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Trump declara la guerra al FBI por la trama rusa

Autoriza la difusión de documento que denuncia abusos en la investigación sobre la injerencia del Kremlin en las elecciones. El Buró y demócratas denuncian que el informe republicano está manipulado

Trump empieza su contraofensiva para librarse del escándalo por la trama rusa.

El escándalo sobre la presunta conspiración entre la campaña electoral de Donald Trump y el Kremlin, para evitar una victoria en las pasadas elecciones de la demócrata Hillary Clinton, podría entrar hoy mismo en una nueva y delicada fase. Según informaba ayer la prensa estadunidense, el mandatario republicano habría dado luz verde para que se publique, hoy viernes, un polémico documento él y su equipo de campaña se presentan como víctimas de los abusos del FBI y de los dirigentes del Departamento de Justicia, entre ellos el fiscal que lo investiga, Robert Mueller.

“Al presidente le parece bien [publicarlo]. No creo que vaya a haber pasajes censurados”, afirmó una fuente de la Casa Blanca.

“Serias preocupaciones”. La decisión de Trump sería el equivalente a una declaración de guerra al FBI, ya que el Buró Federal de Investigaciones expresó en un comunicado sus “serias preocupaciones” sobre la publicación de un informe que, según asegura, ha sido manipulado, ya que contiene “omisiones de hechos materiales” que podrían comprometer su “exactitud”.

Pero esa advertencia pública no ha convencido a Trump, quien a menudo ha expresado su frustración por la independencia del FBI y el Departamento de Justicia en todo lo concerniente a la trama rusa, y ha llegado a sugerir que le gustaría tener más poder para “controlar” ambas agencias.

“Secretamente alterado”. El informe fue redactado por el equipo del congresista republicano Devin Nunes, jefe del Comité de Inteligencia de la Cámara de los Representantes y fiel aliado de Trump, quien, según denuncia el FBI, entregó al presidente una versión “secretamente alterada” del memorando.

En concreto el “informe Nunes” afirma que el FBI abusó de su autoridad al dar crédito a un dossier redactado por el exespía británico Christopher Steele, lleno de detalles sórdidos sobre Trump y de algunos de sus colaboradores, como su asesor de política exterior, Carter Page.

El Buró decidió en la primavera de 2017, en plena campaña electoral, espiar a Page, por sospechar que actuó como agente ruso.

Rod Rosenstein, el “número dos” del Departamento de Justicia, que tenía autoridad sobre la investigación del FBI acerca de la trama rusa, solicitó entonces a un juez autorizar ese espionaje.

Según alerta The Washington Post, Trump podría aprovechar el documento para “deshacerse” de Rosenstein y, de paso, desacreditar públicamente la investigación que lidera el fiscal especial Mueller sobre los lazos entre Rusia y su campaña electoral, una pesquisa que él ha tachado de “caza de brujas”.

En un intento de frenar esta contraofensiva de Trump, la líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pidió ayer al presidente de esa Cámara, el republicano Paul Ryan, que retire a Nunes de la presidencia del Comité de Inteligencia, debido a sus presuntas modificaciones del memorando. No tuvo éxito.

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