Hallan bacterias que degradan plástico; viven en los intestinos de lombrices | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 15 de Enero, 2018

Hallan bacterias que degradan plástico; viven en los intestinos de lombrices

La científica mexicana Esperanza Huerta lidera equipo que las descubrió. Pueden reducir el tiempo de eliminación a 4 semanas, mientras que otras conocidas tardan entre 3 y 9 meses

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Científicos de México y Holanda, encabezados por la doctora Esperanza Huerta, de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Unidad Campeche, descubrieron un conjunto de bacterias que habita en los intestinos de algunas lombrices de tierra y que tienen capacidad de degradar hojuelas de plástico de baja densidad. Aunque ya han sido reportadas otras bacterias y hongos que degradan plásticos, las recién reportadas podrían reducir el periodo de degradación de plásticos a cuatro semanas, mientras que las otras conocidas llegan a tardar entre tres y nueve meses en obtener resultados similares.

Éste es el reporte más reciente de una investigación mucho mayor en la que este equipo ha documentado que el plástico que se convierte en microhojuelas en tierra es ingerido por lombrices, que después sirven de alimento a gallinas de corral y llegan a integrase a la dieta de personas que consumen esas aves. El nuevo resultado fue publicado en la revista Science of the Total Environment y es firmado por investigadores de Ecosur, de la Universidad de Wageningen y del Instituto Holandés de Ecología.

La contaminación con microplásticos es un grave problema global. Se trata de la presencia de pequeñas hojuelas o fragmentos de plástico de menos de 5 milímetros de longitud. Desde hace más de una década se ha estudiado el problema en los ecosistemas marinos, en los cuales se ha visto que pequeños peces y crustáceos comen estos plásticos al confundirlos con alimento. Luego esos pequeños animales son devorados por otros mayores y comienza el traslado del tráfico a lo largo de la cadena trófica o alimenticia.

En tierra, el estudio del desplazamiento de los microplásticos a lo largo de la cadena alimenticia tiene pocos años y El Colegio de la Frontera Sur ha sido uno de los participantes de importancia en la apertura de este campo de investigación.

En el caso de la contaminación de suelo con microplásticos, la mayor parte de la información se ha colectado en suelos agrícolas donde la cantidad de microhojuelas ha crecido de manera continua y ya se considera urgente la necesidad de encontrar técnicas o métodos para la limpieza del suelo o biorremediación.

BACTERIAS REMEDIADORAS.  El experimento del que surgieron los resultados expuestos por el equipo binacional México-Holanda consistió en aislar y observar durante 60 días a un conjunto de lombrices que previamente fueron colectadas en suelos contaminados con microplásticos. Muchos de estos plásticos de pequeñas dimensiones son desechos de lugares donde se quema el plástico para deshacerse de él.

“El polietileno de baja densidad (LDPE por sus siglas en inglés) es la fuente más abundante de la contaminación por microplásticos en todo el mundo. Estudios realizados recientemente encontraron que, después de pasar por el intestino de lombrices de tierra (Lumbricus terrestris) se incrementó el decaimiento de polietileno de baja densidad y disminuyó el tamaño del plástico. A partir de esto hemos investigado la participación de algunas bacterias de los intestinos de la lombriz de tierra en el decaimiento de los microplásticos. Así llegamos a aislar bacterias Gram positivas en el intestino de las lombrices, pertenecientes a la familia Actinobacteria y Firmicutes”, indica el reporte publicado en la revista Science of the Total Environment.

Las bacterias identificadas y aisladas fueron utilizadas en un experimento a corto plazo con suelo esterilizado y con presencia de microplastics de polietileno de baja densidad (MP). Así observaron que el tamaño de partícula de LDPE-MP se redujo significativamente en presencia de bacterias.

Un segundo hallazgo de este experimento fue la identificación de moléculas llamadas alcanos de cadena larga, que son subproductos de la descomposición bacteriana de los microplásticos.

“Los microorganismos con potencial de degradar el polietileno han sido interesantes para los investigadores en la última década. Diferentes grupos han aislado hongos y bacterias que degradan plásticos en diferentes ambientes y con diferentes velocidades. Algunos de los más recientes fueron reportados en el año 2015. El plásticos es degradado por bacterias grampositivas como Brevibacillus borstelensis y Rhodococcus ruber porque utilizan el polietileno como su única fuente de carbono”, explican las conclusiones del estudio.

“Hasta el momento, la mayoría de los experimentos con microorganismos degradantes de polietileno fueron realizados para periodos de tiempo, desde tres a nueve meses. Sin embargo, nuestros resultados revelaron que el consorcio bacteriano aislado del intestino de la lombriz Lumbricus terrestris fue capaz de reducir significativamente el tamaño de polietileno de baja densidad-MP dentro de un periodo de cuatro semanas”, agrega el reporte científico.

LOMBRICES Y GALLINAS. En octubre de 2017 en un estudio pionero a nivel mundial, la científica mexicana Esperanza Huerta, de Ecosur, publicado en la revista Scientific Reports, de Nature, mostró que las hojuelas de microplásticos de botellas de  plástico PET son consumidas por lombrices de tierra y liego éstas son consumidas por gallinas de huertos domésticos.

En entrevista exclusiva con Crónica, desde Holanda, donde certificó sus resultados, la mexicana dijo que dos de las partes del cuerpo de las gallinas donde se encontraron microplásticos de 5 milímetros y menos fue en los buches y las mollejas de las aves. A pregunta específica de este diario respondió que los plásticos sí podrían ser consumidos por seres humanos que coman esas gallinas, principalmente en los caldos de mollejas, que son muy consumidos en zonas rurales.

“Si en efecto en el ambiente marino se ha encontrado que el plástico-microplástico se transfiere de un organismo a otro, en el ambiente terrestre éste es el primer estudio a nivel mundial que muestra como el microplástico es transferido entre los diferentes miembros de la cadena trófica terrestre”, indicó la doctora Huerta Lwanga.

“Los primeros en consumir este microplástico son los invertebrados del suelo, como lombrices de tierra. En nuestro estudio usamos a las lombrices, ya que en estudios previos habíamos observado cómo las lombrices pueden ingerir el plástico, transportarlo en su cuerpo, en sus excretas y depositarlo en los túneles que ellas realizan. El tamaño de los fragmentos de plástico es realmente pequeño, es decir son más pequeños de 5 milímetros, y la cantidad a encontrar es de hasta 130 partículas por gramo de excretas de lombrices”, precisó.

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