Biólogos deben adquirir más habilidades de comunicación, señala Carlos Galindo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 26 de Enero, 2018

Biólogos deben adquirir más habilidades de comunicación, señala Carlos Galindo

Volumen. El director de Comunicación Científica de la Conabio presentó su libro Mexicanos por naturaleza y destacó en el marco del Día de la Educación, que el elemento más importante para educar, sobre medio ambiente o sobre cualquier otro tema, es la motivación

Biólogos deben adquirir más habilidades de comunicación, señala Carlos Galindo | La Crónica de Hoy

Las facultades universitarias que imparten la carrera de Biología deben enriquecer sus programas con materias sobre comunicación porque la riqueza biológica de México no se puede cuidar ni aprovechar de manera sustentable si no se informa a la sociedad lo singular y diversos que son los seres vivos que habitan en este país.

Así reflexiona Carlos Galindo Leal, autor del libro Mexicanos por naturaleza y director de Comunicación Científica de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

“En la carrera de Biología no nos enseñan a comunicarnos y esto es un cambio radical que debería presentarse en las universidades pues hay que poner más énfasis en la idea de que los muchachos requieren buenas habilidades cuando van a entrar en contacto con comunidades, tomadores de decisiones o cuando van a escribir artículos científicos para comunicarse con sus colegas. El  aprender a escribir o usar otras formas de comunicación realmente puede cambiar la manera de proteger a la naturaleza. Quizá uno de los mejores ejemplos es un libro que publicó en 1962 Rachel Carson y que se llamó La primavera silenciosa. Ese libro creó gran conciencia ambiental sobre los efectos negativos del uso de pesticidas, pero además es un libro muy bien escrito, desde la primera página te atrapa e impacta”, dice Galindo Leal.  

A unas horas de haber presentado su nuevo libro y en el marco del Día de la Educación, el autor habla con Crónica y afirma que el elemento más importante para educar, sobre medio ambiente o sobre cualquier otro tema es la motivación.

“En Conabio nos dimos cuenta desde hace tiempo que para comunicar y educar no es suficiente con presentar sólo información, hay que apelar al corazón, a los sentimientos a través del arte y otras formas de acercarse a las personas”, indica Galindo Leal, licenciado en Biología, con maestría en Ciencias y doctorado en Filosofía..

“Un ejemplo de cómo los datos duros por sí mismos no generan cambios es el caso de la obesidad en México. Se han presentado muchos datos duros y eso no ha hecho que cambien los hábitos de alimentación. Los mexicanos ya sabemos que el exceso de grasa, azúcares, sales y refrescos no nos hacen bien a la salud y sin embargo todos los  días los consumimos. El otro ejemplo es el tabaquismo; hay mucha información de que fumar hace daño y la gente hace esfuerzos por autoconvencerse de que a ellos no les va a afectar”, agregó.

Los textos del libro, que originalmente fueron publicados como artículos independientes en la revista Mexicanísimo, están enriquecidos con refranes populares, narraciones y descripciones, como una manera de no presentar sólo datos científicos.

“Nos gustaría mucho que en todas las casas de México se conociera este libro porque se señalan muchas especies, así como su relevancia histórica y cultural.  Por ejemplo, uno de los capítulos se refiere a los cactus, que son alimento desde hace 12 mil años, pero también sirven para pintar y conservar iglesias o son refugio de muchas especies. También hay capítulos sobre las orquídeas, las margaritas, los agaves, y animales como las mariposas, los caballitos del diablo, las abejas, los peces de agua dulce, los tiburones, los pericos, los colibríes, las ballenas, ranas y sapos. Esas familias biológicas fueron seleccionadas porque tienen alguna relación especial con México, o porque aquí hay una gran diversidad de ellas o por sus usos en alimentación o rituales”, dice el escritor.

¿QUÉ HAGO? Carlos Galindo señala que en todo México crece la conciencia del valor de la naturaleza y las amenazas a las que está expuesta, pero los ciudadanos no siempre encuentran cómo ser parte de las soluciones. Por esto, en los capítulos del libro Mexicanos por naturaleza  al final se incluyen algunas recomendaciones para actuar a favor del patrimonio natural, como no comprar especies amenazadas.

“Cada vez es más común encontrar a personas que nos preguntan ‘¿Y yo qué puedo hacer?’ O sea que entienden la situación y los efectos terribles de la contaminación, la pérdida de la biodiversidad y otras cuestiones que no sólo nos llevarán a perder beneficios sino que representan también cuestiones éticas y de responsabilidad. Lo positivo es que la gente se está preguntando ‘¿Qué puedo hacer?’ y ahí es donde tenemos un buen campo de acción al compartirle a las personas cómo actuar. En el libro yo hablo de la biología, de la cultura y al final de cada capítulo hacemos recomendaciones sobre qué se puede hacer”, dice el biólogo mexicano.

“No basta con decir cosas como ‘Estamos deteriorando al país o al planeta’. Debemos de hablar más sobre la manera como cada uno de nosotros, bien informado, puede generar grandes cambios. Es importante que, con educación e información, comprendamos la manera como cada acción cotidiana de nosotros impacta en el medio ambiente”, añade.

El autor de Mexicanos por naturaleza reitera que para educar hay que aprender a comunicar, no sólo en la biología, sino en todos los campos de la ciencia.

“Comunicarnos mejor debería ser un objetivo importante en todos los campos de la ciencia y en todas las universidades. Si lo hiciéramos, la buena información que generamos serviría para tomar buenas decisiones y también hay que considerar que comunicar la ciencia es un campo de trabajo para los egresados. Sólo el 10 por ciento de los que estudian ciencia llegarán a ser investigadores, en el otro 90 por ciento podría haber grandes comunicadores de la ciencia, siempre y cuando se preparen en estas habilidades requeridas para comunicar”.

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