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“Debemos reconocer que somos parte de la naturaleza para generar cambios”: José Sarukhán

José Sarukhán dijo que el mayor impacto sobre la diversidad biológica es la producción de alimentos; “no propongo dejar de comer, sino evitar daños al ambiente”

El doctor José Sarukhán dictó la conferencia “Biodiversidad mexicana: seguridad y soberanía alimentaria”, en la UAM Xochimilco.

La degradación del suelo, las repercusiones de la agricultura de alta tecnificación, los efectos de la deforestación y la falta de políticas fueron algunos de los temas que José Sarukhán Kermez, tomó en cuenta para responder a la pregunta sobre cómo nos alimentaremos dentro de 30 años.

El cuestionamiento lo planteó durante “Biodiversidad mexicana: seguridad y soberanía alimentaria”, ponencia realizada en el marco de Conferencias Magistrales Metropolitanas, que se llevó a cabo en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Xochimilco.

Antes de entrar en materia, el coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) explicó que hablar de biodiversidad no sólo consiste en hablar sobre lagartijas u orquídeas.

“Hay una biodiversidad que nunca tenemos en la mente, pero siempre la tenemos en el cuerpo, lo que nos sirve de alimento. Estamos hechos de biodiversidad, somos parte de biodiversidad”, dijo Sarukhán frente a funcionarios, personal administrativo, profesores y alumnos que se dieron cita en la Sala de Consejo Académico.

José Sarukhán también mencionó que somos producto del proceso evolutivo que ha generado una diversidad biológica, por lo que es necesario reconocer que formamos parte de la naturaleza, pues dicha relación es la que genera cambios ambientales globales.

“Todos tenemos que comprenderlos, pero sobre todo los jóvenes, ellos sentirán el grueso del impacto de los cambios que están dándose en el planeta. Si no hacemos nada, la situación será peor, complicada y difícil de corregir, por lo tanto más costosa, no sólo en términos económicos, sino sociales, humanos y morales”.

El doctor en Ecología señaló que su generación no pudo realizar nada para contrarrestar los cambios, porque no contaban con el conocimiento adecuado; sin embargo, la situación actual es diferente.

“Ahora entendemos que debimos haber hecho una serie de cosas. Ya hay más conocimiento del que necesitamos para entender qué diantres estamos haciendo con el planeta, y actuar con conocimiento, que es la única forma de construir un cambio”.

SOBERANÍA. José Sarukhán indicó que la humanidad es la culpable de los problemas y se preguntó cómo nos alimentaremos dentro de 25 o 30 años.

“¿Dependeremos de alguna de las compañías que vende las semillas? Seis compañías capturan alrededor del 70% del comercio de semillas en el mundo, ellos decidirán qué se siembra, si no nos movemos”.

El investigador explicó primero que la soberanía y seguridad alimentarias consisten en tener derecho a alimentos suficientes para una vida sana y activa, definiciones que obtuvo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

Luego, el autor de Desde el sexto piso se centró en el caso México, país que cuenta con tres elementos patrimoniales para actuar: Diversidad biológica, Diversidad cultural, resultado de la diversidad biológica y Capital humano.

“Usando esos tres elementos que son nuestros y  por los que no tenemos que pagar nada, empecemos a enfrentar el reto de cómo alimentaremos a la población de este país”.

El biólogo enfatizó en que de todas las expresiones culturales humanas, la comida es la única que hacemos parte de nuestro cuerpo, con lo que nos convertimos en portadores de una expresión cultural.

“El mayor impacto sobre la diversidad biológica es la producción de alimentos, no propongo dejar de comer, sino cómo alimentarnos sin continuar generando el impacto que esto ha causado”.

El exrector de la UNAM reconoció que existen factores como el incremento demográfico y el consumo per cápita que han contribuido a la problemática, lo cual ejemplificó con gráficas en las que dio a conocer la cantidad de bosques que había hace 8 mil años en comparación con la cantidad actual.

“Uno no puede comprar suelos y así reponerlos, es un proceso natural, pero tampoco hay tecnologías, creer que las nuevas tecnologías resolverían los problemas ambientales, es un sueño”.

FACTORES.  Otra de las problemáticas que el biólogo encontró es la Agricultura de alta tecnificación, que según informó, no es sostenible ecológica, económica ni socialmente, y que incluso ha afectado a los océanos.

“No hay una sola forma de producir alimentos, no hay sólo una tecnología, porque la producción de alimentos es un proceso ecológico que depende de cada sitio, del suelo, clima y las culturas”.

En cuanto a la actividad agrícola, el biólogo aseguró que en el país hay sistemas de producción convenientes, por lo que no es necesario inventarlos, pues México es uno de los países de origen de la agricultura, algo que hemos olvidado.

“Desgraciadamente nuestros agrónomos se han ido a entrenar a otras partes y regresan a hacer otras cosas. La política nacional tampoco ayuda, tenemos un problema severo que hay que corregir”.

El coordinador nacional de la Conabio sostuvo que un país “tan diverso” tiene que tener otra receta para la producción adecuada de alimentos, solución que no se ha explorado del todo, debido a la falsa idea de que la alimentación humana estaba resuelta.

“Necesitamos más fondos públicos para la investigación en el país, se habla de la producción agrícola de México, pero es para cierto grupos de productores, no para el campesinado general”.

El investigador complementó lo anterior con el caso de las 59 variedades de maíz en México, dato que casi no se conoce por el hermetismo, por lo que hizo un llamado para considerar a los campesinos como factores de cambio.

“Los campesinos conocen y pueden aportar, incluso, de ahí pueden salir espléndidos investigadores en genómica. Lo ideal es que no sea un proyecto de cinco años, sino una política nacional de cómo dirigir la producción alimentaria de este país”.

Al término de su ponencia, José Sarukhán fue cuestionado por algunos de los presentes, entre ellos, un estudiante que le preguntó qué hace falta para combatir la problemática.

“Lo que no se ha hecho es sensibilizar a todos los estudiantes, no importa si están en Arquitectura o Ciencias Políticas, todos somos seres humanos, éste no es un problema sólo de los científicos, sino de todos”, concluyó.

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