Policías en México: modelo óptimo con cambio de estrategia - Luis Sánchez Jiménez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 28 de Diciembre, 2017
Policías en México: modelo óptimo con cambio de estrategia | La Crónica de Hoy

Policías en México: modelo óptimo con cambio de estrategia

Luis Sánchez Jiménez

México tiene la mitad de los policías preventivos estatales que debería tener, de acuerdo con los estándares internacionales, y poco mas de la mitad de los existentes no tiene evaluación aprobatoria en competencias policiales. A pesar de ello, apostar por un mando único en cada entidad federativa sigue siendo el principal planteamiento del gobierno federal para enfrentar los graves problemas de seguridad pública en el país.

Éstas y otras carencias se encuentran identificadas en el documento Modelo Óptimo de la Función Policial. Diagnóstico Nacional sobre las Policías Preventivas Estatales de las Entidades Federativas presentado el pasado 22 de diciembre por la Secretaría de Gobernación, a unos días de que el Congreso de la Unión aprobara la Ley de Seguridad Interior, cuya premisa general es que el problema de inseguridad muchas veces rebasa a las policías estatales y municipales y, por lo tanto, se vuelve indispensable la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de apoyo a las autoridades civiles.

La construcción de este Modelo Óptimo es consecuencia de un acuerdo del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP) y la Secretaría de Gobernación, a través del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), aprobado el pasado 30 de agosto. El diagnóstico de las carencias, debilidades y estado que guardan las corporaciones estatales les fue entregado a la y los gobernadores y Jefe de Gobierno de la CDMX el pasado 3 de mayo, por parte de la Secretaría de Gobernación, y desde entonces se adquirió el compromiso de construir este Modelo con base en 10 indicadores: 1. Estado de fuerza mínimo; 2. Evaluación de permanencia y programa de depuración policial; 3. Certificado Único Policial; 4. Actualización en el Sistema de Justicia Penal; 5. Academias o Institutos de formación policial; 6. Mejora de las condiciones laborales para el fortalecimiento del Desarrollo Policial; 7. Comisión del Servicio Profesional de Carrera 8. Comisión de Honor y Justicia; 9. Unidades de Operaciones Especiales, Policía Cibernética y Policía Procesal; y 10. Protocolos mínimos de actuación policial.

En el rubro de Evaluación de la Permanencia se identifica que casi el 100 por ciento (98.8%) de los elementos han sido evaluados en Control de Confianza, de ellos 6.9 por ciento no aprobó su evaluación, pero aún no han sido dados de baja; además, los resultados arrojan que de los evaluados únicamente el 78.8 por ciento se encuentra aprobado y su certificado es vigente. A partir del próximo año se expedirá el Certificado Único Policial (CUP) que contará con cuatro componentes: 1. Evaluación de control de confianza; 2. Evaluación de competencias básicas o profesionales; 3. Evaluación del desempeño o del desempeño académico y 4. Formación inicial o equivalente. En 2019, el 100 por ciento de los integrantes de las policías preventivas estatales deberán contar con el CUP para poder desempeñar sus tareas y permanecer en el cargo.

Es verdad que el panorama policial en el país dista mucho de ser el ideal y lejos del que se necesita para afrontar los embates del crimen organizado y la delincuencia común. Así como se construyó este Modelo Óptimo es necesario discutir la “Estrategia Óptima” para afrontar las tareas preventivas en esta materia.

El modelo de policía de proximidad desplegado en las administraciones encabezadas por presidentes municipales de extracción perredista, en el municipio de Nezahualcóyotl (que no firmó el convenio estatal de mando único), es motivo de reconocimientos nacionales e internacionales y debería ser tomado en cuenta para la construcción de una nueva estrategia de combate a la delincuencia, donde la cercanía con la sociedad se vuelve un eje fundamental. Ahí se han abatido los índices de delincuencia común y evitado el asentamiento de nuevos grupos delincuenciales, mediante la construcción de comités vecinales por cuadra y colonia, así como por la utilización efectiva de la información generada y recabada, además de que cuando es necesario se acude a la colaboración con las Fuerzas Armadas para un despliegue coordinado, preciso y con objetivos específicos.

La insistencia del mando único ha mostrado su rotundo fracaso, pues la corrupción en la mayoría de las corporaciones de policías estatales no garantiza la seguridad de las personas, aunado al mismo problema, pero en las fiscalías o procuradurías estatales y los poderes judiciales de las entidades federativas.

Insistir en esta estrategia, ahora mediante una consulta popular como lo pretende el PRI, es insistir en el fracaso. Lo advertimos en la discusión de la Ley de Seguridad Interior: es un error usar a las fuerzas armadas en tareas que le competen al gobierno federal, a los gobiernos estatales y municipales. Se requiere un cambio de estrategia a la par del fortalecimiento de las policías en el país, no sólo acudir a las Fuerzas Armadas para realizar una tarea para la cual no fueron capacitadas.

Coordinador del PRD en el Senado de la República.

Twitter: @SenLuisSanchez

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