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Jefe del ICE quiere juzgar a los políticos que protejan a indocumentados

Homan declara la guerra a California, primer estado santuario de EU. Amenaza con inundarla de agentes a su cargo y aseguró que “más gente va a morir” por culpa del gobernador Jerry Brown

El director de la temida ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas), Thomas Homan, emitió ayer una declaración de guerra en toda regla contra la decisión de California de convertirse, a partir del 1 de enero, en el primero estado santuario de EU, gracias a la decisión tomada por el parlamento estatal, de mayoría demócrata, y aplaudida con entusiasmo por el gobernador, el también demócrata Jerry Brown.

Homan, un estrecho aliado del presidente Donald Trump, pidió ayer llevar a los tribunales a los dirigentes políticos que han avalado esas medidas porque su resultado, según aseguró en tono apocalíptico, es que “más ciudadanos morirán”.

“Tenemos que llevar a estas ciudades santuario a los tribunales y tenemos que empezar a presentar cargos por delitos contra algunos de estos políticos”, dijo el jefe interino de ICE, la agencia encargada de perseguir indocumentados y quien espera de ser confirmado oficialmente para el cargo por el Senado. “Estos políticos tienen que rendir cuentas personalmente”, subrayó, en una alusión implícita al gobernador de California, un estado donde vive una cuarta parte de los 11 millones de sin papeles que hay en el país.

La Ley SB54, que entró en vigor el pasado lunes, establece que la policía local no podrá indagar el estatus migratorio de las personas, ni participar en acciones contra la inmigración indocumentada. Además, prohíbe compartir información con ICE o transferir a los detenidos que han sido condenados por una o más ofensas de una lista de 800 delitos menores.

Más patrullas. En respuesta a este desafío contra los deseos de Trump, el jefe del ICE dijo que prepara un plan para “aumentar significativamente” el número de agentes que busquen a indocumentados “criminales” en vecindarios y lugares de trabajo.

“Vamos a estar por todos lados. Están a punto de ver a muchos más agentes especiales, muchos más agentes de deportación”, advirtió el funcionario sin precisar la cantidad de oficiales que enviaría a California.

“Si creen que ICE se irá, no lo haremos. No hay santuarios para las agencias del orden”, expresó Homan. “Si los políticos en California no quieren proteger a sus comunidades, ICE lo hará”, agregó.

Para el director interino de ICE, esta falta de cooperación ha puesto en libertad a indocumentados peligrosos y citó el caso del guatemalteco Nery Israel Estrada-Margos, quien tras ser detenido por violencia doméstica en agosto pasado, el sheriff de Sonoma lo liberó, ignorando una petición de las autoridades migratorias, que verificaron que éste había sido deportado en 2008.

“¿Qué pasó? Dos semanas después él mató a su expareja. Ahora hay dos hijas jóvenes sin su madre”, dijo el funcionario. “Puedo dar ejemplo tras ejemplo del efecto de esta ley sobre la seguridad de las comunidades en California”, agregó.

A decir del titular interino de ICE, California se volverá centro de operaciones de los traficantes de droga y recibirá una oleada de delincuentes. “California agárrate bien. Las organizaciones de tráfico están usando las leyes de ciudades santuario como punto de venta. Más inmigrantes ilegales vienen a California, más criminales inmigrantes vienen a California”, advirtió.

Menos criminalidad. Sin embargo, diversas investigaciones han mostrado que el índice delictivo de las ciudades santuario es más bajo y que los inmigrantes, sin importar de donde provengan, cometen delitos en menores niveles que los estadunidenses. En 2010, la tasa de encarcelamiento de los inmigrantes mexicanos era de 2.8 por ciento, tres veces menos que el de hombres blancos.

 

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