Un buen maestro de arte le da cuerda a su alumno: Brian Nissen | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 23 de Enero, 2018

Un buen maestro de arte le da cuerda a su alumno: Brian Nissen

Entrevista. El artista plástico habla de su reciente libro Caleidoscopio. Facetas & Flashbacks, sus memorias sobre su amistad con Carrington, Paz o Gurrola, sobre el arte contemporáneo y sus años entre Inglaterra, Nueva York, Barcelona y México

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

“La gente dice: ‘nada sé de arte, pero sé lo que me gusta’ ¡No es cierto!, no saben lo que les gusta porque les hace falta entenderlo”, opina Brian Nissen (Londres, 1939) sobre el arte contemporáneo, además el pintor destaca que dibujar es la base de cualquier arte plástica y enfatiza que los artistas siempre batallan con las aduanas porque los cuadros y esculturas son difíciles de clasificar.

Esas son algunas de las ideas que comenta a propósito de sus memorias Caleidoscopio. Facetas & Flashbacks, libro editado por Lumen, en donde cuenta su amistad con Leonora Carrington, Octavio Paz, Juan José Gurrola y Gabriel Figueroa e incluye sus visitas al Salón Tenampa en Garibaldi, sus peleas con agentes de migración y sus años entre Inglaterra, Nueva York, Barcelona y México.

Nissen que presentará este libro hoy a las 19:30 horas en el Auditorio de la Librería Rosario Castellanos, señala que antes, ser aprendiz de un maestro, era la mejor manera de aprender y enseñar arte.

“Lo que un buen maestro puede hacer es darle cuerda al estudiante, entusiasmarlo, mostrarle la importancia de observar las cosas. Fuera de eso, la importancia de las escuelas de arte es lo que sucede entre los estudiantes, el diálogo apasionado y los debates calurosos. Pienso que se aprende viendo a los grandes pintores y absorbiendo su trabajo, se aprende del pasado y de los artistas contemporáneos”, indica.

—¿Qué ve en el arte contemporáneo?

—El arte del pasado se ve tan distinto al arte contemporáneo pero lo que sucede es que el arte es una manera de comunicar visualmente ideas. Siendo tan distinto en apariencia el arte del renacimiento y el arte contemporáneo, en el fondo están diciendo lo mismo en otro lenguaje, pero es preciso entender el idioma en que está para gozarlo.

“El gran público suele entender arte como arte figurativo, esto se debe a que la pintura figurativa está contando una historia, hay una anécdota y la gente recibe más eso que lo que es la pintura en sí. La pintura es una cosa hecha de líneas, color, composición... por eso encuentran el arte abstracto más difícil porque no hay una historia, porque lo que está operando ahí son los colores, la forma… la gente dice ‘nada sé de arte, pero sé lo que me gusta’; no es cierto, no saben lo que les gusta, les falta entenderlo”, responde.

Cuando estuvo en París, entre 1961 y 1962, Brian Nissen asistió a la Escuela de Bellas Artes, en donde dibujaba y pintaba a las modelos desnudas, ¿conserva esos dibujos?, se le pregunta.

“Sí, son ejercicios académicos. Uno aprende mucho a través del dibujo. Es importante que dibujen, hagan lo que hagan en el arte, porque es una manera de plasmar una idea, es la capacidad de plasmarlo en un papel, de hacerlo visible”, expresa.

Otra obra que conserva el pintor es una carta de su amiga Leonora Carrington (la cual se incluye en el libro) fechada en agosto de 1998 y en donde la escultora escribió a máquina el poema Travesuras nupciales de Axolotl y Coyotl.

“Un día le conté a Leonora que había hecho versiones contemporáneas de los códices prehispánicos. Dijo que los antiguos códices siempre le habían interesado mucho. Le pregunté si le gustaría escribirme un texto inspirado en ellos. Poco después recibí una carta de Leonora, acompañada por un poema”, narra Nissen.

VIDA CITADINA. Brian Nissen vive entre diversas culturas y en el caso de su estancia en México, país al que llegó tras leer Bajo el volcán de Malcolm Lowry, ha sido un ejercicio de absorber y correlacionar distintos valores e ideas.

“Cambiaron mis ideas de una manera muy profunda, para entender el idioma materno, uno debe aprender otro idioma, conociendo otro idioma pude ver las diferencias y con esa comparación se puede dar un entendimiento profundo de la lengua propia”, indica.

En Caleidoscopio el artista también detalla su pelea con un inspector de aduanas en 1977 porque el agente le dijo que la pintura que había enrollado y guardado en un tubo, no coincidía con las medidas de la obra reportada, porque la medida de una pintura extendida no era la misma medida de una obra enrollada.

“El artista siempre tiene problemas con las aduanas porque el objeto de arte es muy difícil de clasificar, no entra en las normas de la burocracia cotidiana de aduaneros”, señala Nissen quien desde hace dos años trabaja en una serie de relieves.

—De joven frecuentaba los bares, ¿qué extraña de esa vida?

Me fascinaban las cantinas, toda la vida cotidiana mexicana me encanta. El México de los sesenta y setenta que conocí era otra ciudad, principalmente por el tamaño. Llegué a la Ciudad de México y tenía 5 millones de habitantes y no 20, al crecer tanto esta ciudad cambió de carácter.

“Era una ciudad muy divertida, amena, todo el entorno cultural: músicos, bailarines, cineastas, escritores convivíamos todos los días, siempre estábamos comunicándonos, intercambiando ideas. Hoy no sucede eso”, responde.

—¿Cambió su opinión de justicia al llegar a México?

Crecí en Inglaterra, en un sistema en donde es normal que educación y salud sean derechos de cualquier ciudadano. Eso me parece lo más normal y fundamental para una sociedad pero cuando llegué aquí no era así, me abrió los ojos.

Imprimir