El “salvador de la Patria” (México no es segundo plato de nadie)

Edgar Valero Berrospe

Tengo el orgullo de decir que conozco a muchos mexicanos que no nacieron aquí. Me precio de ser amigo de algunos y de tener la suerte de haberlos visto triunfar en México. Además de todo, sigo manteniendo que no hay mexicanos de primera y mexicanos de segunda, aunque algunos sí lo creen.

Entre esos mexicanos que no nacieron aquí, cuento al profesor Jerzy Hausleber, quien defendió a este país mejor que muchos que tuvimos la suerte de nacer aquí, por eso es que cuando veo que algún advenedizo u oportunista trata de sacar ventaja ante la complacencia de otros, quienes tienen a su cargo la responsabilidad de algo tan serio para muchos aficionados, como es la selección mexicana, caigo en cólera…

El caso específico es este jovencito del Monterrey, Jonathan González, a quien no le quise dedicar ni una sola línea cuando se atrevió a mandar un desplegado donde nos “informaba” de su valiente decisión de representar y jugar por México, después de que el país en el que se formó como futbolista y al que defendió en competencias internacionales con su camiseta, la de Estados Unidos, dejaron de convocarlo, al menos para el amistoso de noviembre pasado, e incluirlo en sus planes, y de pronto se le ocurrió que siempre sí “quería ser mexicano”. Aunque la decisión viene de algo muy simple: Estados Unidos no calificó al Mundial. Así de fácil.

Eso se llama ser traicionero y convenenciero, y además, como está visto que a Juan Carlos Osorio le sienta bien lo que sea con tal de salvar su chamba, no me extraña que sin tener méritos suficientes, se le haya ocurrido que puede llamarlo a la selección, la misma a la que ha abaratado con decenas de llamados a jugadores en todo tipo de circunstancias y no únicamente quienes realmente lo merecen…

Yo puedo entender que Osorio haya caído en la desesperación al ver el bajísimo nivel que tienen la mayoría de los jugadores mexicanos que militan en Europa, pero eso no significa que porque Henry Martín haya hecho dos goles, ya es candidato a la Selección Nacional, o que este “chaquetero” jovencito porque “tuvo una gran temporada” con el Monterrey, merece ser convocado.

Yo lo primero que diría es que si Jonathan González eligió jugar por Estados Unidos antes, debería seguir allá y no abrirle las puertas como si fuera el próximo Héctor Herrera o Jonathan Dos Santos o el jugador que usted quiera elegir como punto de comparación. Y ojalá que tenga un futuro brillante, pero México, el Tri y el país, no necesitamos a este tipo de trepadores que sólo buscan su beneficio cuando antes le dieron la espalda a “su” selección nacional y a “sus compatriotas” y prefirió vestirse de rayas y estrellas que del verde chillante que de pronto colorea las camisetas de la Selección Mexicana, que a la baja o como sea, es nuestra selección. Además, mordió la mano que le dio de comer… Y de vivir.

Los jugadores mexicanos, nacidos aquí o donde sea que eligieron SIEMPRE, ponerse la verde antes que cualquier otra camiseta y que se han ido a partir la madre a Europa tratando de trascender en su profesión, que tuvieron el valor que muy pocos, para dejar “la chuleta” segura e irse ganando menos en pos de un mejor futuro, MERECEN RESPETO.

Y ese respeto es comportarse a la altura, darles el lugar, apoyarlos y no ridiculizarlos incluso como lo hacen algunos colegas que siempre corrigen diciendo que “los mexicanos que juegan en Europa”… No, no, no… “Los mexicanos que entrenan en Europa”, dejando ver que no tienen la más remota idea del nivel de competitividad que hay en casi todas las ligas europeas y por ende en sus equipos…

Y para acabarla de amolar, el técnico nacional se hunde en sus dudas más fácil que en la tina de su baño y empieza a tirar patadas de ahogado. Hace tres semanas publicamos aquí los números de los jugadores mexicanos. Osorio salió finalmente a decir algo más de una semana después y luego esta serie de barbaridades de que fulano o sutano “serían” convocados, porque entra en pánico y sabe que esta vez no jugará contra “los cachorros” de Alemania, sino contra los de “a de veras”.

El Tri no necesita “Salvadores de la Patria”. Probablemente sea un acto de fe creer que aunque muchos de los jugadores no pueden regresar a un nivel como el que tenían hace unos meses, a México le va a ir bien en el Mundial. Y aunque las  buenas vibras no meten goles, sí generan mentalidad positiva. Esa que nos va a hacer mucha falta si las cosas, como se prevé, se complican ante Alemania.

Pero que los tiempos sean complicados no es razón para que Osorio siga abaratando a la Selección Nacional. A él probablemente no le importe porque es colombiano. Pero este es nuestro equipo y nosotros somos de aquí y aquí nos vamos a quedar cuando él se vaya con su último cheque de regreso a su país o a otro. No podemos permitir que siga haciendo una vergüenza con la Selección Nacional. No es de él, ni de los advenedizos. Es suya, es mía, es de los aficionados que la festejan, la siguen y, muchas veces, la sufren…

evalerob@aol.com

www.twitter.com/evalerob

edgarvalero.wordpress.com

youtube/evalerob

Imprimir

Comentarios