Recuperan manuscritos de la Bibliotheca Mexicana | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 14 de Enero, 2018

Recuperan manuscritos de la Bibliotheca Mexicana

La obra compilada por Juan José de Eguiara y Eguren fue la primera bibliografía de la Nueva España. Contenía información sobre la producción científica y literaria

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En 1736 un intelectual español publicó una carta en donde recomendaba viajar a Roma y no a la Nueva España si de buscar libros y bibliotecas se trataba. Ese español, Manuel Martí, escribió que la producción literaria en nuestro país era como ordeñar un macho cabrío. La carta causó el enojo del catedrático Juan José de Eguiara y Eguren a tal grado de dedicar su vida a escribir Bibliotheca Mexicana, la primera bibliografía nacional.

“El deán de Alicante, Manuel Martí, publicó una serie de cartas y en una puso la anécdota de una conversación que tuvo con un muchacho que le pidió su consejo ante la disyuntiva de ir Roma o a la Nueva España, a lo que Martí le dijo: si quieres conocimiento, no vayas a la Nueva España porque buscar libros y bibliotecas ahí es como ordeñar un macho cabrío”, narra Laurette Godinas, investigadora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB) de la UNAM.

Cuando el catedrático de la Real y Pontificia Universidad de México, Juan José de Eguiara y Eguren (Ciudad de México, 1696-1763) leyó esa epístola, enfureció y empezó a trabajar en la Bibliotheca Mexicana, la primera bibliografía del país que dio a conocer la producción científica y literaria mexicana, desde la época prehispánica hasta la fecha de su publicación: 1755.

“Todo eso lo sabemos por los veinte prólogos que escribió Eguiara y Eguren para su Bibliotheca Mexicana, llamados Anteloquia porque es un libro escrito en latín. Ahí describió qué es la Nueva España, cuáles son las características históricas del manejo del saber y en el último prólogo dio a conocer cómo hizo la Bibliotheca”, destaca la especialista quien actualmente trabaja en la recuperación de los manuscritos y de esta obra en latín.

—¿Cuánto tardó Eguiara en hacer esta bibliografía?

—La carta de Martí salió en 1736, supongamos que con el tiempo de llegada de los libros, Eguiara y Eguren la leyó hacia 1740. En ese momento se puso de acuerdo con su hermano Manuel Joaquín de Eguiara y Eguren para comprar una imprenta y en 1755 publicó la Bibliotheca Mexicana. Es decir, tardó máximo 15 años, pero fue un trabajo inmenso que dedicó a Fernando VI, el monarca de ese momento.

Otro aspecto interesante, añade Laurette Godinas, es que Eguiara y Eguren no sólo hizo la primera bibliografía, sino que buscó la manera de difundir de los textos coloniales porque se dio cuenta que el abasto de las pocas imprentas era insuficiente, a pesar de que entre 1730 y 1763 fue uno de los momentos del siglo XVIII en el que más imprenta había.

—¿Qué autores están incluidos en la Bibliotheca Mexicana?

—Los conocidos cuyo nombre de pila empieza entre la A y la J como el dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón, la poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, el humanista Francisco de Cervantes y Salazar, el poeta Agustín de Salazar y Torres, el erudito Cayetano Javier de Cabrera y Quintero de quien Eguiara y Eguren escribe que la amistad que los une hizo que no escribiera profuso elogios. También está Juan de Grijalva y Bartolomé de las Casas.

“Eguiara y Eguren hizo un sondeo a partir de sus contactos, mandó cartas a todas las órdenes, universidades, oratorios y congregaciones de Guatemala hasta México e incluyó a Filipinas, porque a veces se nos olvida a menudo que el virreinato de la Nueva España incluía las Filipinas”, agrega Godinas.

RESCATE DE AUTORES. La investigadora de la UNAM ejemplifica que cuando el bibliógrafo mexicano menciona a Fray Diego Rodríguez, el fundador de la primera cátedra de matemáticas en América Latina, y su obra en tarasco, les recomienda a los frailes de la congregación que mantengan y conserven esos manuscritos.

“Eguiara siempre da a conocer con precisión cuáles fueron sus fuentes y siempre sabemos si leyó o no las cosas de las que está hablando”, destaca.

La Bibliotheca Mexicana en el siglo XVIII sólo se imprimió de la letra A a la C, con un pequeño correlativo: se imprimió con el nombre de pila de los autores, porque en ese momento era común que todos los inventarios se enlistaran por nombre y no por apellido.

“Eso es interesante porque en el manuscrito que conservamos de la Bibliotheca, específicamente los números 44 y 45, justo entre los prólogos y la dedicatoria al rey, encontramos un índice con orden alfabético por apellido, es decir, como que le entró la duda a Eguiara y lo ordenó de otra forma, pero al final decidió abandonar esa idea y lo dejó por nombre”, señala.

Laurette Godinas señala que de la letra la D hasta la J existen manuscritos que no llegaron a imprenta, sin embargo, con el paso de los años se han editado, por ejemplo, en 2010 el investigador Germán Viveros publicó la bibliografía de la D a la E (llamado Tomo III) y aún está pendiente la edición de la F a la J.

“La obra de todos los que escribieron aquí en la Nueva España y que pudieron ser publicados en el país permanecieron en manuscritos, esto lo subraya bien  Eguiara y Eguren porque estaba consciente de la problemática de publicar en su época, lo cual va muy de la mano con su decisión de crear su propia imprenta”, indica.

Finalmente, la investigadora comenta que es imposible trabajar un autor colonial sin primero revisar la Bibliotheca Mexicana porque hay un 90 por ciento de probabilidades que esté descrito por Eguiara y Eguren.

“Entre lo que hay en la Bibliotheca y lo que conservamos en nuestros acervos, hay muchas cosas que ya no encontramos, es importante leer esta obra no sólo por rastrear un autor conocido, sino para rastrear cosas específicas como sonetos, teatro, cuentos”.

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