Bienestar

Recostar a bebés mientras toman su biberón puede generar otitis

Colocar al niño en posición semi-fowler mientras toma biberón, es decir, en posición inclinada

El dolor de oidos es uno de los más desagradables

Recostar a los niños menores de cinco años mientras consumen líquidos en biberón o tienen chupones en la boca, los pone en alto riesgo de desarrollar otitis, una dolorosa inflamación de los oídos.

Lo anterior lo afirmó la experta adscrita a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 54 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Rocío Consuelo Bravo Hernández.

La otitis es una infección frecuente en los niños y se manifiesta si el bebé llora sin motivo aparente y además:

  • El bebé se toca o jala las orejas. Esta puede ser una señal de que le duele. (No obstante, los bebés se tocan las orejas por todo tipo de razones, de modo que si tu bebé parece estar bien, probablemente no tiene una infección de oído).
  • Diarrea o vómitos. Un virus que produce infección de oído también puede afectar el tracto gastrointestinal.
  • Disminución del apetito. Las infecciones de oído pueden causar malestar gastrointestinal. También pueden hacer que tragar o masticar sea doloroso. Es posible que notes que tu bebé se aparta del pecho o el biberón después de los primeros sorbos.
  • Fluido amarillo o blancuzco que sale del oído. Esto no les pasa a todos los bebés, pero es una señal segura de infección. También indica que se ha desarrollado un pequeño orificio en el tímpano. No te preocupes: se cura por sí solo una vez tratada la infección.
  • Mal olor. Emana un olor desagradable del oído.
    Dificultad para dormir. La infección puede ser más dolorosa para tu bebé si está recostado.

“En uno o en ambos oídos del menor puede desarrollarse una infección por acumulaciones de líquido, ya sea saliva, leche, té, etc. Lo que ocurre, es que nariz, boca y oído se comunican y siendo tan pequeña la cabeza de los niños, el líquido que se ingiere puede acumularse fácilmente dentro del aparato auditivo”, dijo.

Destacó que si uno como adulto se pone una gota en el ojo, “te sabe, llega la boca”. Así es como el líquido atraviesa la membrana del oído provocando infecciones repetitivas.

Para prevenir este problema, la doctora recomendó colocar al niño en posición semi-fowler mientras toma biberón, es decir, en posición inclinada, elevando la cabeza de la cama, el sofá o el regazo entre 24 y 40 centímetros, flexionando las caderas y colocando un soporte debajo de las rodillas para que éstas se doblen 90 grados.

“Muchas veces se les da el biberón a los niños y así se les deja dormir, pero no es correcto. Lo ideal es estar con ellos hasta que terminen de comer y posteriormente hacerlos repetir, de esta manera el líquido se empieza a digerir y así ya no se queda estancado en la parte de arriba, en la cabeza”, señaló Bravo Hernández.

Otra recomendación importante es evitar el uso de chupones, porque además de que causan malformaciones en la dentadura y en general en toda la cavidad oral, también aumentan la secreción de saliva, misma que también puede causar cuadros de otitis.

“Cuando tienen el problema, por lo general los bebés no quieren comer, porque cuando se hace hay movimiento de tímpano y a ellos les duele con la inflamación.

"Los niños no quieren tampoco beber agua y sólo quieren tener en la boca el biberón o chupón pero sin ingerir nada. Pueden empezar con fiebre, malestar general, apatía e irritabilidad”, añadió.

 

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