Un patrón conocido: Supremacista, amante de las armas, depresivo… | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 15 de Febrero, 2018

Un patrón conocido: Supremacista, amante de las armas, depresivo…

El perfil del asesino de Parkland recuerda al de autores de matanzas pasadas. “Está loco”, afirman excompañeros. “Quiero matar gente”, dijo en un video; el FBI lo omitió

Un patrón conocido: Supremacista, amante de las armas, depresivo… | La Crónica de Hoy
Nikolas Cruz, en la imagen de su ficha policial.

[ Agencias en Miami ]

L

a matanza que perpetró Nikolas Cruz, un joven blanco de 19 años, en Parkland, Florida, alarmó a la sociedad por su brutalidad y crudeza, pero no pareció sorprender a nadie en la escuela. En absoluto.

“Era callado, la gente lo acosaba de vez en cuando y había rumores sobre él, como que estaba planificando un tiroteo en una escuela”, contó a la agencia AFP Manolo Álvarez, de 17 años. “Pero nadie lo creía. Pensábamos que eran sólo rumores, hasta que, tristemente, sucedió”, agregó el joven.

Otro de los supervivientes agregó que Cruz “era raro”, y varios coincidieron en que la verdad sí parecía alguien que estuviera a punto de perpetrar una masacre.

La fama no sólo era un cuchicheo entre alumnos; las autoridades de la escuela le habían prohibido entrar al recinto con mochila, y el año pasado le expulsaron por indisciplina y por amenazar a otros alumnos. No era casual; compañeros explican que no tenía reparos en llevar y mostrar armas en la escuela.

BIEN ARMADO. Su obsesión por las armas trascendía las paredes de la escuela: En las redes sociales mostraba su verdadera obsesión por ellas. Se había fotografiado amenazante, con pistolas y cuchillos, con la cara cubierta con un pañuelo, y había mostrado su colección de armas, tendidas en la cama.

Una de ellas era un rifle AR-15, uno de los más populares en Estados Unidos y que adquirió de forma legal gracias a la laxitud de las leyes de armas en el país. Quienes vieron sus publicaciones en las redes las describen como “muy, muy inquietantes”. No exageran. “Quiero matar a gente con mi AR-15”, aseguró en un video. Finalmente lo hizo.

Tal era la alarma que generaba su actitud y su adoración por las armas, que estas amenazas llevaron a un usuario de YouTube a alertar este pasado septiembre al FBI del peligro que suponía Cruz. El Buró investigó el caso pero concluyó que no había resultados convincentes. Y ahí quedó la cosa. Y Cruz siguió a la suya, trabajando en una tienda cercana a la escuela y amenazando en internet.

RACISTA Y ENTRENADO. Tan grande era su obsesión con las armas y con lo paramilitar que terminó enrolándose en un programa de entrenamiento para jóvenes, que superó con excelentes calificaciones.

El programa estaba patrocinado por la supremacista y paramilitar República de Florida (RoF), según confirmó un miembro del mismo grupo a la organización judía Liga Contra la Difamación, según la misma Liga.

El programa debió ser exitoso, porque cuando Cruz entró en la escuela lo hizo aplicando técnicas de combate: arrojó botes de humo para crear confusión, mientras se protegía con una mascarilla y disparaba entre el humo. Además, activó la alarma, cosa que varios alumnos explicaron luego que tenía el capricho de hacer cuando era alumno del centro.

Uno de sus excompañeros, Daniel Journey, de 18 años, explicó al diario El País que todos pensaban que si algún día llegaba un asesino a la escuela, sería Cruz. “Todos lo habíamos previsto”, lamentó otro alumno.

HUÉRFANO. La historia del asesino no está exenta de un pasado turbulento. El diario Miami Herald explicó que a Cruz y a su hermano los adoptaron en 1998, al poco de nacer el tirador. Pero el padre, que al parecer es quien inculcó el racismo radical en su hijo adoptivo, falleció de un infarto en 2004, y la madre lo hizo a causa de una neumonía este pasado noviembre.

“Era un poco raro, estaba un poco deprimido después de la muerte de su madre pero ¿quién no lo estaría?”, lamentaba el abogado de la familia, Jim Lewis, al diario Sun Sentinel.

 

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