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Timochenko descarta aplicar programas de Nicolás Maduro si gobierna Colombia

Desmarque. Bajo la premisa de “Una nueva forma de hacer política”, la FARC lanzó el pasado 27 de enero su campaña por la Presidencia con la que asegura, buscará como primer objetivo erradicar la corrupción y frenar el enriquecimiento ilícito de los gobernantes y políticos

Rodrigo Londoño, Timochenko, en un acto de campaña.

Con casi cinco meses en la arena política de Colombia, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), antes la máxima guerrilla marxista del país, inscribió a Rodrigo Londoño, también conocido como Timoleón Jiménez, alias Timochenko, como su candidato a la presidencia para las elecciones de mayo próximo, a pesar de la desconfianza y rechazo de la mayoría de los ciudadanos y de que el partido esté integrado por casi tres cuartas partes de los ahora exrebeldes y por pocos civiles. El grupo asegura que, de ganar los comicios del 27 de mayo, analizará lo rescatable de los programas que rigen en Cuba y Venezuela que impulsaron Fidel Castro y Hugo Chávez, pero descartaría los programas que rigen en el crítico gobierno de Nicolás Maduro, además de que no simpatiza con los tratados comerciales vigentes en su país, por estar llevando a la ruina a la nación, según destacan la revista colombiana Semana y los periódicos locales El Tiempo, El Heraldo y El Espectador.

La FARC se fundó el 1 de septiembre del 2017, luego de cinco décadas de conflicto armado y cinco años de diálogos por la paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la dirigencia de la guerrilla marxista, negociaciones que iniciaron en septiembre del 2012 y culminaron con la firma de la paz y del fin del grupo extremista el 24 de noviembre de 2016.

A partir de aquel momento, la exguerrilla comenzó a movilizar a sus células para fundar el partido político que les abra las puertas a la escena política, donde aspiran no sólo a ocupar curules en el Congreso, sino a gobernar el país.

Sin otro líder que represente la imagen del otrora grupo extremista y que ahora sea su tarjeta de presentación en el ámbito político, la FARC inscribió a Timochenko como su abanderado, quien sin tardanza ha comenzado a recorrer plazas y ciudades del país, donde a pesar de la desconfianza y el rechazo ciudadano, busca ganar adeptos con una campaña en la que mantienen su postura antiestadunidense, y donde no descarta aplicar algunos programas de los regímenes de Cuba y Venezuela, naciones amigas del exgrupo armado.

CAMPAÑA. Bajo la premisa de “Una nueva forma de hacer política”, la FARC lanzó el pasado 27 de enero su campaña por la Presidencia con la que asegura, buscará como primer objetivo erradicar la corrupción y frenar el enriquecimiento ilícito de los gobernantes y políticos.

“Todos somos testigos de cómo las ratas se pasean como Pedro por su casa por todos los pasillos de las instituciones, robando el dinero del Estado para enriquecerse ellos y hacer más pobres a los pobres”, dijo Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, otro de los hombres clave del nuevo partido político, al denunciar ante medios colombianos como el diario El Heraldo, que Colombia siempre ha tenido “presidentes que se enriquecieron ellos y volvieron ricos a sus hijos”.

Asimismo, Iván Márquez señaló a Timochenko como la mejor opción para terminar con este mal.

Desde que inició la campaña rumbo a la Presidencia, la FARC no ha dudado en que habrá una presencia importante de candidatos del partido en el Congreso y, por qué no, en pensar que tarde o temprano habrá un mandatario salido de las filas de la otrora guerrilla marxista.

AMENAZA. Después de ser una amenaza para el país, los excombatientes han recorrido plazas y ciudades claves de Colombia y la respuesta ciudadana no ha sido la esperada, ya que los sitios en los que se han presentado no han llenado ni una cuarta parte.

De acuerdo con el periódico local El Heraldo, la FARC se presenta como una alternativa política para Colombia, en la que han puesto sobre la mesa su propuesta por una paz duradera.

En uno de sus recorridos de campaña, Timochenko dijo en Ciudad Bolívar, un barrio al sur de Bogotá que, de llegar a la Presidencia: “Me comprometo a encabezar ese gobierno de transición que genere las condiciones para el nacimiento de una nueva Colombia. Un gobierno que represente por fin los intereses de los pobres del país”, aseguró ante no más de 80 personas que lo escucharon y ovacionaron.

En una entrevista que concedió a la revista Semana el pasado 30 de enero, Timochenko reiteró que su propuesta de gobierno va encaminada hacia la transición, para el cambio, la reconciliación y el acercamiento con la ciudadanía. Aunque la otrora guerrilla marxista adoptó ideales del fallecido mandatario venezolano, Hugo Chávez, ahora critica el modelo de gobierno que aplica el régimen de Nicolás Maduro, que tiene sumida a esa nación en una profunda crisis económica y social, al haber apostado por el petróleo como único medio para resolver todos los problemas económicos de su país.

VENEZUELA. “Obviamente, nadie quiere que se repita la crisis que se está viviendo en esa nación. Yo creo que con los aciertos y errores de esa experiencia hemos aprendido todos”, dijo a la revista colombiana.

Sobre los aciertos y errores de los programas castro-chavistas, dijo que “las políticas sociales no pueden ir en contra de la responsabilidad fiscal. Las políticas sociales tienen que tener como base el desarrollo económico y no depender exclusivamente de los subsidios. Lo que yo nunca haría es dar casas gratis (como ha hecho Nicolás Maduro para mantener a sus grupos sociales). Todo beneficio debe tener un costo social. Otra enseñanza del modelo venezolano es que no se puede vivir únicamente de la renta (beneficios por el petróleo), hay que desarrollar la industria.

El candidato presidencial y líder de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, dijo también no estar de acuerdo con los Tratados de Libre Comercio que tiene Colombia (con México, el Mercosur, Chile, Venezuela, Perú, la Unión Europea, Corea del Sur, Canadá y Estados Unidos), pues considera que éstos están llevando a la ruina al país y que, en caso de llegar a la Presidencia, las sometería a cambios que deberán ser analizados para beneficio de los colombianos.

Por otra parte, Timochenko aseguró al periódico El Espectador, que no teme a sus adversarios políticos ni a sus propuestas de gobierno, pero sí teme al exmandatario Álvaro Uribe, quien a través de su partido el Centro Democrático, y su candidato a la Presidencia, el senador Iván Duque, harán mucho mal al país y a los colombianos, y es que Uribe no puede aceptar que la paz existe y que ésta se logró mediante el diálogo, apuesta en la que él como jefe de Estado nunca estuvo de acuerdo y no le importó.

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