Falta de bancarización empuja a los deudores a recurrir a casas de empeño | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 11 de Febrero, 2018

Falta de bancarización empuja a los deudores a recurrir a casas de empeño

Necesidad. El CAT llega al 300% anual con instituciones como Fundación Dondé. “No me importa la tasa de interés, lo que necesito es el dinero y los bancos no me prestan”: pignorante. Las garantías van desde computadoras, teléfonos celulares y joyas, hasta herramientas de trabajo

Falta de bancarización empuja a los deudores a recurrir a casas de empeño | La Crónica de Hoy

A pesar de las elevadas tasas de interés y el riesgo a perder sus pertenencias, cada día unas 110 mil personas acuden a las casas de empeño en busca de un préstamo que, en la mayoría de los casos, no rebasa los dos mil pesos, según datos de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre).

El presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Costanzo, consideró que la falta de acceso a servicios financieros y el sobreendeudamiento que los mexicanos padecen en la cuesta de inicio de año, son motivos que orillan a las personas a solicitar un préstamo prendario, aun cuando son créditos con tasas de interés mensual superiores al 80 por ciento.

De acuerdo con datos de la Amespre, el Costo Anual Total (CAT), es decir, el costo del préstamo en las casas de empeño, es elevado si se compara con otros productos que ofrece el sector financiero. Mientras que algunas casas de empeño como Fundación Dondé ofrecen un CAT superior al 300 por ciento; un crédito personal de un banco ronda entre el 30 y 40 por ciento.

“No me importó si el costo es alto, lo que necesitaba era dinero que pudieran prestarme para pagar mis deudas, porque los bancos no me quisieron prestar”, contó Mario Rojas, profesionista independiente que acudió a empeñar una computadora con valor aproximado de diez mil pesos, y por la cual le prestaron mil 800 pesos.

Rojas, de 43 años, dijo estar en desacuerdo con los bancos, pues piden muchos requisitos para poder prestar un dinero, y tardan varios días en aprobar el crédito. Además de que en varias ocasiones ya le han rechazado las líneas de crédito en bancos como Citibanamex, BBVA Bancomer y Banorte.

En México operan ocho mil 137 casas de empeño, mismas que atienden a más de 13 millones de personas, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Sin embargo, también se tienen contabilizadas dos mil 309 casas de empeño informales, ubicadas en 624 municipios.

El profesor investigador del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana (Ibero), Pablo Cotler, realizó un análisis sobre las casas de empeño y los usuarios que recurren a este tipo de financiamiento.

En el documento presentado en noviembre del 2017, se indicó que el cliente promedio de las casas de empeño tiene una edad entre los 31 y 40 años, y acude a empeñar sus prendas unas dos veces al año. El 60 por ciento de los usuarios empeña joyas, mientras que el restante 40 por ciento está repartido entre electrónicos y celulares.

Según el análisis, el 72 por ciento de los usuarios recupera sus prendas, siendo alrededor de 65 días los que tarda en recuperar lo empeñado. El 37 por ciento empeña para pagar sus deudas, y el monto del préstamo tiene un promedio de mil 600 pesos.

Aunque el inicio del año es una época en la que la gente acude a los empeños como una opción para sobrellevar la cuesta de enero, septiembre es el mes en el que se reporta una mayor afluencia de usuarios que optan por este tipo de financiamiento, debido a la compra de útiles escolares por el regreso a clases.

Además, se encontró que el cliente promedio de las casas de empeño tiene las siguientes características: el 64 por ciento tiene un ingreso mensual menor a los cinco mil pesos; el 55 por ciento no cuenta con seguridad social y del total de usuarios, más de la mitad no tiene acceso a una línea de crédito en el sector financiero.

“El financiamiento a través de empeños no es exclusivo de personas ubicadas en la informalidad. El empeño es utilizado como un complemento al financiamiento formal y una alternativa para enfrentar una emergencia”, consideró Cotler.

Si bien el académico opinó que el financiamiento a través de empeño es una opción para enfrentar contingencias económicas, el titular de la Condusef, Mario Di Costanzo, recomendó a los usuarios acudir a diversas opciones existentes en el sector financiero, con el fin de tener líneas de crédito que resultan menos costosas que los empeños.

Antes de firmar un contrato con alguna casa de empeño, la Condusef exhortó a los usuarios a vigilar que el establecimiento cuente con el número de validez para operar que otorga la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y comprobar que ese número coincida con el que aparece en el Buró Comercial, esto con el objetivo de evitar caer con una institución irregular que pueda cometer fraude.

En tanto que el director general de la Amespre, Joel Rodríguez Navarro, estimó que ante la cuesta de enero, que este año se prolongará hasta mediados de marzo, los empeños se incrementarán hasta 15 por ciento en comparación con los reportados el año anterior.

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