Mancera amarra lealtad de la base laboral CDMX | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 11 de Febrero, 2018

Mancera amarra lealtad de la base laboral CDMX

El Jefe de Gobierno basifica a 10 mil trabajadores y el líder gremial indica que anteriores mandatarios nunca miraron a sus empleados

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Fue un evento a Zócalo lleno; 10 mil burócratas recibiendo su plaza al mismo tiempo, bajo la mirada Miguel Ángel Mancera y –en las pantallas y un sistema de sonido similar al que se utiliza en los conciertos– el líder sindical, Juan Ayala, aseverando que este jefe de Gobierno sí ha mirado a sus empleados, no como los anteriores (léase los morenistas Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador). 

A cinco meses de la elección federal y local, la lealtad de estos trabajadores parece amarrada a quien hasta hace unas semanas disputaba la candidatura presidencial de la alianza Por México al Frente.

Hace apenas un mes, Mancera había declarado como una misión casi imposible convertir a trabajadores por contrato de honorarios en trabajadores con plaza y prestaciones. La razón: la falta de dinero en las arcas capitalinas para solventar esa carga presupuestal.

Ayer eso no importó. Banderas, playeras, cartulinas, gorras con mensajes de apoyo al jefe de Gobierno capitalino. “Estamos haciendo justicia laboral”, sentencio Mancera al tomar el micrófono.

Los trabajadores llegaron en Metro o a pie desde temprana hora y con una indicación clara (según indicó uno de ellos cuando se le preguntó por qué todo mundo había llegado tan puntual): “la gente debe estar lista para que en cuanto llegue el jefe, comience el evento”.

Y así fue. A las 08:30 horas la música sonaba; en el escenario un grupo amenizaba con cumbia la espera. “¡Qué bueno que nos pusieron música!”, le dijo Juan a uno de sus compañeros. El hombre lleva 23 años trabajando para la administración local, bajo contrato. Es uno de los 10 mil que desde ayer tienen plaza. 

Pero no todo fue miel sobre hojuelas. Un grupo de mujeres gritaba, con molestia, que a ellas no las contemplaron para la basificación. Seguramente Mancera las escuchó porque no estaban muy lejos y, además, porque las mujeres aprovechaban cada silencio para reiterar su protesta.

En redes sociales alguien se quejaba de que los trabajadores fueran obligados a llevar cuatro acompañantes para hacer el evento aún más masivo. Otro indicio de esto, ya a la salida del evento, pudo ser escuchado en las cercanías del Metro Pino Suárez, donde la seccional 3 se  agrupó. “Cómo no vamos a ser tantos, este señor quiere mostrar que tiene mucho apoyo...”, reprochó uno de los burócratas ya basificado. 

El jefe y el sindicato. “Hoy vengo aquí, con todo este equipo, les vamos a entregar su nombramiento a los que se los tengo pendientes. Te vamos a entregar también tu recibo, que nos compromete a nosotros con tu familia, con todas tus prestaciones; eso es lo que estamos haciendo aquí para 10 mil trabajadores que hoy están alcanzando su base”, les dijo Miguel Ángel Mancera a sus subordinados en este encuentro, pero sería el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la CDMX, Juan Ayala, quien facilitaría aún más la interpretación de este evento masivo en año electoral.

Ayala acentuó que Miguel Ángel Mancera cumplió con lo prometido a los trabajadores, “compañero que tiene palabra y la cumple”, señaló en su turno al micrófono.

Y agregó: “es un hombre que le tendió la mano a la clase trabajadora, que le hizo justicia”.

Ayala destacó que en 2012, cuando Mancera llegó a la jefatura de Gobierno (después de la administración de Marcelo Ebrard), se encontró con los trabajadores a quienes les habían quitado el 85 por ciento de las prestaciones.

El líder sindical recordó a los asistentes que fue hasta 2013 cuando se firmó de manera pública el documento que inició con la recuperación de un aumento salarial del 32 por ciento, así como prestaciones libres de impuestos, 2 mil pesos para trabajadoras, 900 pesos de canasta básica y derecho funerario.

La simbiosis se ha completado y el micrófono vuelve a manos de la chica que hace las veces de maestra de ceremonia. El “jefe” Mancera se va por pasillo abierto entre la multitud para tal efecto. Poco a poco, los contingentes se disuelven, dejan la explanada y el evento en el que 10 mil burócratas fueron basificados, concluye finalmente.

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