Nacional

PRD, en crisis y sin figuras

En 2017 en su bancada en el Senado más de la mitad de integrantes abandonaron sus filas. El éxodo de dirigentes continúo todo el año y prosiguió principalmente a Morena

Alejandra Barrales,al centro, precandidata del Frente para dirigir el gobierno de la CDMX.

Cobijado electoralmente por el PAN en los dos últimos años, el PRD ha logrado camuflar la grave situación por la que atraviesa desde la salida de Andrés Manuel López Obrador en el 2012 pero lo cierto es que esta crisis eclipsa cada vez más al sol azteca que aún con la coalición “Por México al Frente “ que integra junto con el blanquiazul y Movimiento Ciudadano rumbo al 2018, corre el riesgo inminente de convertirse en fuerza testimonial en la mayor parte del territorio nacional, donde de por sí ya es cuarta o hasta quinto lugar.

Sin figuras emblemáticas que “jalen” votos, el PRD también se vio inmerso este 2017 en una sangría de militantes que viene desde hace varios meses derivada de las divisiones internas entre las corrientes perredistas que corren a los brazos de López Obrador en busca de cargos o posiciones de cara a las elecciones del 2018 o simplemente porque no están de acuerdo con la idea de apoyar la candidatura del panista Ricardo Anaya.

El PRD inició el 2017 con la crisis en su bancada en el Senado donde más de la mitad de sus integrantes (12) abandonaron sus filas y dejaron a la fracción parlamentaria del sol con solo 8 integrantes, ubicada como cuarta fuerza en la Cámara Alta.

Pero el éxodo de dirigentes y militantes no se detuvo en todo el año y prosiguió principalmente a las filas de Morena que dirige López Obrador donde lo mismo se fueron personajes como Pablo Gómez, Carlos Sotelo, el
exdelegado de Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo. También renunció el exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy, entre muchos otros.

“Se van los que ya no estaban… ellos ya tenían mucho tiempo fuera del PRD, ellos ya habían dejado de lado luchar por las convicciones de izquierda progresista, su permanencia era un cálculo meramente político y personal de buscar posiciones”, asegura el secretario general del PRD, Ángel Avila

Dichos personajes —agrega— sólo hicieron oficial su renuncia porque hace tiempo no se presentaban a debatir en el Consejo Nacional que es la instancia para la toma de decisiones en el PRD.

Para el dirigente perredista, la salida de estos militantes no pone en riesgo la vida partidaria del PRD pues según su punto de vista la mayoría de la militancia “sigue firme” y se mantendrán impulsando al Frente Ciudadano por México en todos los estados.

Sin embargo, análisis internos del sol azteca reconocen que el PRD sufre una crisis electoral que se ha acentuado desde el 2012, con la salida de López Obrador y que se refleja en las votaciones de los estados, donde el partido se ubica en cuarta, quinta fuerza e incluso ha perdido el registro como partido local al no rebasar el no rebasar el 3% de los votos como Nuevo León , Colima, Coahuila, y Tamaulipas.

“Los errores de la dirigencia que ostenta la mayoría de cargos se ve reflejada en una drástica disminución de preferencias electorales. Estados de la República direcciones que se encuentran en crisis, en cuatro perdió el registro como partido político local al no rebasar el 3% de los votos, en Nuevo león 2.1%, Tamaulipas 2.4%, Coahuila, 2.68%, Colima 2.89.

“La única manera de salir de esta profunda crisis es volver a ser atractivos para ese electorado que vio en el PRD una oportunidad de lograr un México justo que combata las excentricidades de los dirigentes y gobernantes de sangre azul o sus esposas a quienes les sudan las manos por volver al PRD un satélite de la Derecha y llegar a la presidencia de la República con lo que quede de él”, advierte un balance  de la corriente de Izquierda Democrática Nacional (IDN) que ahora dirige, Alejandro Sánchez Camacho.

En más de la mitad de las entidades el PRD no ha alcanzado  ni el 7 por ciento y al menos en 10 entidades se ubica entre la cuarta y la sexta fuerza electoral a escala local.

Así lo demuestran los resultados electorales del 2015 a la fecha en Campeche, donde  el PRD apenas alcanzó el 2 por ciento; Chihuahua, 2.3 por ciento; ; Querétaro, 2.8 por ciento; Sonora, 3.38 por ciento; Sinaloa, 2.8 por ciento; Nuevo León, 2 por ciento; Yucatán, 2 por ciento ,y Tamaulipas, 2.4 por ciento de los sufragios.

En el 2016, el PRD logró maquillar su debacle electoral gracias a su alianza con el PAN con quien logró arrebatarle al PRI las gubernaturas de Veracruz, Quintana Roo, Durango.

Pero en el 2017 las cosas cambiaron y el Sol Azteca solo logró alianza en Nayarit, donde si bien ganaron de la mano del PAN la gubernatura, en los hechos el PRD solo aportó un  6 por ciento en votación lo que solo le alcanzó para 6 diputados en el Congreso y gobernar la capital del estado.

En Coahuila, según un análisis interno, “lamentablemente, para el PRD fue una elección desastrosa pues su candidata Mary Telma Guajardo obtuvo únicamente el 1.7% de la votación, se ganó un distrito electoral y ningún ayuntamiento”.

“Indudablemente, el norte del país sigue siendo un reto enorme para el partido”, agrega el documento

SALVAVIDAS. Desfondado, sin figuras ni caudillos que les generen votación, el PRD apostó su capital en el 2018 a la conformación de la “Coalición por México al Frente” junto con el PAN y Movimiento Ciudadano en un intento por recuperar espacios en el Congreso de la Unión y sobre todo mantener su principal bastión que es el gobierno de la ciudad de México, hoy en riesgo ante la posibilidad de que la pierdan a manos de MORENA, su acérrimo adversario que ha logrado colocarse por encima del sol azteca en varias entidades en las últimas elecciones.

Para Juan Zepeda, ex candidato del PRD a la gubernatura del Estado de México, el 2018 definirá si el PRD se confirma como partido grande o camina de manera inexorable a convertirse en parte de la llamada “chiquillada”.

El PRD –advierte--está en camino de “achicarse” si no trabaja su estructura y cambia radicalmente para convertirse en opción atractiva en las elecciones del próximo año donde se renovará la Presidencia de la República, 8 gubernaturas y el gobierno capitalino, entre otros cargos.

“Si nos vamos a lo que dicen las encuestas ya estamos en vías de achicarnos. O vamos a ser un partido chico o reverdecemos laureles de un partido grande que es necesario para México y que es el partido de izquierda más  importante que ha dado este país”, sostiene.

Reconoce que la Coalición con el PAN y MC no es la panacea pero si puede cambiar el rumbo de este país. No obstante advierte que más allá del 2018, el PRD tiene la obligación y urgencia de desarrollar una ruta para reconquistar territorios, generar  estructura porque sin ella no se puede ganar nada.

—El PRD dejó de ser de los tres grandes?

—Si nos vamos a las encuestas, el PRD está en ese camino de achicarse, pero si nos vamos a ese camino de lo que representa cada partido, sigue siendo uno de los grandes.

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