Morena y los nuevos teóricos del complot

David Gutiérrez Fuentes

Hay dos discursos en el escenario político que parecen convergentes: el del miedo y el idiota. Lo enarbolan por igual los porros del PRI como Ochoa Reza y los del ex frente ciudadano como Yunes Linares que quiere heredarle el cetro de Veracruz a su hijito como si viviéramos en una monarquía disfrazada de democracia. El PRI no tiene las menores posibilidades de recuperar ese estado después de que Duarte lo manejó como un negocio particular y sus tierras se convirtieron en el escenario de sangrientos asesinatos, casi todos sin resolver y muchos de ellos perpetrados contra periodistas y defensores de derechos humanos. No tengo datos para opinar sobre el estado de las finanzas durante la gestión de Yunes en relación con su cínico predecesor, pero los hechos de  violencia los siguen padeciendo los jarochos y Yunes, como Duarte, hace promesas de justicia expedita que se quedan en declaraciones.

El discurso del miedo idiota no sólo lo enarbolan las fuerzas brutas del PRI, PAN y PRD, sino también algunos comunicadores que plantean que ante un eventual triunfo del partido que domina las encuestas, es decir, Morena, en México habría escasez, devaluaciones, incremento en el alza de las gasolinas, etcétera. A esos augurios apocalípticos que ya padecemos con el PRI, hay que agregarle la perorata que sostiene que la inteligencia soviética está manipulando las redes sociales ¡a favor de Morena!, y que la polarización en las mismas es responsabilidad de Putin a través del canal Rusia Today y de agentes infiltrados como ¡John Ackerman!

Es un hecho que la batalla de la información se está librando en las redes sociales y el flujo de noticias políticas que más se comparte y se discute es el que proviene de medios que se gestaron en modelos de organización digital, casi todos de muy reciente nacimiento.

Y mientras se tratan de sostener con palillos estas nuevas e idiotas teorías del complot, la mala nueva es que seremos como Venezuela si gana AMLO porque hay relaciones institucionales de Morena con otros partidos en América Latina incluidos los de ese país.

Más bien hay que atender las señales que emanan del poder autóctono y el sistemático acoso contra algunos periodistas ¿Ejemplos? El acoso judicial contra Carmen Aristegui, las amenazas contra Animal Político por el reportaje “La estafa maestra” que desnuda las transas de los priistas para desviar recursos multimillonarios a sus campañas, las intervenciones telefónicas con software, equipo y personal de entidades federales y estatales contra periodistas, defensores de derechos humanos y menores de edad. Es decir, no hay que irnos a auditar los servidores de San Petersburgo para descubrir las obviedades, los titulares rastreros, el dinero que mantiene a muchos medios.

Desde luego que existe polarización en la sociedad mexicana y ésta encuentra reflejo en las redes sociales. Pero no es culpa de Putin, sino de los políticos mexicas mismos y sus aliados en los medios “canónicos” que están pereciendo gracias a la convergencia tecnológica.

Por si fuera poco, desde hace más de doce años estas estrategias resultan contraproducentes. Me viene a la memoria el caso del desafuero contra AMLO promovido por Fox que le resultó desfavorable. Por cierto, el exgerente de la Coca Cola es otro porro que “sumará esfuerzos con Meade” para que México siga “por el camino correcto”. Qué curioso, el mismo fanfarrón que se jactaba de echar a patadas al PRI de Los Pinos ahora es su lacayo.

Yo no sé si estaremos mejor con ya saben quién. Pero ya probé varios sexenios del PRI, uno de Fox, otro del generalísimo Calderón y uno más del “nuevo” PRI que resultó un fiasco. Ya basta para mí.

Por cierto, qué extraño que el títere desestabilizador de Putin, el agente encubierto de la revolución bolivariana versión azteca, haya sido ovacionado por los alumnos del ITESM tras su discurso con el grito de presidente, presidente.


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