Balance legislativo 2017

Ma. del Rocío Pineda Gochi

A pocos días de terminar el año, es oportuno hacer un recuento de los resultados obtenidos en el Senado de la República durante el segundo año de ejercicio legislativo. Los representantes populares nos debemos a la sociedad que nos dio su confianza para ser su voz y defender sus derechos y, más allá de nuestras obligaciones jurídicas, informar con prontitud y claridad sobre el trabajo desarrollado es un ejercicio democrático y de entendimiento con la ciudadanía para un mejor ejercicio de nuestras funciones.
Pese a que los niveles de aprobación del trabajo de los senadores y diputados han sido históricamente bajos, durante los últimos años se ha instaurado en el imaginario colectivo un estigma y una imagen negativa del quehacer legislativo y político. Los legisladores principalmente, nos convertimos en el símbolo de la corrupción y en un blanco recurrido para la crítica, el insulto y la desacreditación. Aunque hay muchas razones que motivan el desencanto, la impotencia y exacerban a la sociedad mexicana, se ha subestimado la relevancia que ha tomado el Poder Legislativo como un verdadero órgano de contrapeso y de consolidación democrática.
La alternancia y la pluralidad política, la cuota de género han sido impulsadas por una serie de reformas legislativas. El proceso de modernización y transformación del marco jurídico para resolver nuestros grandes problemas estructurales y potenciar nuestras áreas estratégicas, hoy está materializado en nuevas leyes y en una amplia gama de derechos, que en otras épocas serían impensables.
Transparencia, acceso a la información pública, rendición de cuentas y combate a la corrupción son los pilares con los que se han diseñado los nuevos ordenamientos normativos. La información pública está al alcance de cualquier ciudadano que puede conocer con puntualidad el uso y destino de los recursos públicos. La creación del Sistema Nacional Anticorrupción y el establecimiento de tipos penales sancionarán e inhibirán las viejas prácticas y el mal actuar de “algunos” servidores públicos. Los principios de máxima publicidad permiten conocer a toda la ciudadanía las diferentes etapas y documentos del proceso legislativo en la elaboración de las leyes y las reformas.
Estos son algunos ejemplos de que en el Poder Legislativo existe el compromiso irrenunciable de darle un nuevo rumbo a la vida pública de México que no se había vivido durante muchos años. Si revisamos los registros históricos de la Legislatura LVIII, que comenzó con el expresidente Vicente Fox; la LX Legislatura, que inició con Felipe Calderón; y la LXII, que acompaña al Lic. Enrique Peña Nieto, se puede observar un aumento considerable en la actividad legislativa y parlamentaria.
Sin echar las campanas al vuelo sobre el aumento de la productividad y la numeraria legislativa, que sólo en este año sumó 88 asuntos aprobados (4 reformas constitucionales; 3 leyes de nueva creación; 69 reformas a ordenamientos vigentes; y 12 decretos), los legisladores seguiremos trabajando por construir el andamiaje jurídico que permita fortalecer nuestro sistema democrático, pero principalmente resolvamos los problemas de desigualdad, pobreza, marginación, corrupción, seguridad, violencia, entre otros. Y en la medida de que entendamos que sólo mediante la corresponsabilidad podremos resolver los grandes problemas nacionales, estaremos en las condiciones de exigir a nuestros representantes resultados y criticarlos por sus hechos.


Senadora de la República
Michoacán de Ocampo
@RocioPinedaG

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