Andresmanuelovich y el pragmatismo - David Gutiérrez Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 25 de Enero, 2018
Andresmanuelovich y el pragmatismo | La Crónica de Hoy

Andresmanuelovich y el pragmatismo

David Gutiérrez Fuentes

Hasta ahora, porque es perfectamente natural, un plan anticorrupción emanado del equipo de Meade nos trae imágenes pesadillescas a la memoria y una en particular: Peña Nieto santificando a un fiscal especial emergido de su Club de Tobi para que investigara los “probables” casos de anticorrupción en su gobierno por el expediente de la casa blanca.

El lado pragmático que se le critica al PRI y sus aliados (emitir planes de risa loca para clientelas villamelonas); o el largamente criticable lado práctico de la monstruosa alianza PRD PAN en la que se dan cita una cofradía de mentes brillantes armando planes “quitapón” por región, tiene sucursales de pragmatismo en Morena y en sus incómodos satélites, especialmente el del PES.

La política pragmática de Morena con su cínico “y habrá más” no creo que deba ser motivo de jactancia y mucho menos de silencio “pragmático”.

Un ejemplo concreto se puede apreciar en uno de los spots de AMLO. Escenario: el tramo libre del segundo piso del periférico a la altura de San Jerónimo. Sinopsis: el creador de esas soluciones aéreas para no tirar casas y evitar amparos como en la época de Hank González (a nivel discurso los árboles valen madre en este spot) fue él, quien personalmente se iba a dar sus roles para supervisar a arquitectos y chalanes. Andresmanuelovich (ese otro anuncio está rifado) perora que el tramo que construyó se emprendió con un eficaz manejo presupuestario, aunque también hay colegas que argumentan que no fue así. Dice que el costo de sus obras fue muy similar al costo de la suavicrema del generalísimo Calderón pero lo que fue el jonrón de ese anuncio fue la revelación de AMLO: cuando todavía era cuate de Mancera (recuerdo haberlos visto en una foto bien contentos con uniforme de beisboleros) el ahora alicaído jefe de gobierno de Chilangolandia le comentó que los dueños de OHL querían comprar el tramo que él construyó y que se mantuvo de libre peaje. De un lado de la bandera el recorrido es sin costo y del otro hay que pagar. Después realiza una certera crítica a la privatización del espacio público que fue la marca del gobierno de Mancera y lo que propició su debacle con un empujoncito inesperado el 19 de septiembre.

Pero más allá de ese lado sarcástico, con un mensaje final rescatable, los más recientes hechos de pragmatismo vuelven a poner en entredicho su crítica desde la izquierda. Del precandidato Cuauhtémoc Blanco mejor ni hablar, pobre Morelos, se le viene una boleta deplorable si el nombre del pambolero aparece en la misma. El caso de Gabriela Cuevas es un poco diferente, para empezar, en lugar de patear balones, piensa. Así lo demostró durante la entrevista con López Dóriga a la que llegó y de la que salió con un envidiable teflón. El acuerdo pragmático no tiene pierde: para continuar con su hueso en el “concierto de las naciones” (AMLO dixit) tendrá que apoyar al terrible monstruo de su juventud y está revelando hacerlo bien. Más allá de cualquier moralismo, desde un enfoque también pragmático, lo que es un hecho que muchos de los amarres de AMLO pueden amarrar a su propio gobierno. Ese es el punto. De ninguna manera nos convertiremos en Venezuela, por eso dan risa esas idioteces conspiracionistas.

Veámoslo desde otro ángulo: imaginemos que se concretan algunas profecías y se le concede a Ebrard un puesto en el gabinete o un pase para que sea legislador por Morena. ¿Qué lo diferencia de las barbaridades cometidas por Mancera en la privatización del segundo piso? Nada. Perdón, seis años.

El futuro para el trabajo de sociedad civil seguirá muy movido y eso es sano. Sin embargo, a pesar de las Maricelas Contreras, los Cuauhtemochas Blancos, los Víctores Romos, diría que si hoy fueran las elecciones votaría ya saben por quién.

dgfuentes@gmail.com

 

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