Ciudad

Franeleros, ambulantes y talacheros se apropian del espacio público

En la Santa María la Ribera una persona convirtió el arroyo vehicular en una vulcanizadora ◗ Repartidores de agua, herreros, vendedores de comida y motociclistas utilizan la calle a su beneficio

Franeleros, talacheros, repartidores de agua, vendedores de plantas y comida, ambulantes, herreros de la delegación Cuauhtémoc… se han apropiado del espacio público para su uso y beneficio personal, sin que alguna autoridad, ya sea del gobierno citadino o delegacional se los impida.

Crónica realizó un recorrido por las colonias Santa María la Ribera, San Rafael y Tabacalera, y comprobó cómo algunas personas se adueñaron de las aceras y de la vía pública, obstaculizando el libre tránsito.

En estas colonias, donde las autoridades capitalinas ya comenzaron a colocar parquímetros, los habitantes se opusieron a la medida alegando que el espacio que se ubica frente a su casa o edificio les pertenece.

Y afirmaron que lo que pretende la autoridad es privatizar el espacio público.

Sin embargo, es todo lo contrario…

Comerciantes establecidos, ambulantes y franeleros apartan y se apropian de la vía pública.

Utilizan sillas, botes, cajas o el material de su negocio, para apartar el lugar o simplemente para que no se aparquen ahí los vehículos.

Durante el recorrido, también se pudo observar que los negocios acaparan el espacio; tal fue el caso de una purificadora de agua.

Frente al lugar, ubicado en la Santa María la Ribera, los repartidores de agua estacionan sus triciclos y apilan los garrafones en plena vía para los autos.

En esa misma colonia, en el cruce de las calles de Sor Juana Inés de la Cruz y Doctor Atl, una persona convirtió la vía pública en una vulcanizadora.

En ambos lados de la calle el señor realiza talachas y vende neumáticos que tiene acumulados sobre la arteria.

Más adelante, nos encontramos con un vecino que estacionó sus triciclos de carga sobre el arroyo vehicular, lo que provoca dobles filas y hace que el tránsito en la calle se haga complicado.

Del otro lado, en la colonia Tabacalera, el dueño de un taller de motocicletas acomoda sus unidades en áreas que no están autorizadas.

Los puestos de comida impiden el libre tránsito de automovilistas, peatones y discapacitados. Sobre la calle de Ezequiel Montes, donde se encuentra el Hospital de la Luz, los ambulantes ocupan, además de las banquetas, un carril de la vía para vender sus productos.

Los vendedores de dicha zona, que en su mayoría pertenecen al Sindicato Mexicano de Electricistas, se oponen a la instalación de parquímetros, pues aseguran que les quitarán su fuente principal de ingresos.

“La idea de los parquímetros suena muy bonita sí, pero solo beneficia a Miguel Ángel Mancera y sus particulares. Está afectándonos a nosotros como terceros porque si llega alguien con su coche y paga, cuando yo llegue a poner mi puesto no lo voy a poder quitar y eso significa una pérdida económica para mí”, indicó uno de los ambulantes.

En la San Rafael, los franeleros cobran por los lugares de estacionamiento y los apartan con enseres como huacales, botes, garrafones o cubetas.

Incluso taxistas instalan bases sin autorización y se reservan los espacios.

Todo esto provoca que los automovilistas tarden hasta una hora para conseguir un lugar de estacionamiento.

 

 

Tarjetón

Respecto a cuándo entrarán en funcionamiento los parquímetros, el personal del módulo de información que se instaló frente al Monumento a la Revolución, lo desconoce; no obstante, ya inició un registro para otorgar a los residentes de la colonia un tarjetón que les permitirá estacionarse en las cuatro calles cercanas a su vivienda.

Este módulo sólo estará abierto por dos semanas y para el trámite, los vecinos deben presentar una copia y original de:

Solicitud firmada

Identificación oficial

Comprobante de domicilio

Tarjeta de circulación

Comprobante de pago de tenencia

Constancia de no adeudo en multas de tránsito.

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