Espectáculos

Fatih Akin y el cine del resentimiento liberador

Entrevista. El cineasta alemán estrenó este fin de semana en México su filme En la penumbra, ganadora en Cannes, los Globos de Oro y los Critic’s Choice Awards

El cineasta junto a su protagonista Diane Kruger, en la ceremonia de los Globos de Oro.

A primera vista se nota que el cineasta Fatih Akin es un tipo hiperactivo y auténtico. Nacido en Hamburgo, Alemania, pero de ascendencia turca, conoce su genio y ante la gente tiende a ser más excéntrico para ocultar su fuerte carácter, al mismo tiempo es muy creativo con el uso del sarcasmo y tiene un humor espontáneo, un tanto ácido. Y así es su cine.

“Soy un cineasta honesto. Cada filme representa mi estado de ánimo. Cuando hice Contra la pared, estaba enfadado por la guerra de Irak. Por eso me salió una obra llena de rabia, aunque no hablara directamente del conflicto. Y cuando hice Al otro lado, acababa de tener un hijo, y empecé a plantearme la tensión entre la vida y la muerte. Estaba en un estado más melancólico, de ahí el tono de la película. Y bueno, mientras hacía Al otro lado, un amigo cercano, mi mentor, mi maestro, Andreas Thiel, murió. Él siempre me animó a hacer Soul Kitchen”, dijo el realizador.

El cineasta visitó Guanajuato como invitado de honor del Festival de Cine de la ciudad, el año pasado y hoy es una de las figuras de la temporada de premios de cine gracias a su más reciente filme En la penumbra que primero le dio a Diane Kruger el premio a la Mejor Actriz del Festival de Cannes; ahora ganó en los Critic’s Choice Awards y los Globos de Oro a la Mejor Película de Habla no Inglesa. Este fin de semana el filme llegó a México a las salas comerciales.

Entusiasta, franco y sencillo, a pesar del hecho de formar parte del círculo de cineastas más importantes del mundo de los últimos años, recibió a Crónica en un salón de la Mansión del Conde Rul, se mostraba relajado y descalzo, y además llevaba una camiseta que permitía ver los tatuajes de sus brazos.

El realizador tiene en su haber un palmarés impresionante, distinguido hasta ahora por sus densas tragedias, habitadas por familias turcas en Alemania cuyos atormentados hijos no acaban de encontrar su lugar en el mundo. En el 2004 alcanzó la proyección internacional al recibir el Oso de Oro a la Mejor Película de la Berlinale por Contra la pared; en Venecia ha competido dos veces por el León de Oro con Soul Kitchen (2009) y The cut (2014), con la primera ganó el premio especial del jurado y con la segunda una mención especial y a Cannes ha ido en competencia dos veces, la primera de ellas con Al otro lado (2007), con la que ganó el Premio del Jurado y el de Mejor Guion, y en la más reciente edición el mencionado premio a Diane Kruger.

“Es buena actriz y lo era desde antes de trabajar conmigo. Ha recolectado mucha experiencia. Trabajó con muchos grandes directores. Si ves todas sus películas, te das cuenta de lo realmente buena que es. Fue tan buena en Farewell, My Queen, donde hace de María Antonieta, y que dirige Benoît Jacquot. La vi ahí y dije ‘¡Wow! ¡Es increíble!’. Tiene una tremenda habilidad física y eso es lo que tenemos en mi película”, dijo el realizador en entrevista.

“Sólo le pedí que viniera a vivir a Hamburgo tres semanas antes de la filmación, para que entendiera la ciudad para entender al personaje. Que observe a las mujeres jugando con sus hijos en el parque. Quería que escuchara cómo habla la gente de Hamburgo, su idioma, cómo se visten. Fue un arco muy externo. Nada de actuar con el método, pensar en su gato muerto, para nada. Fue observar a la gente de Hamburgo y lo demás llegaría. Y así fue”, añadió.

Es en Hamburgo, su ciudad natal, en el corazón de la comunidad turca, donde Fatih Akin sitúa la intriga de su película. En la penumbra narra la historia de Katja (Diane Kruger), una joven alemana cuya vida se hunde el día que su marido y su hijo pierden la vida en un atentado con bomba. Desolada por este evento trágico, Katja decide vengarse:

“Siempre fue la intención hacer una película que denunciara la discriminación, pero también se convirtió en otra cosa. En una película familiar, en un thriller melodramático o lo que sea. Pero la intención era hacer algo sobre el racismo. Racismo en la sociedad, racismo al interior de su familia, racismo en la policía, en la corte. Racismo mortal. Desde que hago cine quería hacer una película sobre racismo, pero es un tema muy difícil, especialmente en Alemania. Ese fue el primer elemento”, explicó el cineasta.

“Creo que muchas veces en la vida tengo resentimientos o amargura antes de trabajar. Hacer cine es, de alguna manera, una forma de canalizarlo y deshacerte de eso. Los sentimientos con los que lidio no los tengo después de la película, los tengo antes y por eso busco expresarlos en ella. Antes hice una película sobre el genocidio armenio, The Cut, y la película posterior a esa fue sobre dos chavos que se roban un carro e intentan huir. Se sintió bien hacer eso. No es una constante, ni una estrategia”, añadió.

El alemán fue uno de los afortunados que pudo ver en Cannes, el proyecto de realidad virtual de Alejandro González Iñárritu titulado Carne y Arena, a propósito del cual expresó su opinión sobre estos nuevos horizontes de los directores de cine: “En In the Fade (título en inglés de en la penumbra) intento hacer una película muy física. Intento que sea tan física como sea posible. Las películas físicas, como las de horror o las de comedia, le hacen algo a tu cuerpo mientras las ves. Iñárritu hizo algo que llevó al extremo, pero no tiene nada que ver con el cine. Podría ser narrativo, y no lo digo como crítica, pero es algo distinto”, dijo.

Finalmente, el cineasta que alguna vez fue asesorado por Guillermo Arriaga para el guion de Al otro lado, que está casado con una actriz mitad mexicana y mitad alemana, y que se declara influenciado por el cine mexicano de los últimos años, explicó que está interesado en filmar en México: “Me encantaría trabajar con Salma (Hayek). Y de verdad creo que Diego (Luna) y Gael (García) son dos de los mejores actores del mundo hoy en día. Si tuviera el proyecto correcto, me gustaría trabajar aquí. Tal vez un proyecto sobre boxeadores en Tijuana o alguna ciudad fronteriza”, concluyó.

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