Inflación y los oportunos cambios del INEGI

Claudia Villegas Cárdenas

Hasta hace algunos años, el Banco de México era el responsable de la medición de precios. Javier Salas, hoy directivo y responsable de Estudios Económicos en la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio (ANTAD), era el funcionario en el Instituto Central, que estaba a cargo del ejército de expertos y encuestadores que se encargaban de la medición de precios. Sin embargo,  en 2011 el INEGI recibió la encomienda de continuar con la medición de la inflación porque, de esa forma, sería posible garantizar una total independencia entre el Banco de México, responsable de la política monetaria, y la medición de precios. El INEGI retomó la metodología y las series estadísticas del banco central. Éste año, sin embargo,  se presentarán cambios en la base de cálculo. La modificación se registraría hacia finales de agosto y permitiría, por supuesto, que la inflación no resulte tan alta como podría esperarse después de la burbuja de precios que observamos en la actualidad. En otras palabras, la modificación en la base de cálculo de la inflación, a cargo del INEGI que encabeza Julio Santaella, no podía ser más oportuna.

Resiliencia corporativa
Grupo Sanborns, la cadena de restaurantes y tiendas, es una de esas compañías que podrían calificarse – hasta ahora -  como resilientes ante los baches que enfrenta la economía. Sanborns registra muy buenos márgenes y hasta el tercer trimestre del año pasado ha logrado crecimientos en indicadores como ventas-mismas tiendas. En septiembre de 2017 el incremento en sus ventas fue del 2.1%; en septiembre de 2016 la dinámica fue de 3.2%. Promociones como El Buen Fin permitieron que al cierre de 2017 se recuperaran las ventas y el consumo en el mercado interno y así lo confirman, por ejemplo, las compañías de mensajería y paquetería cuyas operaciones se vieron beneficiadas por el comercio electrónico. La mala noticia, sin embargo, es que en 2018 se podría presentar lo que algunos analistas califican como la tormenta perfecta. Se refieren, por supuesto, a la combinación de factores que podrían agudizar la volatilidad financiera,  el rezago en las inversiones y, por supuesto, un ejercicio eficiente del presupuesto público. En 2018 no sólo tendremos elecciones sino la posibilidad de que Estados Unidos abandone la zona del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN). Además, los inversionistas aún temen – a pesar del optimismo de las calificadoras – que un gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador se vea obligado a cumplir sus promesas de campaña como es el caso de la cancelación del aeropuerto. Sería un antecedente grave para el clima de inversiones.
El dato es que en Grupo Sanborns ya se registró para el cuarto trimestre del año una desaceleración en sus ventas. Al parecer, el incremento en los precios (inflación) sí registra ya un impacto negativo en el poder adquisitivo de la población que, en el caso de los servicios y productos que ofrece Sanborns, deciden postergar su consumo.  Sanborns, sin embargo, como las compañías del Grupo Carso y de América Móvil tienen una línea clara de sus accionistas: 2018 será un año difícil pero en 2019 se espera que la economía remonte estos problemas.  Por supuesto, en Sanborns, en Carso, en América Móvil, sus accionistas conocen el estilo de gobernar de AMLO. A pesar de ello, muy pocos podrán escaparse de la tormenta perfecta n


claudiavillegas @revistafortuna.com.mx
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