CDMX. Caín vs. Abel - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 07 de Enero, 2018
CDMX. Caín vs. Abel | La Crónica de Hoy

CDMX. Caín vs. Abel

Juan Manuel Asai

El torvo espíritu de Caín deambula por el altiplano. En días recientes se le ha visto un par de veces en Coyoacán. El pleito entre militantes del PRD y de Morena se ubica en la línea de luchas fratricidas que inauguraron, al inicio de los tiempos, Caín y Abel. No quiero estropearles la mañana, pero el primer ser humano nacido en la tierra, que no en el paraíso, terminó matando a su hermano menor en un arranque de celos. ¿A quién les recuerda?

Andrés Manuel López Obrador fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal y dos veces candidato presidencial, abanderando las siglas del PRD, partido del que también fue fundador y dirigente nacional. A pesar de todo esto rompió con ese instituto. Lo acusó de servir a la mafia del poder.  Se salió para construir su propio partido, Morena, donde sólo sus chicarrones truenan. Se llevó con él a cientos de militantes perredistas y a miles de simpatizantes para preparar su tercer intento de tomar el Palacio Nacional. A partir de ese momento, los dos partidos que representan, en teoría, a la izquierda en México se transformaron en adversarios furibundos.

¿Cuándo comenzó este turbulento pleito familiar? El diseño mismo del PRD, a partir de la existencia de corrientes o tribus, genera una tensión permanente por el control de parcelas de poder. Es casi imposible que se pongan de acuerdo. La tribu hegemónica, Nueva Izquierda, conocida coloquialmente como la de Los Chuchos, siguió a regañadientes la estrategia de López Obrador de hacer un plantón sobre Paseo de la Reforma en protesta por el supuesto fraude de que fue víctima en la elección presidencial del 2006. Fue el inicio del fin.

La diferencia fue creciendo. Se hizo evidente dentro y fuera del partido un par de años después, cuando el grupo de López Obrador intentó, sin conseguirlo, tomar el control del partido a través de Alejandro Encinas en una elección cuestionada que terminó ganando Jesús Ortega. Los Chuchos evidenciaron su dominio de la estructura partidista. Encinas denunció que el gobierno de Calderón respaldaba a Nuevo Izquierda. Quedó planteado un diferendo profundo e irreversible.

De ahí en adelante el PRD fue un berenjenal. Incluyo aquí el aquí el patético episodio de “Juanito” y la Brugada en Iztapalapa, cuando AMLO compitió contra el PRD. El tabasqueño le ganó la siguiente batalla a Nueva Izquierda al quedarse otra vez con la nominación presidencial para la elección del 2012, dejando en el camino a Marcelo Ebrard. Enrique Peña venció a López Obrador por tres millones de votos y entonces, al inicio de este sexenio, el PRD se sumó a los trabajos del Pacto por México, lo que precipitó la salida de López Obrador en medio de una crispación cercana al odio.

La Ciudad de México es para ambos partidos la plaza más codiciada. Pelearán cada delegación (próximos municipios), cada plaza, cada calle y callejón. Las broncas en Coyoacán muestran que están compitiendo con un cuchillo entre los dientes. El gobierno de la Ciudad de México llamó a firmar un Pacto de Civilidad, pero los de Morena, a través de Claudia Sheinbaum, lo ­desairaron. La civilidad tendrá que esperar. Lo que no puede esperar es la aplicación de la ley, es una obligación.

Una vez que Caín mató a su hermano, siguió como si nada hubiera pasado. Dios, perspicaz, notó la ausencia de Abel y preguntó por él a Caín quien, en el colmo del cinismo, respondió que desconocía su paradero. “¿Acaso soy yo el que debe cuidar a mi hermano?”

¿A quién le recuerda?

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

Imprimir

Comentarios