Espectáculos

Amat Escalante y el orgullo de ser “traidor a la patria”

El cineasta mexicano estrena en salas comerciales La región salvaje, el filme que le dio el León de Plata al Mejor Director en el 2016 y con el cual reflexiona sobre la violencia sexual

Hace unos años, cuando llegó a las salas de cine Heli (2013), de Amat Escalante, un periodista de El Financiero lo acusó en su columna El favorcito de Amat Escalante a México, de ser un traidor a la patria. La razón de esa calificación se debe a que su filme contenía “el más espeluznante retrato de la violencia reciente que ha vivido México”, con el cual Amat ganó el reconocimiento de Mejor Director en Cannes.

Este fin de semana estrena su más reciente filme La región salvaje, que en el 2016 le dio el León de Plata al Mejor Director pero ahora de la Mostra de Venecia, y en el cual vuelve a abordar el tema de la violencia en México, pero desde una compleja propuesta fantástica en la que el terror surge a partir de los instintos sexuales.

El cineasta dijo, en entrevista con Crónica, que mantener la esencia de su cine le permite sentirse orgulloso de los calificativos de traidor: “Estoy orgulloso de que se me llame un traidor a la patria sin sustento. De alguna forma no creo en la patria, creo en los humanos, en que puede haber justicia, y creo que México puede estar mucho mejor de lo que está. Si uno está tratando de poner el dedo en una situación de violencia como la que pasa en este país, no lo veo como una traición, es más bien una curación a la patria y un amor, si acaso, porque lo demuestro en mi preocupación”, expresó.

En La región salvaje, Amat Escalante tiene una aproximación al cine de terror y fantasía con una historia cruda en la que hace una reflexión sobre la sexualidad como motivo de violencia para hablar de la injusticia. Protagonizado por Simone Bucio, Ruth Jazmín Ramos y Jesús Meza, cuenta la historia de Alejandra, una joven madre y ama de casa quien cría a sus hijos junto a su marido Ángel en una pequeña ciudad de México. Su hermano Fabián es enfermero en un hospital local. Sus vidas provincianas son alteradas con la llegada de la misteriosa Verónica.

El cineasta mexicano toma de estos personajes al sexo y el amor como elementos de vulnerabilidad, para también hacer una reflexión sobre las conductas de los hombres que tienen en los valores familiares el marco para continuar con actitudes machistas que pasan de generación en generación. Verónica les convence de que en el bosque cercano, en una cabaña aislada, existe algo que no es de este mundo pero que es la respuesta a todos sus problemas. Es algo a cuya fuerza no se pueden resistir y con lo que deben hacer paz o sufrir su ira. Una criatura aparece para cambiar la visión de vida de los personajes y con su llegada evidenciar la hipocresía y la homofobia.

“La sexualidad y el deseo nunca se van a ir, aunque lo traten de golpear. La tensión y la violencia que puede haber entre el hombre y la mujer nunca se va a ir a menos de que empiecen a medicar a los hombres, que les den un tipo de hormona para que se tranquilicen, eso es algo que existe y se tiene que ajustar porque no es justificable el daño. Eso es lo que esta película representa, que los tiempos van cambiando y la mujer se va liberando, se va deshaciendo de todos esos elementos que la dañan, ojalá en un país como México donde hay tanto feminicidio cambie algo”, dijo el cineasta.

Amat Escalante tuvo como fuente de inspiración dos noticias de la prensa en Guanajuato. El primero es el “Caso Lucero”, sobre una chica a quien un conocido le ofreció un aventón a su casa, pero en realidad la llevó al bosque (donde se filmó la película) y la agredió sexualmente, pero ella se defendió. En el hospital estaban ella y su agresor. El caso de denuncia llegó a tribunales pero ella fue maltratada por un juez sobre el caso.

La segunda fuente es “Ahogan a jotito”. Se trata de un encabezado del periódico Nota Roja, un semanario de Guanajuato, sobre la noticia de un enfermero que había sido encontrado ahogado en un río, “¿Cómo era posible que este señor que ayudaba a la gente en un hospital sea rebajado a ser un simple ‘jotito’? ¡En una primera plana se agredía a un hombre muerto por su preferencia sexual!”, se cuestiona Amat.

“Nadie puede negar que el feminicidio no se da por algo sexual, no es un hobbie salir a matar a mujeres. Hay una parte fuerte sobre los impulsos sexuales, que incluso se podría interpretar como un odio hacia la mujer y un desprecio, y en mi película trato de tocar de dónde viene ese desprecio. Creo que tiene algo ligado con la homosexualidad, seguro, una homosexualidad reprimida y enchuecada que no deja al hombre ser libre al igual que a la mujer. No tengo yo respuestas pero sí exploraciones”, explicó el cineasta.

“Cuando me dijeron que era un traidor a la patria no cambió nada en mí. Por un momento me dio mucho gusto que lo haya dicho alguien que ni siquiera haya visto la película a la que se refería, hasta lo pusimos en el póster de Heli con una leyenda que dice ‘Arte o traición a la patria’”, añadió el realizador, quien asegura que hablar de la violencia en México es un acto más noble que el de ignorarla:

“Yo no estoy haciendo mis películas desde un ángulo de que vivo en otro país y vengo aquí a ver lo mal que estamos, o que están los mexicanos. Yo ni siquiera vivo en la Ciudad de México, yo vivo en el México real, que es fuera de la capital. Yo vivo en Guanajuato, eso del México real es una broma, pero sí creo que hay tantos Méxicos que es interesante darse cuenta que la Ciudad de México es muy diferente al resto del país”, enfatizó.

“Mis películas vienen de aquí y me siento orgulloso de esa inspiración que tengo de mi país y que no estoy juzgándolo desde afuera sino desde lo que vivo, aunque creo que tampoco tiene nada de malo juzgarlo desde fuera, si eres o no mexicano está bien, yo no creo en la censura básicamente”, concluyó.

La región salvaje llega a las salas de cine comerciales este fin de semana.

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