2017, ¿año en el que perdimos a la vaquita marina? | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 10 de Enero, 2018

2017, ¿año en el que perdimos a la vaquita marina?

2017, ¿año en el que perdimos a la vaquita marina? | La Crónica de Hoy

A pesar de la millonaria inversión, no ha sido posible garantizar la existencia de la vaquita marina, especie endémica de México en serio peligro de extinción. Hoy se desconoce el número exacto de su población, aunque los más recientes cálculos señalan una endeble población de 30 animales.

La vaquita marina habita en el Alto Golfo de California. Datos de la Secetaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) señalan que la actual administración destinó por lo menos 54 millones de dólares y amplió el polígono de protección a un millón 300 mil hectáreas.

De hecho, en noviembre pasado, el grupo internacional de científicos que se haría cargo de capturar, cuidar y reproducir en cautiverio a la vaquita marina, atrapó a dos hembras, que fueron llevadas a la zona de cautiverio denominada El Nido; una fue liberada por el estrés que presentó y la otra murió un día después de ser capturada.

La autopsia, reveló el Secretario de Medio Ambiente, Rafael Pacchiano, indica que fue por un paro cardíaco relacionado más con la edad y por  haberla mantenido en cautiverio. Debido a esto, la autoridad ambiental y los investigadores decidieron suspender las capturas.

VAQUITA CPR.  En octubre pasado, el Gobierno Federal emprendió el Programa Vaquita CPR (Conservación, Protección y Recuperación), al que destinó cuatro millones de dólares y que convocó a 65 científicos de Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Dinamarca, Países Bajos, Irlanda, Reino Unido y Canadá que se unieron a investigadores mexicanos.

El programa tendría tres fases: captura de ejemplares en la que participaron cuatro delfines nariz de botella entrenados por la Armada estadounidense para detectar a las marsopas. Etapa dos, el depósito de las vaquitas en albercas especialmente diseñadas para el proyecto, donde durante 48 horas serían observadas para monitorear su salud y alimentación, y, finalmente, el traslado de los cetáceos al santuario asignado.

El grupo de investigadores internacionales se enfocó durante casi un mes en el estudio y captura de la marsopa.

Registraron 32 avistamientos en 8 de 13 días de labor en el mar, pero aclararon que algunos podrían haber sido los mismos vistos en repetidas ocasiones.

Ademas, cuatro delfines fueron traídos desde Estados Unidos para ayudar en la localización de las marsopas. Después de tres semanas regresaron a Estados Unidos.

En total se registraron 112 encuentros acústicos con vaquitas en 21 de los 44 sitios monitoreados.

En el polígono de protección establecido para la vaquita marina, continúan restringidas la navegación, las actividades de pesca y de turismo náutico (desde el 11 de octubre).

A decir de Rafael Pacchiano, titular de la Semarnat, se evaluará qué hacer con la infraestructura instalada para albergar a los ejemplares que se pretendía capturar, “porque es algo que puede seguir siendo de mucha ayuda para labores de investigación”.

La población de vaquita marina ha decrecido en los últimos años, debido sobre todo a la pesca ilegal de totoaba cuya demanda es elevada en el mercado asiático y el uso de artes de pesca que afectan a la vaquita.

PROBLEMA AÑEJO. En 1997 el gobierno mexicano estableció el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA) con el fin de desarrollar un plan de emergencia para la especie, considerando los impactos socioeconómicos de cualquier potencial regulación, por medio de alternativas pesqueras, económicas y sociales para los pescadores del área.

Ese mismo año, el CIRVA estimó el tamaño de la población en 567 individuos y determinó que la mortalidad incidental por pesca, específicamente en redes de enmalle y agalleras, representa el riesgo más importante e inmediato para la vaquita, por lo que debía ser eliminado urgentemente.

También recomendó que aunque la captura incidental de vaquita era poco probable en redes de arrastre camaronero, se requería su regulación para proteger el hábitat de la marsopa.

En 2002 la Semarnat publicó la Norma Oficial Mexicana de Emergencia NOM-EM-139-SEMARNAT-2002, para prohibir la utilización de redes de arrastre, así como de las redes de enmalle y agalleras mayores de seis pulgadas en la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California 6 Delta del Río Colorado (establecida desde 1983).

En julio de 2005 se formó el grupo Alto Golfo Sustentable (AGS), en el que participaron representantes del sector pesquero ribereño e industrial, la principal comercializadora de camarón de la región,  organizaciones civiles nacionales e internacionales dedicadas a la conservación.

En septiembre de 2005 la Semarnat expidió el Acuerdo por el que se establece el Área de Refugio para la Protección de la Vaquita, y en diciembre del mismo año publicó el Programa de Protección de la Vaquita en el Área de Refugio.

A través del programa, la Semarnat destinó 14 millones de pesos de recursos fiscales para mitigar el impacto económico a la pesca ribereña.

En 2008 se estableció el Programa de Acción para la Conservación de la Especie Vaquita (PACE Vaquita), y entre las recomendaciones que emitió fueron evitar el uso de redes agalleras en la parte norte del Alto Golfo de California; acercamiento con los beneficiarios de los recursos del Alto Golfo para promover la conservación y hacer lo mismo con empresas, fundaciones y organizaciones civiles conservacionistas.

En febrero de 2015 se anunció la Estrategia Integral para la Recuperación de la Vaquita Marina y la Totoaba y se destinaron más de mil millones de pesos para actividades asociadas a la conservación de ambas especies.

Pacchiano refirió que desde que inició el proyecto de recuperación del Alto Golfo de California, la Secretaría de Marina ha hecho más de 180 detenciones de pescadores ilegales de totoaba.

Las acciones de protección e investigación continuaráan y para ello se impulsarán diversas formas de allegarse recursos, como por ejemplo subastas de arte, que formarán parte de un fondo para la conservación de la vaquita marina.

La difusión del valor ecológico que encierra una especie como esta se ha logrado, hoy la vaquita marina ya no es un animal tan enigmático como desconicido, pero su conservación parece no haberse logrado.

 


BAJA REPRODUCCIÓN
 Se presume que la vaquita empieza su reproducción a los seis años de edad.
La hembra tiene sólo una cría durante la primavera, probablemente cada dos años o más. El período de gestación es de aproximadamente diez a once meses y la lactancia dura probablemente ocho meses, y se cree que viven hasta los 22 años.
El espécimen más viejo encontrado (en la década de los noventa del siglo pasado) fue una hembra con una edad estimada de 21 años. Una hembra solo podría tener entre 5 y 7 crías en toda su vida reproductiva; esta baja tasa reproductiva es uno de los factores a considerar en las acciones de conservación. La vaquita se alimenta de peces, calamares y camarones.

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