La democracia en América Latina - José Fernández Santillán | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 28 de Diciembre, 2017
La democracia en América Latina | La Crónica de Hoy

La democracia en América Latina

José Fernández Santillán

En este año 2017, que está por terminar, podemos tomar como ejemplos paradójicos de lo que sucede con la democracia en América Latina a Chile y Honduras. En el país andino, se llevó a cabo la segunda vuelta electoral el 17 de diciembre. En ella, el expresidente Sebastián Piñera, de la coalición de centro-derecha “Chile Vamos”, derrotó a su contrincante Alejandro Guiller, de la coalición oficialista de centro-izquierda “Nueva Mayoría”. De acuerdo con datos del Servicio Electoral (SERVEL), que fueron dados a conocer casi de inmediato, el exmandatario (2010-2014) obtuvo 54.57% de los votos, en tanto que Guiller logró el 45.43%.

Guiller reconoció su derrota y aseguró que le había llamado a su contrincante para felicitarlo. La presidenta Michel Bachelet también llamó a Piñera; lo felicitó y le preguntó si podía visitarlo el lunes por la mañana “como establece la tradición republicana”. La reunión, efectivamente, se llevó a cabo: Piñera recibió en su casa a Bachelet. La presidenta saliente le informó al presidente electo que enviará un proyecto de Constitución al Congreso. Agregó que dará todas las facilidades para que se dé una transición de gobierno sin obstáculos y así Piñera podrá asumir el mando el próximo mes de marzo.

Con esta manera de proceder, Chile dio un ejemplo de civilidad republicana, respeto a las instituciones y a las leyes, muy por el contrario de lo que acontece en Honduras, país en el cual la competencia entre el presidente en funciones Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional, y su adversario Salvador Nasralla de la Alianza de Oposición, ha desatado una crisis de enormes proporciones. El asunto es que hay serias sospechas de que se cometió un fraude electoral.

En ese país centroamericano hubo elecciones el 26 de noviembre. Ambos competidores se declararon vencedores el mismo día en que se realizaron los comicios. El problema es que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tardó días en dar un veredicto. Esto provocó sospechas respecto de cuáles habían sido los verdaderos resultados. El impasse desató una ola de protestas, bloqueos, saqueos y motines en todo el país. Se declaró el estado de excepción. Finalmente, el TSE le dio la victoria a Hernández por un 42.92% contra un 41.42% de Nasralla. Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), propuso que se realicen nuevas elecciones en Honduras para garantizar la paz y la concordia.

Honduras es la cara opuesta de la lección de rectitud y apego a la legalidad mostrada por Chile.

En este recuento sobre los acontecimientos más sobresalientes relacionados con la democracia en América Latina, tiene un desafortunado lugar de primera importancia el revés asestado contra ella por Nicolás Maduro al convocar, el 1 de mayo, a una Asamblea Constituyente que, en realidad significa la consolidación de su dictadura. Maduro pasó por alto la Constitución establecida por Hugo Chávez, y la división de poderes. Recordemos que la oposición reunida en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), derrotó de forma estrepitosa al chavismo en diciembre de 2015, y desde entonces controla el poder Legislativo. Por eso, Maduro maniobró para construir una representación popular alternativa; es decir, con las bases sociales que lo apoyan. A eso lo bautizó como “poder comunal”; o sea, una mala copia de los soviets. El 30 de julio se realizaron las elecciones para escoger a 545 representantes que conforman la Asamblea Nacional Constituyente.

Otro retroceso político que América Latina experimentó en este año fue el artilugio al que recurrió Evo Morales para tratar de reelegirse por cuarta vez: él mismo pidió que se realizara un referéndum para ver si los bolivianos querían o no que continuara en el cargo. Esta consulta se llevó a cabo en febrero de 2016: salió derrotado. Evo no quedó conforme con el resultado e ideó una maniobra siniestra. Los legisladores de su partido el MAS argumentaron que los derechos humanos de Morales habían sido violados. Apelaron al Artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos que establece que a nadie se le puede negar el derecho a ser elegido. El Tribunal Constitucional de Bolivia (controlado por Morales) les dio la razón. En consecuencia, Evo podrá ser candidato para las elecciones de 2019.

Uno de los eventos más recientes que han cimbrado al subcontinente es el proceso que se llevó a cabo en el Congreso peruano contra el presidente Pedro Pablo Kuczynski por una posible colusión con la empresa brasileña Odebrecht. Se salvó de ser destituido por un pelito (el Congreso está controlado por el partido de los Fujimori, Fuerza Popular); a cambio tuvo que decretar el indulto para el expresidente Alberto Fujimori.

Habría más casos qué comentar, como el de Nicaragua y Ecuador; pero prefiero señalar que el año próximo habrá elecciones presidenciales en Costa Rica, Colombia, México y Brasil.

Debemos estar atentos a lo que pasa en el entorno internacional porque, como dice Benjamin Moffitt (The Global Rise of Populism, Stanford University Press, 2016, p. 9), el populismo es un “desencadenador de crisis.” No podemos ser ingenuos: hay una verdadera y propia “Internacional Populista” que está en operación.

@jfsantillan

jfsantillan@itesm.mx

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