Deportes

La gripe invade vestidor de Filadelfia

A tres días de que se lleve a cabo el SuperBowl LII en la gélida ciudad de Minneápolis, una especie de epidemia gripal ataca a las Águilas de Filadelfia, ya que varios de sus titulares presentan afectaciones respiratorias, como el esquinero Ronald Darby  y el tackle defensivo Tim Jernigan, entre otros.

Incluso el entrenador en jefe Doug Pederson también presentó un cuadro gripal el pasado fin de semana, mismo caso del corredor KenjonBarner, quien también se encuentra afectado.

Incluso en el caso de Jernigan no pudo entrenar normalmente el miércoles, razón por la cual no estuvo en la sesiones de medios de comunicación, tampoco Darby pudo comparecer ante la prensa por la misma circunstancia.

Uno de los pocos jugadores  que habló al respecto, fue el linebacker MychaelKendricks quien expresó “Ya lo estoy superando. Es como una gripa. Todo el equipo lo tiene” y luego aclaró que no era que todo el equipo estuviera enfermo.

“No tiene nada que ver con el hecho que estemos aquí. Creo que inició la semana pasada. Es algo que debemos sobrellevar. Estaremos bien. No es algo tan importante”, añadió el defensivo de Filadelfia, que el próximo domingo se mide a los Patriotas de Nueva Inglaterra en el SuperBowl LII.

En el roster de 53 jugadores de las Águilas, Jernigan fue el único que no practicó el miércoles, el corredor JayAjayi con un golpe en el tobillo, Fletcher Cox con una molestia en la pantorrilla y DannellEllerbe afectado de un tendón de la corva han entrenado normalmente.

EL GRAN JUEGO DE LOS MILLONES. Los anunciantes en el SuperBowl LII del próximo domingo entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y las Águilas de Filadelfia pagarán un promedio de 5.05 millones de dólares por 30 segundos de anuncio por televisión durante el partido que define al campeón de la NFL.

Esta cifra pese a ser similar a la pagada el año pasado por los anunciantes de la cadena Fox, sigue siendo la más alta que se paga tradicionalmente en la televisión de Estados Unidos, pues el evento deportivo es el más visto históricamente en este país.

Y es que en poco más de medio siglo de existencia, la final de la NFL se ha convertido en el ritual anual estadunidense que combina como ningún otro evento, el deporte con los negocios. Este año se espera que el partido genere unos 500 millones de dólares para la cadena NBC, encargada de transmitir el evento.

Pero una muestra de la evolución invertida en este deporte tan solo se necesitan dos cifras.En el primer año de su celebración, los anunciantes pagaron 42 mil dólares en 1967, en ese entonces cada segundo costaba un promedio de mil 300 dólares, 125% menos que en la actualidad.

Mientras que hace una década, el espacio comercial costaba un promedio de 2.7 millones, se calcula que en más de medio siglo de esta final dela NFL se han invertido un total de cinco mil 400 millones de dólares, de los que 419 corresponden a la actual edición de 2018 .

Todo los datos y cifras van en aumento, excepto que el año pasado el gasto fue de 426 millones siete más que en la presente edición.

Con todo el país y gran parte del planeta enganchado a la televisión, las empresas son conscientes del poder que supone anunciarse durante el evento, ya que en apenas 10 años el gasto por temporada se ha incrementado en 200 millones de dólares.

Hasta ahora el SuperBowl de 2015, transmitido por la cadena NBC, es el que ha tenido la mayor audiencia en la historia del evento. Un total de 114.4 millones de espectadores vieron la transmisión en la que Nueva Inglaterra derrotó a Seattle.

Esa final fue precedida por la controversia de que el quarterback Tom Brady de Nueva Inglaterra desinfló en forma deliberada los balones y tomó ventaja en el juego de campeonato de la Conferencia Americana ante los Potros de Indianápolis.

Brady fue suspendido durante cuatro juegos y su equipo multado con un millón de dólares, pero aún así ganó el título y este juego final sigue siendo más popular que nunca.

LOS MUROS LLEGAN AL SUPERBOWL. Una modalidad de muro se ha instalado alrededor del estadio US Bank, donde se instalaron una serie de barreras de concreto y vallas metálicas en pleno centro de Minneápolis, para el operativo de seguridad del domingo próximo en el juego entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y las Águilas de Filadelfia.

El cordón de seguridad incluirá a cientos de oficiales de 60 departamentos de policía en todo el estado, 40 agencias federales, 400 miembros de la Guardia Nacional del estado de Minnesota, contratistas privados y unos diez mil voluntarios adicionales entrenados para detectar actividades sospechosas.

Los visitantes también pueden esperar un considerable aumento de patrullas policiales, perros detectores de bombas, helicópteros y oficiales con equipo táctico.

El Departamento de Seguridad Nacional asigna al evento grado 1 de seguridad, el más alto disponible, debido al amplio alcance nacional e internacional del juego final de la NFL.

Minneápolis ha tenido que pedir ayuda, pues tiene un departamento relativamente pequeño, con menos de 900 oficiales en comparación con los aproximadamente cinco mil de Houston, donde se celebró el SuperBowldel año pasado.

El acceso al estadio es único debido a su entorno urbano en el centro de la ciudad, a diferencia de otros estadios ubicados en las periferias de las ciudades en los que se ha realizado el Súper Tazón como Houston, Texas; Phoenix, Arizona y Santa Clara, California.

Las herramientas de seguridad incluyen lectores de matrículas, seguimiento de posibles amenazas en las redes sociales, detectores de radiación y cientos de cámaras de vigilancia temporales para complementar las cámaras públicas y privadas existentes.

Imprimir