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Diabéticos que contraen influenza tienen más riesgo de hospitalización

La combinación aumenta hasta tres veces la posibilidad de internarlos, señala especialista. En 2017, el 95% de personas que murieron por influenza padecían alguna enfermedad crónica

Los especialistas recomendaron la vacunación contra la influenza incluso en inmunodeprimidos y embarazadas.

Debido a que una de las características de la diabetes es que es una enfermedad inflamatoria de diferentes tejidos, cuando los pacientes con esa patología además enferman de influenza el riesgo de ser hospitalizados aumenta entre 1.7 y 3 veces en comparación con los pacientes sin diabetes. Así lo explicó a Crónica el doctor Leonardo Mancillas Adame, endocrinólogo clínico y académico de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), durante una visita a la Ciudad de México para acudir a un encuentro de expertos mexicanos en influenza.

En el mismo encuentro, el doctor Arturo Galindo Fraga, subdirector de Epidemiología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), de la Secretaría de Salud, detalló que otros dos grupos particularmente expuestos a sufrir complicaciones a raíz de infecciones con influenza son las mujeres embarazadas y las personas que tienen su sistema inmune deprimido por tener infecciones de VIH o por estar sometidos a tratamientos especiales como quimioterapias contra cáncer o inmunodepresión por trasplantes.

Los datos que demuestran la asociación entre diabetes e influenza son importantes pues refuerzan información que había sido difundida desde el año pasado. En noviembre de 2017 se informó que el 95 por ciento del conjunto de personas que murieron por influenza, en México, durante la temporada 2016-2017, eran pacientes no vacunados y que padecían alguna enfermedad crónica como diabetes o hipertensión.

Esos datos proceden del Informe Epidemiológico Semanal de la Secretaría de Salud, y fueron  presentados en el XXXVI Congreso Interamericano de Infectología Pediátrica y el XVII Congreso Latinoamericano de Infectología Pediátrica, que se llevaron a cabo en Cancún.

“Los efectos inflamatorios de la diabetes son los que normalmente se asocian con daños al aparato circulatorio, como la ateroesclerosis que desemboca en falla cardiaca. Entonces, cuando el paciente con diabetes adquiere influenza inicia una especie de sinergia. Tenemos datos de hospitalización en los que vemos que el riesgo de hospitalización es mayor entre 1.7 y 3 veces entre personas que tienen diabetes e influenza, que entre personas quienes sólo tienen influenza”, dijo el investigador universitario.

Además de la variable de que los pacientes con diabetes experimentan más inflación de tejidos, otro dato que hace más grave la influenza entre ese grupo de personas es que su sistema inmune reacciona de manera más débil a un ataque infeccioso.

“Algo que ya se conoce bien es que los pacientes con diabetes suelen experimentar de manera más severa algunas infecciones como la tuberculosis. Este es un estado en el que los pacientes con diabetes tienen cierta desventaja inmunológica. Esto nos hace ver de una manera muy clara que el paciente con diabetes debe ser vacunado para reducir las tasas de hospitalización y mortalidad con el resto de la población”, agregó el doctor Mancillas.

VULNERABLES. También en entrevista con Crónica, el doctor Arturo Galindo Fraga, del INCMNSZ, explicó que cada vez hay más evidencia clínica de que los pacientes que tienen su sistema inmune deprimido tienen entre 25 y 30 por ciento más riesgo de adquirir una infección por influenza que las personas con sistema de defensas fortalecido.

“Estas son cifras generales porque entre los pacientes inmunodeprimidos hay diferentes subgrupos, desde los que tienen VIH hasta los que están en tratamientos contra el cáncer. Además, dentro de los pacientes con VIH también hay variantes dependiendo cómo esté tratado el paciente. Hay personas que tienen riesgo bajo o igual al de una persona sin VIH y hay otros pacientes más comprometidos”, detalló el experto. 

Los  mismos datos clínicos refuerzan la hipótesis de que los pacientes inmunodeprimidos deben ser vacunados. “Hay que ofrecerles la vacunación a todos, sin importar qué tanto esté debilitado su sistema inmune”, añadió.

Al enfocarse en otro grupo vulnerable, que son las mujeres embarazadas, el doctor Galindo Fraga dijo que es recomendable que las futuras madres sean vacunadas, independientemente de la etapa del embarazo en que se encuentren. “Esto beneficia a la madre y también a bebé, que adquiere una inmunoprotección para sus primeros meses de vida. El pequeño o pequeña estarán protegidos, sobre todo el en periodo de sus primeros meses de vida en que no pueden ser sometidos a otros tratamientos”, concluyó.

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