Cultura

La nueva generación de literatos mexicanos tiene una fuerza desmedida

Escritores como Antonio Ortuño, Bernardo Esquinca, Emiliano Monge, Fernanda Melchor y Guadalupe Nettel, entre otros, continúan la tradición literaria nacional, dice en entrevista Benito Taibo

En el ámbito internacional, Benito Taibo destacó la publicación y renovación de Paul Auster con su libro 4 3 2 1.

“El libro sigue más vivo que nunca”, declara Benito Taibo al hacer el balance 2017 nacional e internacional de la producción literaria, pues es un año en que la nueva generación de mexicanos ha tenido éxito en el país y en el extranjero.

En cuanto al ámbito internacional, el también escritor pudo constatar la capacidad de renovación que tiene Paul Auster, quien presentó 4 3 2 1, libro editado por Seix Barral. Además de haber descubierto autores como Yuval Noah Harari.

NACIONAL. Benito Taibo sostiene que la literatura mexicana se caracteriza por estar conformada por mujeres y hombres, una nueva generación que tiene “fuerza” desmedida, por lo que “arrasan” a través de una “prosa poderosa con la que cuentan historias fuertes”.

La nueva generación, según enumera el autor de Persona normal, está conformada por escritores como Antonio Ortuño, Emiliano Monge, Julian Herbert, Fernanda Melchor y Guadalupe Nettel, entre otros, con quienes se puede constatar la continuidad de una tradición literaria:

“No es renacimiento, porque nunca murió la literatura mexicana, pero que está más fortalecida que nunca, tiene su propia identidad, su propia voz, su propia manera de contar a nuestro país y al mundo”.

Al ser cuestionado sobre los libros que marcaron la escena nacional, el escritor recuerda a Antonio Ortuño, autor de Méjico y La vaga ambición, quien ha sido traducido a diferentes idiomas.

“Ortuño no es el único, Bernardo Esquinca también me parece uno de esos personajes imprescindibles y que escribe la historia de México desde un nuevo punto de vista, pues se ha dedicado a narrar la historia criminal de este país, en Carne de ataúd e Inframundo”.

Taibo indica que no se trata de un escritor o una escritora mexicana de quienes se tenga que hablar, “más bien es toda una generación”, en la que incluye a Julian Herbert, que  “después de Canción de Tumba, vino a romper con una prosa descarnada, pensamos que no iba a poder sorprendernos más allá, pero publicó La casa del dolor ajeno, novela sobre la matanza de chinos en Torreón”.

Emiliano Monge y Fernanda Melchor son, dice Taibo, otros de los ejemplos del buen trabajo que hacen mexicanos, quienes no están unidos por un estilo, puesto que cada quien tiene una forma de construir sus textos.

“Lo que los une es México, el país está como una constante, estos ya no son los hijos de Pedro Páramo, son los nietos o bisnietos, pero seguimos pisando cadáveres cada vez que caminamos en esta tierra. No pueden sustraerse al marco social en el que viven, en ese sentido son actuales, modernos, internacionales y profundamente mexicanos, a lo mejor lo pudieran negar; sin embargo, se les nota y deberían estar muy orgullosos de ello”.

De acuerdo con Benito Taibo, la literatura mexicana es reconocida en el extranjero, lo cual se puede constatar con los premios que han recibido, mientras que en el país, sus lectores los reconocen.

“Son una generación que no tiene ambages, miedo de los lectores, al revés, tienen presentaciones multitudinarias, demostrando que ser escritor es un oficio, parte de dicho oficio es encontrarse con el lector cara a cara y decirle aquí estoy para lo que se te ofrezca”.

INTERNACIONAL. Al hacer un recuento de la producción literaria en el extranjero, Benito Taibo evoca el lanzamiento la publicación de 4 3 2 1, de Paul Auster, texto que da lecciones de transformación.

4 3 2 1 representa la ‘salida de clóset metafísica’ de Paul Auster. Es un libro que no tiene nada que ver con su literatura anterior. Aquellos que piensan que los escritores no pueden renovarse, que se escribe de una sola manera y que se mantiene una suerte de línea, Auster a sus 70 años llega, rompe y dice ‘los engañé a todos’”.

Por otro lado, dice esperar un nuevo libro de Cormac McCarthy, pues después de haber leído The road (La carretera), no supo nada. “Lo extraño porque es un imprescindible de la literatura mundial”.

En 2016 el Premio Nobel de Literatura fue para el músico Bob Dylan, mientras que este año lo obtuvo Kazuo Ishiguro, situación que Taibo no considera correspondiente.

“El Nobel se decide por oscuros temas que nunca sabremos los humildes mortales. Ishiguro me aburre, no voy a colgarme de la ola de elogios desmedidos, porque no es un escritor japonés, es inglés que tiene cara de japonés, su fenotipo no corresponde a su literatura”.

Durante este año, el también director de Radio UNAM descubrió al escritor e historiador Yuval Noah Harari, quien le parece relevante por ser “un pensador que puede ver el pasado, cortarlo y volver a armarlo, para descubrir cómo somos y hacia dónde nos dirigimos como humanidad”.

2018. El funcionario asegura que el libro está más vivo que nunca, al grado de que en algunos encuentros libreros reportaron aumento en las ventas de libros, por lo que no habría ningún pendiente, sólo habría que estar atentos a las sorpresas.

“Cuando no esperas nada, todo puede ser sorpresivo, no estábamos esperando a Paul Auster y fue lo que nos dejó sorprendidos. Espero que todos los escritores mexicanos mencionados saquen nuevos libros, porque ponen alta la vara, lo harán bien, porque son una generación que viene a romper paradigmas”.

 

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