Emplean nanopartículas para preservar edificios históricos | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 28 de Enero, 2018

Emplean nanopartículas para preservar edificios históricos

Emplean nanopartículas para preservar edificios históricos | La Crónica de Hoy
La Catedral de Pisa formó parte del proyecto.

Un consorcio europeo integrado por cerca de un centenar de científicos trabaja en la aplicación de nanopartículas para conservar edificios históricos tras diseñar diferentes soluciones adaptadas a cada tipo de piedra, al clima que soportan y los problemas que les afectan.

El uso de este tipo de partículas, que se han probado en catedrales de cinco países europeos y en el edificio de la Ópera de Oslo, construido en mármol, persigue reforzar de forma más eficaz su estructura de piedra, ya que pueden penetrar en las grietas más minúsculas y evitar así el deterioro interior de cada bloque.

El coordinador del proyecto Nano-Cathedral, Andrea Lazzeri, explicó las ventajas de este proyecto innovador, que arrancó en 2015 en colaboración con la Comisión Europea. Ahora se encuentra en la fase de evaluación de los diferentes productos aplicados en las catedrales de Pisa (Italia), Viena, Colonia (Alemania), Gante (Bélgica) y Vitoria (España).

“La idea era aplicar esta nueva tecnología para restaurar los sillares de los edificios, fortaleciéndolos desde dentro”, expuso el científico, de tal forma que los huecos “vuelvan a juntarse y se consoliden” y, así, conservar la piedra original, ya que muchas veces “los poros y las grietas son tan pequeños que los productos tradicionales no logran penetrar en ellos”.

“El tamaño de las nanopartículas es mucho menor y pueden meterse mejor en estos huecos”, agregó el investigador, quien recordó que esas partículas “deben ser especiales para poder adherirse al sustrato y formar una estructura dentro de la piedra”, y además deben repeler la entrada del agua o la aparición de musgo u hongos sobre ellas.

El proyecto Nano-Cathedral acaba en seis meses, aunque se mantendrá activa la evaluación de los resultados, y algunos de los participantes del consorcio han abierto el debate para prolongarlo con la creación de una compañía con una “marca de mercado” que ofrezca protocolos de aplicación y evaluación.

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