El combate a la obesidad ha sido una simulación, dice ONG | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 01 de Febrero, 2018

El combate a la obesidad ha sido una simulación, dice ONG

La estrategia fue cooptada por la industria, que diseñó el etiquetado frontal que no es comprendido por la población y contradice medidas de la OMS: Alejandro Calvillo

El combate a la obesidad ha sido una simulación, dice ONG | La Crónica de Hoy

La estrategia de prevención contra la obesidad y sobrepeso en México ha sido una simulación, puesto que ha sido cooptada por la industria de productos ultraprocesados, señalaron miembros de El Poder del Consumidor, organización de la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA). En conferencia, señalaron que el Consejo Asesor del Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (OMENT) ha sido bloqueado por sus miembros, vinculados a la industria, evitando la discusión de políticas que afectan sus intereses.  

“A unos meses de que termine la administración del actual secretario de Salud, José Narro, hemos realizado una evaluación general de las políticas de prevención de la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes. Ésta establece las medidas del etiquetado de productos procesados, su publicidad dirigida a menores y el impuesto a bebidas azucaradas”, señala Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor. 

Agregó que esta estrategia se quedó en una simulación por la cooptación de la industria, quien diseñó el etiquetado frontal, el cual no es comprendido por la población y contradice las medidas establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La organización y otras miembros de la ASA han enfatizado este problema a lo largo de los últimos años, así como la falta de una regulación efectiva de la publicidad de comida y bebidas chatarra dirigida a niños, que no cubre los horarios más vistos, o en otros medios como internet, además de la utilización de juguetes y personajes populares para su promoción. Adicionalmente, las autoridades sanitarias no han basado la configuración de sus políticas con base en conocimiento científico ni en la opinión de expertos de institutos nacionales.

EXPERIENCIA PARA EL MUNDO. Calvillo citó que el libro Salud pública y la industria de alimentos y bebidas: La gobernanza y la ética de la interacción. Lecciones extraídas de la investigación, las políticas y la práctica, publicado recientemente por el Foro de la Salud de Reino Unido, toma las experiencias de México entre las más importantes en el tema de conflicto de interés. 

“Crecientemente, los países tienen que navegar los desafíos que trae consigo el conflicto de intereses en el área de los alimentos y la nutrición. La OMS ha refrendado el compromiso de asistir a los países para que desarrollen instrumentos prácticos que les permitan responder y gestionar el conflicto de intereses”, señala en el prefacio Francesco Branca, director de Nutrición para la Salud y el Desarrollo de la OMS.

El primer caso  que cita el texto es el de México, en un texto cuyo autor principal es Simón Barquera, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública y miembro del subcomité de Conflicto de Intereses de la Federación Mundial de Obesidad. 

En el artículo explica que el consejo asesor de OMENT incluía 20 representantes del sector público, la academia, organizaciones profesionales, organizaciones de la sociedad civil, organizaciones vinculadas con la industria y cámaras de la industria.

“Las dos organizaciones con mayor influencia en OMENT —con México y el Aspen Institute Mexico— representan a la industria refresquera y de alimentos altos en calorías y bajos en nutrientes, reciben el auspicio de ellas o tienen vínculos muy estrechos con ellas. 

“Este estudio de caso destaca los posibles conflictos de intereses que puede tener el Consejo Asesor de OMENT. Asimismo, describe la respuesta de la industria de alimentos y bebidas y las asociaciones de productores de bebidas azucaradas a la iniciativa fiscal y ante otras medidas que han buscado prevenir la obesidad durante el periodo 2013 a 2017”. 

Calvillo manifestó que El Poder del Consumidor y el INSP fueron invitados recientemente a las mesas de trabajo del OMENT por lo que constataron “un bloqueo total” para aceptar las políticas sustentadas en las recomendaciones de la OMS y OPS en materia de etiquetado frontal y las otras medidas.  

“La administración de José Narro se encontró con esto, con el consejo de la OMENT ya establecido y sus regulaciones a modo. No obstante, quizá invitación que nos hicieron por primera vez a nosotros y al INSP, significa una apertura e interés por abordar el tema de conflicto de interés, porque la industria no debe participar en la evaluación y diseño de la política pública”. Finalmente, mencionó que estos últimos meses, el actual secretario de Salud puede contribuir a reparar la situación y visibilizar el problema para el gobierno entrante para contrarrestar de forma real estas emergencias epidemiológicas.

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