Corral, jaque mate al gobierno - Rafael Cardona | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 04 de Febrero, 2018
Corral, jaque mate al gobierno | La Crónica de Hoy

Corral, jaque mate al gobierno

Rafael Cardona

El ajedrez, consideraba el inmortal gran maestro Emanuel Lasker —quien en 1914, derrotó para siempre al cubano Capablanca en San Petersburgo—, consiste en “una lucha entre dos cerebros y dos fuerzas nerviosas al servicio —y en contradicción, agrego yo— de dos voluntades”.

La política —en muchos casos— es eso nada más.

Y cuando uno de esos cerebros se impone al otro y su sistema nervioso, templado y firme, controla todas las piezas a su disposición y se apodera del espacio (un tablero o una caravana desde Chihuahua), el rival cae en la inmovilidad. El jaque mate es inminente.

Atrapado en una esquina indefendible, el gobierno federal ha cedido en todo y por todo a las exigencias del gobernador chihuahuense,  Javier Corral,  quien con el acuerdo firmado la noche del sábado logró un triunfo invaluable para la campaña de Ricardo Anaya, de la cual la caravana ha sido pieza central y poderosa.

Todo obtuvo Corral. Y falta más.

De los iniciales 700 millones de pesos retenidos  por Hacienda (según él por venganza en su persecución de Duarte) logra 900.  Hacienda pasa de los pretextos de cuentas mal anotadas y falta de liquidez o excesos en ministraciones previas, a comprometer el pago inmediato. Eso se llama “oso”.

De la molicie en la búsqueda de Duarte y la insistencia de  una extradición y la acumulación de causas y motivos, Corral se lleva todo. Hasta “copeteado” con los agregados de órdenes y más órdenes de aprehensión y solicitudes y más solicitudes de trámites de extradición.

De la captura de Gutiérrez, se quedan las cosas en suspenso. Un cambio de penal y el olvido de las supuestas prácticas crueles o degradantes, las cuales entran en el farragoso camino del “Protocolo de Estambul”, lo cual aligeraría su proceso.

Su libertad es cosa cercana,  pero sólo con el retiro de las multas por reticencias previas en los informes sobre la tortura y —además el congelamiento de las denuncias ante la Fepade— por el evidente uso de los recursos del gobierno en la caravana política la cual ni siquiera fue suspendida.

Llegarán a festejar a donde querían llegar a exigir.

—¿Cuál fue la ganancia del gobierno en  todo esto? Ninguna, excepto confirmar su debilidad institucional y perder un episodio fundamental en la precampaña. Una vez más negociar significa ceder.

Apenas ayer en esta columna se dijo:

“…Ahora son pleitos frontales contra los priistas —tal es necesario y natural en una campaña política de apoyo a Ricardo Anaya— como, por ejemplo, contra el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval a quien le augura (Corral), un  futuro de persecución como a otros exmandatarios denunciados o consignados por corrupción.

“Y el asunto del dinero ha pasado a un segundo plano…” En el segundo plano se negociaba el plano de solución.

—¿Había algo por hacer como no fuera doblar las manos? No.

Cuando el jaque mate se ha anunciado con las piezas de ataque apoyadas y el dominio del campo frente a un rey mal protegido desde los primeros movimientos, con una defensa improvisada, con escasez de recursos y sin capacidad de anticipar los desplazamientos ajenos, no queda otro remedio sino gentilmente derribar la corona con el índice, sonreír y conceder la mano al adversario, como hizo Alfonso Navarrete con Javier Corral, quien lo obligó a leer el acuerdo político financiero, casi como los gringos sometieron al emperador de Japón al capitular arriba de un barco de guerra.

Ya Corral sabía de la natural actitud de Alfonso Navarrete, a quien saludó (desde su llegada a Bucareli) con aquello de una promesa de negociación, porque se habría de imponer la buena fe. Y no fue cosa de virtudes en juego;  Navarrete se dio cuenta de cuán invencible era la embestida de este Emanuel Lasker en el tablero.

Fue un abultado marcador. Si se tratara de futbol, fue como ver a Brasil jugar contra Alemania en la más reciente Copa del Mundo, para no seguir con los ejemplos escaquísticos. Siete a uno fue aquel marcador, como éste.

Los siguientes pasos son más sencillos.

La Fepade se olvida de los recursos chihuahuenses en  la campaña-caravana de Anaya-Corral (el tiempo es el único recurso irrecuperable); Manlio soba su amparo, los funcionarios de Chihuahua regresan a su burocracia y tendrán para el día de los novios, 900 millones de pesos más para sus actividades, mientras la amenaza de una controversia constitucional por el manejo del ramo 23 se queda en el armario de los amagos.

Ya la presentarán cuando lo necesiten porque la cruzada “anticorrupción” de Corral seguirá viva mientras César Duarte esté vivo (prófugo o preso), más o menos como Miguel Ángel Yunes hace en Veracruz (aquí cada quien tiene su Duarte).

La corrupción ajena es siempre un recurso infalible del cual echar mano para justificarlo todo y cualquier cosa, desde los resultados de gobierno (sobre todo los malos), hasta las heladas de los manzanares en Delicias o el frío de los Tarahumaras y el horario del Chepe.

Javier Corral se ha vacunado para la eternidad (si la eternidad acaba en diciembre cuando fenezca esta administración federal). Y a partir de esa inmunidad ya obtenida, podrá planear con toda la calma su campaña electoral para el año 2024.

—¿No me cree? Espere un poco.


rafael.cardona.sandoval@gmail.com
elcristalazouno@hotmail.com

Imprimir

Comentarios