Edmundo Garrido

El procurador de la Ciudad de México en su intención de criminalizar al estudiante de la UNAM Marco Antonio Sánchez y desvirtuar  el caso desacreditando las acusaciones en contra de los cuatro elementos policiacos que participaron en la detención, deja evidencias de que violaron los derechos humanos de la víctima y que la serie de sucesos posteriores a su arresto fueron secuela de la arbitraria detención, donde los uniformados ignoraron el protocolo que estaban obligados a cumplir.

 

 

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