Nacional

Legisladores chapulines con o sin paracaídas

Morena es el más atractivo para la mayoría, ha recibido de todo tipo y de todos colores. A algunos legisladores se les ha escapado la candidatura que buscaban

El Movimiento de Regeneración Nacional  (Morena) que encabeza Andrés Manuel López Obrador se convirtió en esa hierba que les gusta a los “chapulines”, pues casi una decena de senadores de otros partidos “de pronto” fueron cautivados por el manjar que significa ese partido rumbo a las elecciones del 2018 y no dudaron en “saltar” a ese instituto político en busca de un cargo o candidatura que les fue negado en sus partidos de origen.

Los hay de todo tipo y colores, desde aquellos que fustigaban al tabasqueño y lo calificaban de un peligro para México, hasta los que lo llamaban soberbio y despotricaban contra Morena acusando de rancio a ese partido y de ser lo mismo con López Obrador.

Pero también hay quienes como el
expanista Javier Lozano optaron por sumarse a la campaña del PRI luego de que no obtuvo la candidatura del PAN a la gubernatura de Puebla, o quienes como Luisa María Calderón, hermana del expresidente Felipe Calderón, se fue a buscar una diputación federal por Michoacán, por la vía independiente.

Hoy, varios de esos detractores de Morena se fueron a ese partido bajo el argumento de que ese proyecto es “lo que requiere el país para su transición democrática”. La mayoría provenía del PRD.

La adquisición más reciente de Morena en el Senado es Gabriela Cuevas, quien “saltó” del PAN al partido que encabeza López Obrador en busca de una diputación federal por la vía plurinominal, cargo que en apariencia le ha sido concedido por el tabasqueño.

Pero no todos los senadores que han “brincado” a Morena han tenido la misma suerte pues algunos como Zoé Robledo o Fidel Demécdecis se les escabulló de las manos la candidatura que buscaban y por la cual—entre otras cosas—abandonaron las filas del PRD, partido por el cual llegaron al Senado.

Robledo buscaba la candidatura de Morena a la gubernatura de Chiapas, pero al final se la dieron a Rutilio Escandón, otro experredista.

En tanto que Demécdecis, también luchaba por convertirse en candidato a la gubernatura de Morelos, pero la decisión parece favorecer al alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco.

Miguel Barbosa, excoordinador del PRD en el Senado, quien era uno de los que más atacaba a López Obrador, brincó a Morena con la esperanza de convertirse en candidato a la gubernatura de Puebla.

El senador Mario Delgado brincó del PRD a Morena primero en busca de la candidatura a la jefatura de la Ciudad de México, cargo que se quedó en manos de Claudia Sheinbaum. Luego buscó la alcaldía a Miguel Hidalgo, que tampoco obtuvo y ahora va por una diputación federal.

Quien fuera por unos meses la coordinadora del PRD en el Senado tras la salida de Barbosa, Dolores Padierna también dejó las filas del PRD en busca de una diputación federal en Morena.

El senador Benjamín Robles Montoya saltó del PRD luego de que no le dieron la candidatura a la gubernatura de Oaxaca y se fue al Partido del Trabajo, donde se la dieron, pero perdió.

La senadora Lorena Cuéllar, quien fue la candidata del PRD a la gubernatura de Tlaxcala en el 2016, también se fue a
Morena en busca de una candidatura a diputada federal.

El último senador en dejar las filas del PRD es Fernando Mayans, quien luego de que no obtuvo la candidatura del sol azteca a la gubernatura de Tabasco, “saltó” a Morena donde ese cargo ya lo tiene Adán Augusto López, pero se sumó a esa campaña.

Por el momento estos son los senadores que “han brincado” de un partido a otro, sobre todo a Morena en busca de otro cargo luego de que en su partido de origen no les fue concedida la candidatura respectiva.

Sin embargo, no se descarta que en los próximos días o semanas otros senadores de diferentes partidos también “brinquen” a otros institutos políticos en busca de mantener un cargo legislativo o de gobierno en el 2018.

¿Recomendación?

Bastó con que Roberto Gil Zuarth diera una opinión ligerísimamente positiva de AMLO (que es posible que triunfe y le recomienda que, si ese es el caso, no intente reinventar el país) para que se especulara el paso del rebelde blanquiazul a las filas de Morena. López Obrador abrió sus brazos a Gil Zuarth,  “todos son bienvenidos” señaló, aunque el aludido aclaró minutos después que el se queda en el PAN.

 

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