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Filadelfia llega primero a Minnesota

Contrario a lo habitual, las Águilas de Filadelfia determinaron arribar este domingo a Minneápolis, sede del SuperBowl LII donde se enfrentarán a los Patriotas de Nueva Inglaterra, que arribarán hasta hoy a la sede, como es su costumbre, para preparar el gran juego que se llevará a cabo el próximo domingo en el estadio US Bank.

Luego de 13 años de ausencia en un Supertazón, Filadelfia regresa por la revancha luego de obtener la mejor marca de la Conferencia Nacional (NFC) con 13 ganados y 3 perdidos, mismo récord que obtuvo la última vez que acudió a un SuperBowl, curiosamente también enfrentó en esa ocasión a Nueva Inglaterra.

El equipo de Pensylvannia fue despedido por sus miles de aficionados, a pesar de la pertinaz lluvia y gélido clima que imperaba en Filadelfia la tarde del domingo que decidieron viajar a Minnéapolis –St Paul, donde buscarán obtener su primer trofeo Vince Lombardi ante los Pats, vigentes monarcas de la NFL.

Varios jugadores de las Águilas a través de sus redes sociales compartieron los momentos en que a bordo del autobús que los trasladó al aeropuerto, se puede ver a cientos de seguidores de Filadelfia gritar en apoyo a su equipo ¡E-a-g-l-e-s!  “¡E-a-g-l-e-s!  “¡E-a-g-l-e-s!

Incluso algunos jugadores accedieron a la petición de los fanáticos y posaron para las tradicionales selfies, uno de ellos el mariscal de campo Carson Wentz, quien salió lesionado de una rodilla en la recta final de la campaña regular y no participará en el partido, su lugar será ocupado por Nick Foles.

Hubo otros elementos más aventurados, como el corredor  novato Donnel Pumphrey Jr, quien aseguró que el próximo cinco de febrero estarían de regreso en su ciudad, pero como nuevos campeones de la NFL.

Hostilidad vikinga para fans de Filadelfia.  La amenaza de los aficionados de los Vikingos de Minnesota para recibir con hostilidad al equipo y aficionados de las Águilas de Filadelfia parece que se están cumpliendo, ya que existe la advertencia que los fans serán conductores de Uber para perder a los seguidores en su camino al estadio, además de que en algunos casos ni siquiera han podido reservar una mesa para cenar en algún restaurante de la ciudad.

Luego de que Minnesota perdió por 38-7 el juego de Campeonato de la Conferencia Nacional (NFC) ante Filadelfia, lo que privó a los Vikingos de jugar en propia casa el SuperBowl LII, los aficionados locales están determinados para no recibir con ningún gesto de amabilidad a sus adversarios deportivos.

La venganza por la derrota de los Vikingos parece haber ido demasiado lejos, ya que el defensivo profundo de Filadelfia, Chris Maragos  expresó por medio de su cuenta de Twitter, que se sorprendió por no poder realizar ni siquiera una reservación para una mesa en algún restaurante de la ciudad.

“He llamado a tres restaurantes en Minnéapolis para hacer una reserva para mí y mis compañeros y no puedo conseguirla. Bien jugado, aficionados de Minnesota. Bien jugado”, expresó en la red social el jugador.

Esta rivalidad se acentuó entre los residentes de ambas ciudades, cuando previo al partido de Campeonato de la NFC circularon videos en los que se puede ver a fanáticos de Filadelfia lanzando proyectiles a los aficionados de Minnesota cerca del Lincoln Financial Field, casa de las Águilas.

Otra de las modalidades adoptadas por las fans de los Vikingos para perjudicar a sus adversarios, es la convocatoria para convertirse en conductores de Uber, con el objetivo de perder a los aficionados de Filadelfia al momento en que se trasladen al estadio US Bank y dejarlos en un punto lejano al inmueble deportivo.

“¿Quién quiere unirse conmigo a Uber sólo para el SuperBowl para poder dejar a los aficionados de Filadelfia en lugares totalmente lejos de sus destinos?”, se lee en uno de los mensajes, mientras que en otro comunicado que fue borrado inmediatamente a su publicación, se invitaba a lanzar objetos a los fanáticos de las Águilas.

La NFL no se ha manifestado al respecto todavía, pero fuentes de la organización  consideran que este tipo de conductas no debieran permitirse, a pesar del maltrato al que fueron sometidos los aficionados de los Vikingos  en Filadelfia, sin embargo las autoridades de Minneapolis que esperan más de 70 mil visitantes en esta semana, dijeron que se trata de casos aislados que se investigarán.

En contraste, el alcalde de Minnéapolis, el demócrata de 36 años, Jacob Frey, ha sido un promotor para convertir a su ciudad en una de las más integradoras y abiertas que haya en la Unión Americana.

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