Los independientes rehacen el rompecabezas electoral - Francisco Báez Rodríguez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 23 de Enero, 2018
Los independientes rehacen el rompecabezas electoral | La Crónica de Hoy

Los independientes rehacen el rompecabezas electoral

Francisco Báez Rodríguez

Parecía que no, pero sí, todo indica que en las boletas el próximo 1º de julio habrá tres candidatos independientes a la Presidencia de la República. Jaime Rodríguez, El Bronco; Margarita Zavala y Armando Ríos Piter, El Jaguar, van en ritmo para lograrlo. Todos ellos tienen la cantidad de firmas requeridas por el INE, y van en estos días para que sean verificadas y para cumplir el requisito de dispersión, con el uno por ciento del padrón de al menos 17 entidades federativas.

En el número de firmas, El Bronco es quien tiene el mayor colchón; en dispersión, la estrategia de Ríos Piter funcionó muy bien, y lo que le falta en realidad es completar la validación de firmas.

Esto significa que, cualquier cálculo que se haya hecho pensando en solamente los tres (pre)candidatos de las coaliciones partidistas tiene que repensarse. Por eso hay que rehacer los escenarios.

La primera manera de hacerlo es bajo el supuesto más realista: que ninguno de los independientes se convertirá en un contendiente fuerte, pero que cada uno de ellos afectará a los otros.

Quien tiene un perfil de elector más definido es Margarita Zavala. Están con ella el sector más tradicional del PAN, los que creen que Felipe Calderón fue un buen gobernante y los que se sienten incómodos con la alianza entre el blanquiazul y el PRD, porque aborrecen a la izquierda. Estos grupos sociales se traslapan de manera casi perfecta.

Es claro, entonces, que el más afectado con la candidatura de Zavala será Ricardo Anaya, convertido —además— en bestia negra del calderonismo militante. La paradoja, empero, es que a lo más que puede aspirar Margarita es a deshacer las posibilidades de Anaya, pero sólo para favorecer al candidato impulsado por el PRI, José Antonio Meade.

Expliquémonos. Si Margarita empieza en las encuestas con la suficiente fuerza como para tumbar a Anaya del segundo lugar en el que ahora está, se percibirá que el candidato capaz de contender con López Obrador es Meade. Dado el perfil de los votantes potenciales de Zavala, lo probable es que, a final de cuentas se decanten por el voto útil en contra de AMLO y la mayoría termine tapándose la nariz y votando por el PRI. Si la fuerza de Zavala no es suficiente para impedir la caída de Anaya, entonces sus partidarios acabarán tapándose la nariz y votando por el Frente, para frenar al Peje.

El caso que tiene más jiribilla es el de Jaime Rodríguez, El Bronco, porque, al igual que AMLO, se vende como opción anti-sistema y lo suyo es el populismo. A diferencia del líder de Morena, El Bronco no tiene un historial en la izquierda ni se ha allegado de todo tipo de alianzas en el espectro contrario, como sí lo ha hecho el tabasqueño.

Hay quienes piensan, entusiasmados, que El Bronco quitará votos probables a López Obrador, que enfocará baterías contra el morenista, con su estilo ríspido y populachero y, con eso, le abrirá las puertas a Meade (o, de perdida, a Anaya). El problema es que la broncomanía, cuando se dio, arrastró al lado independiente votos que antes eran del PRI y del PAN, no de Morena. Los más afectados por la candidatura de Jaime Rodríguez pueden resultar los que ahora están más ilusionados por su efecto disruptivo.

De Ríos Piter se dice que quitará votos sobre todo a los perredistas inconformes con la alianza con el PAN. La primera pregunta es cuántos quedan, que no estén encuadrados en la lógica de corrientes que aún domina ese partido. Y la segunda pregunta tiene que ver con la posibilidad de que la afectada con la candidatura de El Jaguar sea la coalición que encabeza López Obrador, que se ha hecho de aliados a diestra, más diestra y ultradiestra, abandonando su perfil inicial en pos de un nacionalismo pragmático y conservador. Los izquierdistas en Morena tienen compañeros de cama cada vez más incómodos.

El peso relativo de cada una de las candidaturas independientes influirá en el desarrollo de los escenarios electorales previos a la cita del 1º de julio y, con ello, en la distribución del llamado “voto útil”. A como se ve de entrada, quien tiene una mayor amenaza potencial es Anaya y quien —a menos que la “estrategia bronca” tenga éxito— puede resultar más favorecido es AMLO.

Pasemos ahora a los supuestos menos realistas: que alguno de los candidatos independientes prenda de tal forma que se convierta en contendiente. Para no pasar al delirio, tenemos que suponer que sólo uno de los tres logra despuntar.

Quien más chance tiene de hacerlo, entre otras cosas porque ya aprobó una vez el desafío, es El Bronco. Lo ayudarían la escasa cultura política y la apelación a los sentimientos. Si el efecto succión es el que suponemos (es decir, el principal afectado no es AMLO), vendrán ataques certeros a su línea de flotación, que está a la vista: tiene cola que le pisen. La campaña pasaría a ser todavía más sucia de lo que se prevé.

Margarita requeriría de un desplome inmediato de Anaya, que no está entre lo previsible, para sustituirlo como candidata panista “auténtica”. Su problema, que no tiene ninguna simpatía —más bien, lo contrario— entre los simpatizantes de otros partidos miembros de la coalición. El resultado electoral sería el mismo que si repuntara poquito: llevar agua al molino de Meade, quien pasaría a la final contra AMLO. El resultado político, la catastrófica desaparición del PAN.

El Jaguar sería el caso más improbable. Tendría que multiplicarse su “milagro de enero” en el que acumuló simpatizantes casi de la nada. Pero tal vez ahí radique su ventaja: en ser relativamente poco conocido como político. ¿Contra quién contendería? Sólo puedo imaginarme, en esta hipótesis, una carrera a tercios reducidos y un Presidente electo con un porcentaje dificultosamente bajo para una gobernabilidad con las reglas actuales.

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Twitter: @franciscobaezr

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