Brasil, dividido entre la fiesta y el repudio | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 24 de Enero, 2018

Brasil, dividido entre la fiesta y el repudio

Brasil, dividido entre la fiesta y el repudio | La Crónica de Hoy

Desde primera hora de la mañana se respiraba la tensión. Porto Alegre amaneció ayer blindada, por tierra, mar y por aire, ante la inminente jornada decisiva en el juicio por corrupción al expresidente Lula da Silva. El objetivo era evitar que sus miles de seguidores y sus miles de detractores, acampados desde el martes en la noche en la ciudad, llegaran a encontrarse.

Hasta allí llegaron muchos simpatizantes de izquierdas procedentes del noreste, la cuna de Lula, como Juliano Simonard, de 18 años, que viajó durante más de 60 horas en autobús. “Atravesamos Brasil entero porque es primordial la defensa de Lula. Para él, las acusaciones de corrupción “forman parte de la campaña gigantesca contra la izquierda”.

Sin embargo, las acusaciones derivaron finalmente en la sentencia de culpabilidad, que desató las mayores manifestaciones, tanto de celebración como de protesta. “Lula presidente”, o “Elección sin Lula es fraude”, clamaban unos. “A la cárcel”, se desgañitaban otros, mientras sostenían muñecos gigantes que representaban al líder del Partido de los Trabajadores tras unos barrotes.

“Parece que es el destino. Fue preso aquí y ahora está asistiendo al golpe a la democracia”, comentaba uno de los seguidores en Porto Alegre. “Conseguí estudiar derecho y hoy soy abogado gracias a las políticas públicas de Lula y no podemos dejar de lado a una persona que tanto nos ayudó y que ahora necesita nuestra ayuda”, clamaba otro.

Pero no sólo en Porto Alegre se vivieron manifestaciones. En Sao Paulo, miles de simpatizantes más del expresidente se congregaron en una plaza para protestar. “Brasil nunca más tendrá una democracia. Están desmantelando la credibilidad del Estado; es un golpe”, denunciaba uno de los admiradores de Lula.

Entre sus detractores, sin embargo, prevalecía el ambiente de fiesta, y las pancartas con dibujos de Lula vestido de presidiario presidían el desfile en una céntrica avenida de Sao Paulo.

“Lula es la mayor decepción que tuvo Brasil. Un hombre que nació pobre, ascendió en la vida y llegó al mayor cargo. Podría haber hecho un servicio enorme al país, pero fue el presidente más corrupto”, opinaba uno de los manifestantes.

Imprimir