Binomios caninos: los más emblemáticos del 2017

Jesús Casillas Romero

En diversas ocasiones hemos tenido la oportunidad de discutir sobre la necesidad de la protección, bienestar y rescate del maltrato a los animalitos. Sin embargo, en septiembre pasado las cosas fueron a la inversa: Los animalitos nos rescataban a nosotros.

Me refiero a los trabajos de salvamento y rescate en que participaron los denominados “binomios caninos”, en los que la mancuerna integrada por brigadistas y perros de rescate se abocaban a la tarea de localizar personas bajo los escombros de los edificios colapsados con motivo de los lamentables sismos de los días 7 y 19 de septiembre pasados.

Al menos 100 perros rescatistas provenientes de diversos estados de la República como Chihuahua, Coahuila, Guanajuato y Jalisco, además de países como Chile, Panamá, Japón y Estados Unidos, se incorporaron a la solidaridad y apoyo de rescate, sumados a los equipos caninos pertenecientes al Ejército y Marina mexicanos.

Su apoyo fue invaluable, participando y logrado el rescate de al menos 120 personas y cuerpos de algunas, lamentablemente ya sin vida.

Las muestras de empatía y sensibilidad ante el sufrimiento humano han sido más que probadas por parte de estos fieles compañeros. Su entrenamiento y la relación con el personal humano es elemental, con jornadas que llevan entre 12 y 14 meses, con entre dos y cuatro horas diarias.

La Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR) cuenta con 20 binomios caninos, principalmente de las razas Pastor Belga, Malinoi y Labrador. Los más famosos son “Frida”, “Evil” y “Ecko”, sobre todo la primera, una perra Labrador de seis años que hasta antes de su participación en las labores de rescate de septiembre pasado, había logrado rescatar al menos a 52 personas y participado en su búsqueda en el incendio de la Torre Pemex, en los deslaves ocurridos en Guatemala y en el terremoto de Ecuador.

Otros famosos rescatistas fueron “Titán”, el perro que localizó a 26 personas entre los escombros y su compañera “Akela”, que forman parte de la Corporación de Bomberos de Silao de la Victoria, Guanajuato.

“Zorro”, originario de Tequisquiapan; “Balto”, originario de Oaxaca y “Chichi”, el pastor belga originario de Chihuahua.

“Ariel”, “Mina”, “Gala”, “Gery” y “Baco”, de la UNAM; “Kublay”, de Policía Federal; “Hueso”, de Cruz Roja Mexicana; “Lord”, “Rocko” y “Chasey”, de la Delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México.

Agatha” y “Zeus”, de la Dirección General de Seguridad Pública de Torreón, Coahuila y “Manolo”, de la Fiscalía General del Estado de Jalisco. Por citar algunos de los héroes peludos, que de la mano de sus guías humanos, se aprontaron a salvar las más vidas posibles.

Equipos que en la habitualidad de la vida diaria, a veces no nos percatamos de su invaluable preparación y disposición, pero que esta vez, a todos nos han hecho voltear a verles y valorarles más que nunca.

En su interactuar con el humano se les llama “binomio canino”, por la relación de confianza y empatía que se llega a crear entre ambos, cuya relación emocional al paso del tiempo los convierte en un éxito en tareas de rescate.

En esta ocasión no fue la excepción y quedó más que demostrado que el entrenamiento y la relación humano-canina es por demás un asunto de vida, digno de reconocer.

Sin duda alguna, héroes de cuatro patas, héroes de olfato, de corazón, capaces de generar ternura y esperanza, que en este año, puede decirse así, constituirán el principal emblema del 2017.

“Felices fiestas y próspero año 2018”

Senador de la República por el estado de Jalisco

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