Ganado bovino en México emite menos metano de lo que señalaban los registros | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 13 de Febrero, 2018

Ganado bovino en México emite menos metano de lo que señalaban los registros

Estudios de las universidades autónomas del Estado de México y Yucatán revelan que cada toro o vaca genera 40 kilos de ese gas durante un año, en lugar de 60 que se tenían considerados

Ganado bovino en México emite menos metano de lo que señalaban los registros | La Crónica de Hoy
México cuenta con alrededor de 34 millones de cabezas de ganado bovino y es exportador importante de piel y carne.

Estudios que realizan desde 2009 la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) midieron que las vacas y toros producen 30 por ciento menos cantidad de gas metano de lo que se había reportado en la literatura científica.

Este dato es importante porque el metano que emite el ganado bovino es un gas efecto invernadero 28 veces más contaminante que el dióxido de carbono, por lo que el número de cabezas de ganado en cada país se usa para calcular los inventarios nacionales de contaminantes atmosféricos que cada país presenta a la ONU.

El estudio, que fue dado a conocer por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), indica que cada vaca o toro emite, en promedio 40 kilogramos de metano al año, en lugar de 60 kilogramos, como se consideraba. 

El dato es de enorme importancia porque México es un país ganadero, que cuenta con alrededor de 34 millones de cabezas de ganado bovino y es exportador importante de piel y carne.

La investigación se vuelve relevante por dar a conocer a nivel internacional que la ganadería bovina mexicana es naturalmente baja en emisiones y tiene amplias oportunidades de reducir, en el corto plazo, su impacto negativo en el medioambiente, destacó Octavio Castelán, investigador de la UAEM.

Compleja digestión. Las vacas y toros producen metano debido a su complejo sistema digestivo que les permite alimentarse de plantas y forrajes no aptos para el consumo humano, mismos que transforman en leche, carne y otros productos como la piel para fabricar calzado y ropa. Incluso sus heces sirven como fertilizante orgánico.

Este complejo proceso de digestión genera gas metano, que proviene de la fermentación entérica, que ocurre cuando las plantas se fermentan en la panza de los bovinos por acción microbiana. Por esto se estima que más del 70 por ciento de la emisión de metano en México es originada en el sector agropecuario.

A partir de esta información, desde el año 2009 se pusieron en marcha investigaciones en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UAEM y en la UADY, las cuales indican que la ganadería bovina mexicana emite menos gases de efecto invernadero de lo que se estimó en años anteriores.

Esta variación a la baja es porque nuevos estudios toman en cuenta variables que no se habían considerado como dieta, peso de los animales y clima, entre otros.

Castelán Ortega, investigador líder en el estudio de emisión de metano del ganado bovino a nivel nacional, indicó que en los registros que México presentaba en las reuniones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) se utilizaban valores estandarizados que no toman en cuenta variables regionales.

Los valores estandarizados, que técnicamente se llaman factores de emisión por defecto, son muy utilizados por las naciones, aunque los países desarrollados se han preocupado por hacer estudios más detallados que permitan tener una mayor certidumbre.

En México, con la adquisición de infraestructura, como las cámaras de respiración que se encuentran en ambas casas de estudio, el diseño de fórmulas matemáticas y estadísticas en las que se toman en cuenta las variables anteriores, así como las regiones agroecológicas, se ha podido generar factores de emisión específicos para el país.

“Al determinar los factores de emisión de metano estamos encontrando que no son tan altos como cuando se utilizan los factores por defecto, como consecuencia es posible que el inventario total de emisión sea menor a los que se han reportado a nivel mundial para bovinos productores tanto de leche como de carne”, comentó el doctor en producción animal y manejo de recursos naturales, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

La información colectada por el estudio muestra que los bovinos en clima tropical como los de Yucatán emiten mucho menos metano de lo que se tenía estimado, esto está relacionado con los bajos niveles productivos de estos animales.

“Hemos encontrado que las vacas adultas en Yucatán producen alrededor de 40 kilogramos de metano al año, cuando en la literatura se reportan hasta 60 kilogramos. El ganado lechero sí produce más o menos lo que se ha reportado a nivel internacional, estamos hablando de animales que producen más de 30 litros de leche al día; sin embargo, animales con menor producción presentan emisiones en promedio 30 por ciento más bajas que los valores por defecto”, explicó.

 Investigaciones realizadas en Yucatán por el grupo de trabajo del especialista en nutrición  de rumiantes Juan Carlos Ku Vera, investigador de la UADY y también integrante de la AMC, han demostrado que con las mediciones apegadas al contexto nacional, condiciones agroecológicas, las diferencias regionales, alimenticias y de manejo, se pueden tener datos más precisos que eventualmente conlleven a la elaboración de políticas públicas adecuadas al contexto local, regional y nacional para reducir la emisión de contaminantes de este sector productivo.

“Es necesario que los inventarios estén basados en experimentos rigurosos y reemplazar aproximaciones cualitativas por cuantitativas, además de la utilización de métodos estadísticos robustos para el análisis de datos espacio-temporales con el objeto de reducir la incertidumbre de los inventarios y contar con información más precisa que pueda guiar el desarrollo de políticas gubernamentales encaminadas a la mitigación del cambio climático”, comentó Castelán Ortega.

En las cinco cámaras de respiración con las que se cuenta entre ambos laboratorios en México se han llevado a cabo experimentos para cuantificar la producción de metano y también para probar diferentes estrategias para reducir la emisión con la alimentación de plantas nativas (follaje y frutos de leguminosas), o bien, otros compuestos que no dañen al animal y mejoren su productividad sin afectar al medio ambiente.

 

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