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Semar logra control de los puertos en el Pacífico

Apenas han transcurrido ocho meses desde que las capitanías de puerto pasaron de manos de la Secretaría de Comunicaciones y Tranportes a la Semar. Faltan recursos para agilizar los trámites y mejorar los salarios

La adaptacón está encaminada. Apenas han transcurrido ocho meses desde que las capitanías de puerto pasaron de manos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) a la Secretaría de Marina (Semar), y una inconformidad persiste: faltan recursos para mejorar los salarios y agilizar aún más los trámites (aunque los tiempos han mejorado respecto a lo registrado antes de la llegada de los militares).

En la Capitanía de Puerto de Manzanillo, Colima, Gloria Núñez trabaja desde hace 19 años en la ventanilla única (es una de tres personas que laboran en esa área), aunque tiene 28 años laborando en la capitanía de puerto como sindicalizada de uno de los dos sindicatos que vienen desde la SCT.

En ventanilla única, dice, se da cauce a una veintena de trámites, entre arribos, despachos, fondeos, matrículas y permisos.

Gloria asegura que ha sido casi imperceptible el cambio de mando de una dependencia a otra. Uno de los temores es que la llegada de los militares hiciera cortocircuito con los marinos mercantes (una logia de gran tradición), pero esto no ha sucedido.

Las prioridades están en cuestiones técnicas: aunque es prioritario agilizar los trámites por internet, hasta ahora no ha sido posible.

En un día, dice Gloria, se hace papeleo en unos 15 o 20 trámites, pero también se otorga información y orientación al público. “La lentitud del sistema es lo que ha repercutido, nos atrasa con los usuarios, crea a veces molestia. No es porque no se esté haciendo bien, porque nosotros damos lo mejor que podemos, pero más que nada es el internet”, enfatizó Gloria.

La presencia de la Marina ha abierto también la esperanza de que en cuestiones presupuestales se tenga un apoyo más contundente al momento de inyectar recursos para resolver problemas como el de internet.

En tanto, la convivencia entre militares y marinos mercantes se consolida. En México hay 103 capitanías de puerto, de las que en dos, Lázaro Cárdenas, en Michoacán, y Manzanillo, en Colima, desde hace tres años tienen presencia de la Marina Armada, debido a la inseguridad que prevalece.

Actualmente Colima es la entidad con más violencia generada por la disputa de territorio entre cárteles, según ha señalado el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Publica.

El 3 de marzo de 2017 la Secretaría de Marina publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el acuerdo por el que se crea la Dirección General de Capitanías de Puerto y Asuntos Marítimos, dependiente orgánica, operativa y administrativamente de la Subsecretaría de Marina, que entró en funciones el 1 de junio del mismo año y que ejerce la Autoridad Marítima Nacional.

Entre las consideraciones para que la Semar asumiera las capitanías de puerto destaca la de que el Programa Sectorial de Marina 2013-2018 establece, entre otras líneas de acción, fortalecer la protección y la seguridad en las instalaciones estratégicas en el territorio y zonas marinas mexicanas; mejorar la efectividad en las operaciones para salvaguarda de la vida humana en la mar, así como las que coadyuven en la protección y conservación del medio ambiente marino.

La Semar señala que con su presencia se evitan vacíos de autoridad, debilidad Jurídica, duplicidad de funciones y confusión entre la comunidad marítima.

Sin embargo, el arribo de la Semar a las Capitanías de Puerto generó molestia entre los marinos mercantes, quienes realizaron mitines, marchas y foros advirtiendo de la militarización de los puertos.

El Capitán de Altura Genaro Narváez Hernández, jefe del Departamento de Navegación de la Capitanía del Puerto de Manzanillo, considera positiva la decisión de pasar el mando a la Semar.

“Yo creo que sí es bueno; hemos ingresado a la Secretaría de Marina, de la que sentimos más respaldo desde el punto de vista de operatividad, de apoyo presupuestal”, opinó.

La SCT, consideró el empleado de confianza, “como que no le daba mucha importancia a las capitanías y definitivamente dentro de los convenios internacionales había que respaldar todos los  tratados y convenios que México ha firmado, y de alguna manera la Secretaría de Marina está mejor preparada para atender este tipo de responsabilidades desde el punto de vista de convenios internacionales y seguridad nacional”.

Pero aún resta mejorar los sueldos de los trabajadores.

“Los sueldos están todavía malísimos. Marina está tratando de corregir esta situación y esperemos que próximamente haya alguna respuesta favorable; pero los sueldos estaban bajísimos, por eso era muy difcil conseguir gente capacitada que trabajara dentro de las capitanías”, expresó Narváez Hernández.

El Capitán, de 61 años de edad, lleva seis años en Manzanillo, puerto que, dice, es el de mayor movimiento de carga en el país, y refirió que el año pasado se movieron 20 millones de toneladas de carga, con diversos productos.

“Ha habido situaciones en las que, como hay un gran movimiento de contenedores, muchas veces hay personas que tratan de aprovechar este gran movimiento comercial para subrepticiamente ingresar mercancías ilegales, y las autoridades antinarcóticos detectan ese tipo de cargamentos”, refirió.

Respecto a los altos niveles de inseguridad en Colima, Narvaéz Hernández señaló que las autoridades de los gobiernos federal, estatal y municipal “están haciendo todo lo mejor” para atender no sólo a los habitantes del lugar y a los navieros, sino a los turistas.

Mencionó que el año pasado llegaron 17 cruceros, “y la idea es que lleguen más visitantes, que se sientan seguros; la policía federal acompaña en convoy a los autobuses que van a Colima, que visitan Comala, que visitan el volcán y hay tours dentro de la ciudad que son acompañados por la policía municipal”. 

Hace unos diez años, refirió, disminuyó drásticamente la llegada de cruceros debido a la inseguridad, y aunque en ese entonces en Manzanillo no había problemas de violencia, se resintió lo que ocurría en otros lugares del país, al grado de que hubo años en que ni un crucero llegaba al puerto.

Hasta hace unos cinco años se reanudó el arribo de cruceros a Manzanillo.

Jaime Daniel Piña Meza, oficial operador del Centro de Tráfico Marítimo de Manzanillo, refirió que él, administrativamente, depende de la SCT, pero operativamente depende de la Secretaría de Marina, a la que debe reportar cualquier situación o percance.

Con la presencia de la Semar “ha habido un incremento en la seguridad, hay más patrullas moviéndose por el puerto y se actúa más rápido a la hora de darles un reporte a ellos”.

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