Prevención, la mejor arma contra el delito - Israel Moreno | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 13 de Febrero, 2018
Prevención, la mejor arma contra el delito | La Crónica de Hoy

Prevención, la mejor arma contra el delito

Israel Moreno

En los últimos meses, he tenido acceso a diversos estudios sobre la seguridad pública en el país, en ellos, varios analistas y expertos en la materia dan sus puntos de vista sobre las causas y consecuencias y sobre todo de los efectos que este fenómeno ha ido impactando de generación en generación.

Incluso cuando tuve la oportunidad de ser diputado federal en la Sexagésima Segunda Legislatura, se discutieron algunas iniciativas de reforma a nuestras leyes en materia penal, lo que en gran medida me ha dado un panorama de la situación del país en este rubro.

Con base en ello, me llama la atención que ni un solo estudio ni las iniciativas dictaminadas en San Lázaro, hasta el momento, han contemplado acciones preventivas, pues en la mayoría se enfocan en acciones correctivas a un problema que ha cambiado el rostro de México como lo es la inseguridad.

Con lo anterior, pareciera que en nuestro país las cosas se realizan al revés, pues las autoridades esperan a que surja un problema para poder enfrentarlo mediante castigos o sanciones punitivas, lo que deja ver que no existe un adecuado programa de prevención del delito, pues los estudios mencionados y puntos de acuerdo legislativos, sólo se enfocan en aumentar las penas carcelarias y multas económicas, algunas rayando en lo ridículo como el proponer hasta ciento cincuenta años de prisión a un secuestrador y ojo, al afirmar que es ridículo no  es por oponerme a que un delincuente sea privado de su libertad, sino que es de sentido común, que un ser humano no vive más de ciento cincuenta años, por lo que este tipo de sentencias son hasta inhumanas por lo que dicha iniciativa aprobada, rompió con el proceso de humanización de las prisiones en nuestro país.

Por si fuera poco, el aumento de penas carcelarias mediante reformas legislativas, además de olvidar la puesta en práctica de una eficaz readaptación social y de romper con el proceso de humanización de las cárceles, no ha tenido los resultados deseados, toda vez que, como hemos dado cuenta en este espacio,  cada año va en aumento la inseguridad y los delitos no cesan, sino todo lo contrario, aumentan y con ello también la violencia con que se cometen.

Lo anterior nos ilustra que, en México, la prisión únicamente cumple con las funciones de aislamiento, incapacitación y exclusión para inhabilitar y separar a los reos de la sociedad, pero reitero, no cumple con su principal objetivo que es la rehabilitación  social y con ello, la disminución de las tasas de criminalidad.

Por ello, los tres niveles de gobierno, en conjunto con el Poder Legislativo, debieran enfocarse primero, en un sistema eficiente de prevención del delito que inicie a temprana edad desde el hogar y escuelas, mediante el reforzamiento de los valores, para en verdad reducir el nivel de criminalidad en el país.

Segundo, se debe reestructurar, desde la raíz, el programa de reinserción social para evitar la reincidencia y el profesionalismo del delincuente que en muchas ocasiones, convive con el resto de la población carcelaria varios meses y tarda hasta años en recibir una sentencia, lo que le permite al primodelincuente aprender o perfeccionar la comisión de delitos.

Tercero, instaurar un método de investigación criminal que se base en visitas en campo, rastreo y búsqueda de pruebas, análisis, tecnología y desde luego en recursos humanos altamente capacitados para realizar esta tarea fundamental para el combate a la impunidad, pues de acuerdo a informes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de cada 100 delitos que se denuncian, sólo en uno se aplica la justicia, lo que deja un 99% de impunidad o delitos sin castigo y eso sin mencionar la revictimización que en muchos casos se cometen en los ministerios públicos, pues por falta de capacitación y pericia, las victimas que acuden a denunciar, son doblemente victimizados por los pésimos servicios que brinda el personal de las procuradurías.

Finalmente, sería importante tener las cifras exactas de los índices delictivos por región, ya que, aunque usted no lo crea, estos datos y estadísticas son usados con fines políticos y más ahora, con fines electorales, pues algunos gobernantes maquillan cifras a la baja para dar una apariencia de eficacia en contra del crimen, pero en la realidad, sólo se está logrando una mayor impunidad y sobre todo, un ocultamiento altamente nocivo de datos y estadísticas que puedan contribuir al combate real de la inseguridad en todas sus modalidades.

 

Twitter: @israelmorenori

 

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