Zorros o Erizos - José Carlos Castañeda | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 18 de Enero, 2018
Zorros o Erizos | La Crónica de Hoy

Zorros o Erizos

José Carlos Castañeda

El zorro sabe muchas cosas, pero el erizo sabe una gran cosa. Este verso de Arquíloco sugirió a Isahia Berlin un dilema entre dos visiones antagónicas de la realidad. Esta disyuntiva entre el zorro y el erizo expone dos perspectivas para pensar la vida. Con esta lectura de la historia de las ideas, los pensadores se agrupan a partir de esa distinción básica del reino animal. Una fábula como método para desentrañar la dinámica del pensamiento.

El erizo encerrado entre sus púas observa el mundo y relaciona todo lo que lo rodea. Su mirada tiende a unificar esos puntos dispersos para lograr una síntesis que ordene sus percepciones y sus ideas. Construye un tejido coherente, un sistema integrado, sólido, consistente. Este orden unitario gira en torno a un solo eje, un principio esencial y organizador. Gracias a esa concepción sistémica, el caos multicolor de la realidad adquiere forma y sentido. Más que una dispersión de impresiones inconexas, el erizo encuentra un todo pleno de significado, con una estructura donde cada pieza tiene un lugar establecido. Sin embargo, este rompecabezas perfecto, siempre termina por obscurecer el color y la multiplicidad de la vida. Un molde tan estricto encierra las discrepancias y condena los testimonios de inconformidad con el orden establecido. Esa tentación de uniformar la anarquía del infinito, habla más de un secreto temor ante la incertidumbre, que arrastra al pensamiento a crear estructuras para dar seguridad ante lo azaroso de la existencia. El erizo por excelencia es un filósofo alemán: Hegel.

Al contrario, el zorro encuentra en la realidad un infinito de colores contrapuestos que se repelen y se atraen. Su mirada está atenta a las texturas, los contrastes, las pequeñas variaciones porque entiende que esos matices enriquecen la vida, aunque por momentos sean contradictorios e incluso provoquen una sensación de angustia, ante la imposibilidad de abarcar el infinito. Como ha renunciado a la ambición totalitaria de sujetar ese reino universal y complejo en una red única, prefiere disfrutar lo diverso y azaroso de la experiencia. La riqueza del mundo, en su asombrosa multiplicidad, lo fascina. El zorro reconoce que nadie cuenta con la capacidad para capturar la dispersión de los hechos en la rigidez de la norma. El idilio no es la armonía del orden perfecto, sino la aventura del viajero que se lanza por descubrir experiencias inéditas, siempre dispuesto a sorprenderse por el poder que desata una realidad imprevisible. La visión de zorro retrata un universo en fuga, infinito en su multiplicación constante. Ninguna fotografía humana podría capturar su movimiento perpetuo, ni sus variaciones interminables. Su paisaje es el presente, donde cada momento transforma la realidad, como en una serie de pinturas impresionistas.

Isaiah Berlin es uno de los autores más polémicos de finales del siglo pasado. Nació en la Rusia zarista y se educó en la Universidad de Oxford, donde se convirtió en uno de los pilares del pensamiento liberal. El centro de su obra es el problema de la libertad. Un defensor apasionado del pluralismo frente a su mayor enemigo: la utopía. La idea de fundar una sociedad perfecta es el camino hacia la dictadura del terror. ¿Por qué el sueño de una utopía política desemboca en la pesadilla de un reino de odio? El dilema es moral. Los fines de la humanidad están en conflicto constante. No es posible armonizar los valores. Las sociedades democráticas reconocen esa realidad demasiado humana y ofrecen como opción ante los conflictos de valores un método para resolverlos de manera pacífica.

El mundo moderno se encuentra en esta encrucijada. Necesitamos un nuevo paradigma para enfrentar una globalización multipolar. La pregunta es ¿para ver esa nueva realidad, están los ojos del zorro o la mirada del erizo? En una sociedad plural ya es imposible pensar en la totalidad. Hace falta aprender la difícil habilidad de entender y convivir con la diversidad. Una dirección única es inimaginable en el laberinto de la vida.


@ccastanedaf4

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