Nacional

La lotería de los nuevos electores

Como en una lotería mexicana, los nuevos electores tienen como pauta la diversidad. Muchos cumplieron sus 18 años después de la última elección federal, que se presentan a urna por vez primera en la contienda más grade de la historia nacional

¡La difícil!

Apenas cumplió 18 años de edad, pero se expresa con absoluta seriedad y convicción al hablar de política: “Los jóvenes vamos a decidir este 1 de julio el futuro de México”.

Es Natalia Sánchez Ramírez, quien exige a los partidos compromisos serios con la ciudadanía “y no locuras que no puedan cumplir”, mientras que al INE le demanda que se respete el voto, “gane quien gane”.

La joven estudiante de la carrera de Turismo vive en Ecatepec, en el Estado de México y hasta hace poco estaba decidida a no votar por “lo huecos que son los partidos políticos en sus propuestas”. Pero de pronto, ya con su credencial para votar en sus manos, cambió de opinión. Hasta el momento ninguno de los precandidatos e independientes le han llenado el ojo.

Les pide a todos ellos que “no alejen a los jóvenes de las urnas, no hagan guerra sucia”, sentencia, “otra vez están haciendo una política rancia, vieja y llena de insultos. Hasta ahora, al menos yo, no he escuchado qué van a hacer para dar solución a los problemas que enfrentamos quienes llevaremos a alguno a la Presidencia”. Difícil de convencer, tiene su credencial y asistirá a la cita, pero va de antemano con la premisa de que no hay mucho de dónde elegir. Aunque dé su voto, al próximo gobierno le costará mucho lograr en ella a una ciudadana contenta.

 ¡La identificada!

Fernanda Esmenjaud González, una joven residente de la colonia Del Valle, en la Ciudad de México, no está interesada en los partidos políticos. Es más, abiertamente no les cree, “en ninguno”, enfatiza. Pero se declara dispuesta a acudir a las urnas y votar por primera vez en su vida por “el menos malo de los candidatos”.

Esta misma semana el INE le entregará su nueva credencial para votar en reposición, la primera le fue robada con su bolso en un asalto a microbús, informa la estudiante de Mercadotecnia. No es exacto que estrenará la mica para votar dentro de seis meses, la había usado para el ingreso a los antros: en tanto espera la reposición, se ha quedado con las ganas de departir con sus amigos. “Ese es un plus de la credencial, identificarte de manera oficial, aunque su razón sea ejercer el derecho al voto”, subraya.

Sus familiares, en general, optan por no votar, pero asegura que en julio será distinto porque pedirá a su madre y hermanos que vayan con ella a la urna. “No puede ganarnos la flojera ni la apatía, aunque los partidos políticos no cumplan lo que ofrecen, aunque sólo se peleen entre ellos, necesitamos votar; al menos esa es la forma de democracia que nos hemos dado y mientras eso no cambie, hay que ir a las urnas”.

“Ya no es tan fácil hacer trampas”, piensa, “los ojos del mundo estarán sobre México y sus elecciones”.

 ¡El abstencionista!

Mario Peña es un joven que estudia la Licenciatura en Gastronomía en Mérida, Yucatán, y que regresó a su natal  Cancún (terruño marca destino) a hacer pruebas para el área turística. Quiere ser chef de alta cocina en algún enorme hotel de los que conoce bien desde su niñez. Dice que acaba de sacar su credencial de elector más como identificación obligatoria que para emitir su voto.

“No conozco mucho de política, y la verdad es que no me interesa mucho. Lo único es que escucho son reclamos y acusaciones de robo y corrupción por parte de los políticos”, señala. He platicado con mis padres de ello, y sólo mi papá me ha dicho que votar es un derecho que debo cumplir, pero él y mi madre respetan mi decisión de no votar. En efecto, Mario es, a seis meses de la cita en la urna, un abstencionista, pero no es algo que a su edad, como tantas otras cosas, no pueda cambiar en el futuro.

Lo cierto es que, agrega Mario, no lo ha decidido de manera contundente y definitiva. “Igual y a la hora de las elecciones me animo a votar si alguno de los candidatos me llama la atención, pero hasta ahora no me interesa”, indicó. Finalmente comentó que sabe que no sólo se trata de la elección de presidente y el congreso federal, pues señala atinadamente que en Quintana Roo se deberá elegir a presidentes municipales.

Los jóvenes que votan por vez primera

Los partidos que abran espacios a ideas atractivas tendrán buenos resultados en la contienda 2018. Eso es un hecho por el caudal de votantes menores de 29 años que están convocados a las urnas.

Son 25 millones de jóvenes de entre 18 y 29 años que podrán sufragar; de ellos, 14 millones lo harán por primera vez.

Los riesgos son evidentes, apatía o abstención electoral, que no son autogenerados: los jóvenes, sobre todo los que están cercanos a los 20 años, no vivieron eventos políticos que cambiaron al país. Para ellos las reformas políticas de los setentas son prehistoria y el fin del monopartidismo en el gobierno federal es algo con lo que crecieron desde que tienen memoria. Las entrevistas que Crónica presentará a sus lectores durante los próximos días, muestran que estos jóvenes buscan planteamientos innovadores, alejados de un barullo que sienten ajeno y al que solamente algunos de ellos les interesa entrar. En esta primera entrega, las barajas son dominadas por quienes prefieren mantenerse escépticos ante las promesas electorales.

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