Arte Contemporáneo de París, España, Japón, en algunos países de Sudamérica nuestra técnica es muy reconocida… Tenemos la habilidad de modelar y hacer una pieza única”.

TRADICIÓN. Cada que hablan de su taller y de su oficio, a los Núñez les brillan los ojos, suben su tono de voz y no dejan de sonreír. Ellos quieren que esta pasión no termine y la prueba está en que están dispuestos a enseñar a todo aquel que comparta ese mismo amor por la artesanía.

Su taller, ubicado en Matamoros 216, en Tlaquepaque, es uno de los nueve lugares emblemáticos y certificados del municipio que son promovidos por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) para que los turistas conozcan de primera mano la forma en la que trabajan.

“Es un taller familiar, de esto se vive. La manera de trabajar del artesano es dentro de su casa, es una tradición familiar, me gustaría mucho que conocieran la técnica que manejamos porque eso es lo que nos falta, conocimiento, nos falta para saber en dónde estamos inmersos”, añade Pilar.

 

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