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Cada mes se descarrilan 45 trenes en México

En varias entregas, Crónica revisará la ruta del tren, los accidentes en torno a las vías como el reciente en Ecatepec. Los escombros aún están siendo levantados y las razones de la tragedia apuntan —una vez más— a la distancia entre la ley y la realidad

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En promedio, se registran al mes 45 descarrilamientos de ferrocarriles en nuestro país, de acuerdo con datos de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), órgano desconcentrado de la SCT encargado de vigilar este ámbito.

De septiembre de 2016 a septiembre de 2017 contabilizó 536 casos. Hubo reportes en los 29 estados con vía férreas, aunque la mayor incidencia fue en Chiapas, Tabasco, Nuevo León, Veracruz, Tamaulipas, Guanajuato, Estado de México y Yucatán.

Los siniestros no sólo han derivado en afectaciones económicas o materiales sino en pérdidas humanas, como ocurrió hace unos días en Ecatepec, cuando cinco integrantes de una familia –tres menores- fueron aplastados por toneladas de maíz tras descarrilar los dos últimos carros de un tren de la empresa Kansas City, en un tramo concesionado a la compañía Ferrovalle.

Se desconoce el número de fallecidos al año. Sin embargo, en uno de los informes de la ARTF se refiere un dato suelto: en el 18.8 por ciento de los descarrilamientos se han registrado “consecuencias humanas”.

En la creciente inseguridad del sistema ferroviario vendidos a consorcios privados desde 1995, confluyen violaciones a normas sobre derecho de vía, peso de la carga y velocidad máxima, así como omisiones de los concesionarios, asentamientos irregulares y vandalismo.

Además, insuficiente mantenimiento a vías e infraestructura, falta de vigilancia o supervisión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y de la propia Agencia Reguladora, e indiferencia legislativa: los presidentes de las Comisiones de Transportes del Senado y la Cámara de Diputados rehuyeron el tema “por compromisos electorales prioritarios”.

ESCOMBROS. A las 15:30 horas del martes, cuatro días después de la tragedia, se reanuda la actividad ferroviaria en esta zona maloliente de Ecatepec, donde cala el tufo de un canal de aguas negras y, de manera paradójica, se construye una moderna autopista con destino al nuevo aeropuerto. Se escucha ya el silbido del enemigo: un ferrocarril de más de 100 góndolas, esta vez a inusual marcha lenta…

Aquí todos hablan de Julia, su hermana y sus tres hijos, víctimas del último descarrilamiento mortal. Era una de las familias más pobres de la calle Manzanillo, en la colonia Jardines de Casa Nueva. Su hogar estaba a seis metros de las vías… Fue construido con muros provisionales de tabique y láminas, algunas donadas por politiquillos oportunistas o vecinos, quienes también solían acercar un plato de sopa a los niños. Julia, de 35 años, salía desde muy temprano y no volvía hasta el anochecer: cantaba en los vagones del metro de la CDMX.

Seis empleados de Ferrovalle aún trabajan en la recolección del maíz desbordado sobre los escombros, donde una pedacería de ropa es señal única de la vida pasada, mientras Pet, el perro mestizo de los pequeños, deambula cabizbajo, a la espera de cruzar de nuevo una puerta que jamás se abrirá. La Sociedad Protectora de Animales lo acecha.

Aunque de acuerdo con el Instituto de Geografía de la UNAM los asentamientos irregulares cercanos a las vías del tren se presentan en casi todas las entidades de la República, esta vez el camino nos lleva a Ecatepec, donde un par de vías de ferrocarril cruzan una docena de colonias: Santa María Tulpetlac, La Purísima, El Charco, Las Fuentes, Santa Clara Coatitla, Altavilla y la región de Xalostoc conformada por Cardonal, Santa María, San José, San Miguel y Benito Juárez. Y donde se multiplican las construcciones aledañas a las vías, fuera de las normas de seguridad…

OMISIONES. Según el artículo 29 del Reglamento del Servicio Ferroviario “el derecho de vía será determinado por la Secretaría (SCT)…, en el entendido que deberá comprender una franja de terreno de por lo menos quince metros de cada lado de la vía férrea, medidos a partir del eje horizontal de la misma”.

Y el 30 señala: “Para cualquier obra que pretenda realizarse en el derecho de vía se requerirá de permiso de la Secretaría, aun cuando la vía ferroviaria se encuentre concesionada”, mientras el 31 ordena: “Los concesionarios deberán implementar las medidas preventivas necesarias para evitar las invasiones al derecho de vía y… dar aviso inmediato a la Secretaría y demás autoridades competentes de las invasiones que se realicen”.

También la Ley Reglamentaria apunta a la SCT y a su responsabilidad compartida con la ARTF y autoridades locales…

En el artículo 33 estipula: “La Secretaría, en coordinación con la autoridad municipal correspondiente, podrá requerir que los predios colindantes a las vías férreas, se cerquen o delimiten, respecto del derecho de vía, por razones de seguridad”.

Y el 6 Bis describe: “Corresponde a la Agencia… verificar que las vías férreas, los servicios públicos de transporte ferroviario y sus servicios auxiliares cumplan con las disposiciones aplicables”. Pero, según Vicente Mayagoitia Barragán, titular del Centro de Investigaciones e Innovación Tecnológica del IPN y experto en transporte, “las autoridades federales y locales andan metidas en otras cosas, y pareciera que poco les importa la seguridad de las familias”.

“La Ley es clara: el derecho de vía debe ser de 15 metros por lado, tanto en vías federales como en líneas de agua, para evitar que el desprendimiento de alguna parte del tren o la caída de la carga ponga en riesgo a las personas y sus viviendas, el peligro es inminente”.

–¿Qué autoridades deben actuar?

–La SCT y la autoridad local han sido negligentes en impedir asentamientos riesgosos. No importa el costo político o económico, debe respetarse el derecho de vía y evitarse accidentes con costo de vida. Es un llamado también para las familias: sean conscientes, cuiden su seguridad.

ENGAÑO. La casa de don Miguel Muñoz se ubica en la amenazante franja ferroviaria de Ecatepec, a menos de siete metros de las vías.

“Después de la desgracia nos despertamos de madrugada o de noche con el miedo de que pase el tren y nos destripe a todos, pero ¿qué hacemos?”, dice.

–La norma indica 15 metros de derecho de vía –se le comenta.

–Nosotros no tenemos la culpa, el lote nos lo vendió una empresa de nombre Incobusa y las autoridades municipales dieron permiso de construcción y cobran agua y predio. Ellos debían saber… Tenemos contrato de compra-venta y escrituras. Ignoraba lo de los 15 metros, pero comprar mi terreno es lo más grande que he hecho. No hay donde vivir, el dinero no alcanza y es lo que tenemos.

–¿Les han hablado de la posibilidad de ser reubicados?

–La norma que nos han manejado las autoridades y las empresas ferroviarias es de 7 metros, ¿a poco es un engaño? Después de los fallecidos, vinieron y nos acusaron de estar invadiendo zona federal, de ser paracaidistas, pero les enseñamos los papeles y se quedaron callados, pura simulación. Con miedo y todo, pero aquí vamos a quedaremos…

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