La Esquina

Hay historias humanas con una enorme carga de esperanza. La solidaridad cruzada entre las familias de los jóvenes que recibieron trasplante de riñón y la iniciativa de la doctora que permitió el doble milagro personal, nos recuerdan —por una vía diferente a la de la desgastante política—  que hay corazón, que hay capacidad y que hay luz en nuestro país.

 

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